A 14 años de su desaparición: ¿que pasó con Julio López?

Un día como hoy, pero hace 14 años atrás, desaparecía por segunda vez Jorge Julio López, testigo clave en el juicio que determinó la cadena perpetua del genocida Miguel Etchecolatz.

Este viernes 18 de septiembre será distinto a los anteriores. Las calles no estarán copadas de actos y movilizaciones que recordarán a Jorge Julio López, quien fue desaparecido un día como hoy pero de 2006.

No obstante, la memoria sigue activa. Su familia y organizaciones que velan por los derechos humanos, aún reclaman que se haga justicia y que el Estado responda qué paso.

Jorge Julio López era un albañil y militante de Montoneros que fue secuestrado por primera vez el 27 de octubre de 1976, durante la dictadura cívico-militar en Argentina, y liberado el 25 de junio de 1979.

Su testimonio, tras haber pasado por distintos centros clandestinos de detención, fue contado por primera vez en los Juicios por la Verdad que se realizaron en 1999. Procesos judiciales que no tuvieron consecuencias penales.

Años más tarde, el presidente Nestor Kirchner impulsaba la anulación de la leyes de Obediencia Debida y Punto Final. De este modo, se retomaban los juicios a los militares responsables de la desaparición forzada de personas en la dictadura.

Por eso, en 2005, Julio López se presentó a declarar nuevamente en la etapa de instrucción de la causa contra Miguel Etchecolatz – ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la dictadura-.

El 28 de junio de 2006, Julio López declaró ya como testigo del juicio oral. Frente al tribunal relató las peores experiencias que vivió durante los años que estuvo secuestrado y brindó detalles de los lugares, nombre y fechas involucradas en el caso.

En el juzgado de La Plata, López estaba sentado a cinco metros de Etchecolatz y declaraba: “La chica estaba casi a mi lado, en un camastro. Le habían tirado un baldazo con agua y Etchecolatz le pasaba picana…y ella le gritó: “POR FAVOR NO ME MATES! LLEVAME PRESA DE POR VIDA PERO DEJAME CRIAR A MI BEBA!”…y él le sonrió…y delante mío le pegó un balazo ahí mismo. Si la encuentran alguna vez, verán que la cabeza tiene dos agujeros, porque la bala entró por la nuca y le salió por el costado“.

Su delcaración le costó que fuera visto por última vez la mañana del 18 de septiembre cuando salía de su casa en Los Hornos y se dirigía al tribunal para escuchar la sentencia de un juicio que fue histórico.

Al día siguiente, el 19 de septiembre de 2006, Etchecolatz es condenado a cadena perpetua por su participación en la última dictadura militar al considerar los testimonios de, entre otros, Julio López.

En la actualidad

Hoy, a 14 años de su desaparición, nadie da respuestas certeras sobre su desaparición. Su hijo Rubén, en diálogo con la agencia de noticias Télam, dijo: “La justicia no hizo nada, se me ríen en la cara; siempre que llega la fecha de su desaparición salen a hablar del entrecruzamiento de 50 millones de llamadas telefónicas pero nunca se hizo nada”. 

Remarcó que la carátula de la causa “sigue siendo presunta desaparición de persona” y confirmó a esa agencia que en las últimas horas presentó un escrito “pidiendo que se recaratule como desaparición forzada”.

Por su parte, el hijo del albañil dijo que no tiene dudas que el rol que tuvo su padre en el juicio, de testigo y querellante, tuvo que ver en su segunda desaparición.

Este viernes a las 11:30, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVJ) concentrará en Plaza de Mayo para seguir reclamando la aparición con vida de Jorge Julio López. Paralelamente la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada hará lo propio en la capital bonaerense. A las 12 partirán desde la Plaza Moreno y se dirigirán a la Gobernación.

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