Vivienda: ¿una mercancía o un derecho?

En Argentina, el déficit habitacional es uno de los problemas centrales que afecta a la población.

El artículo 47 de la Constitución Nacional lo estipula: en Argentina todas las personas tienen el derecho de acceder a una vivienda digna. Pero, ¿se encarga el Estado de garantizarle este derecho a todos los ciudadanos y las ciudadanas?

Una vivienda digna no es solamente tener un techo, sino que deben incluirse varios aspectos tales como la habitabilidad, la disponibilidad de servicios esenciales y la infraestructura necesaria. Siendo un derecho, supondríamos que cada persona que habita el suelo argentino tiene la posibilidad de acceder, pero la realidad dista mucho de este ideal.

En el país, el déficit habitacional es uno de los problemas centrales que afecta a la población. Existen ciudades enteras que con formas de crecimiento desigual que se expresan en exclusión social, segregación, desigualdad y pobreza.

Hoy el valor del suelo es un commodity, al igual que la soja o los minerales. Entonces, cabe preguntarse: ¿la vivienda es una mercancía o un derecho?

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La ausencia de políticas públicas, la falta de regulación por parte del Estado en el mercado inmobiliario y la planificación de ciudades excluyentes, traen como consecuencias diversos problemas. Uno de ellos es la ocupación de terrenos.

Según datos del Censo 2010, en Argentina hay 12.2 millones de hogares. El 29, 34% de estos hogares se encuentran en condiciones de déficit habitacional, es decir que necesitan un mejoramiento o una vivienda nueva.

Al mismo tiempo, existen a nivel nacional unas 2.494.618 viviendas desocupadas, esto representa un 18% de las viviendas totales. De ese total, casi 150 mil están en Córdoba, en donde también existen unos 194 asentamientos con casi 25 mil familias, según un relevamiento que realizó el Ministerio de Desarrollo de la Nación.

Con estos datos queda demostrado que viviendas hay, sitios para garantizar una vida digna también hay; lo que falta es voluntad política y un Estado que no ceda ante la presión del lobby inmobiliario.

No te pierdas nuestro informe: “VIVIENDA ¿UNA MERCANCÍA O UN DERECHO?

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