Misiones: “terapias de conversión” y la muerte de un joven LGTBQ

Federico Gómez, falleció el 19 de enero de 2021 en la ciudad de Puerto Rico de la provincia de Misiones. Familiares aseguran que padecía persecución, hostigamiento y discriminación por parte de Testigos de Jehová.

CC0 / Pixabay /

Por Emi Urouro

La aparición sin vida del joven afectó a la comunidad diversa de Misiones y del país. Nuevamente, el foco se ha puesto sobre algunos sectores religiosos e intolerantes, que tienen mucha incidencia en el interior provincial.

La organización 100% Diversidad y Derechos, solicitó a la Justicia que investigue el prejuicio a su orientación sexual como elemento central del posible sometimiento a una terapia de conversión y la consecuente instigación al suicidio de la que podría haber sido víctima.

“Reclamamos que en casos como estos se investigue teniendo en cuenta esta perspectiva para asegurar que se llegue a la verdad y eventualmente se sancione a los eventuales responsables. Este caso no puede quedar cerrado con dudas respecto a las responsabilidades en torno a esta muerte, como tampoco sobre práctica homofóbicas ni hostigamientos”

Jorge Víctor Ríos, activista de Misiones

El pedido fue elevado al juez que instruye la causa, Dr. Leonardo Manuel Balanda Gómez, además, le solicitaron que pida asistencia técnica en la temática a la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres y personas LGBTI+ (UFEM) para coadyuvar en la instrucción de la causa.

Familiares de Federico Gómez,  aseguraron que padecía persecución, por parte de Testigos de Jehová, culto del cual participaba pero que en el último tiempo había dejado de frecuentar.

Denuncian que miembros de ese grupo religioso lo citaron a una “audiencia judicial” para tratar su “conducta descarada” haciendo referencia a su orientación sexual, contraria a la esperada por la iglesia.

“Consideramos que lo expresado por familiares y amigues de Federico constituyen prácticas que se enmarcan en el fenómeno denominado ´terapias de conversión´”, dijo el Director Ejecutivo de 100% Diversidad y Derechos, Ricardo Vallarino.

El activista explicó que se tratan de intervenciones de diversa índole que se basan en la creencia de que la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género de las personas, pueden y deben cambiarse o reprimirse cuando no se ajustan a las expectativas hetero y cisnormadas.

Vallarino fue claro, señaló que en estas terapias “su objetivo es convertir a las personas no heterosexuales en heterosexuales y a las personas trans o de género diverso en cisgénero”.

¿Sabías qué…la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) repudian los intentos para cambiar la identidad de género, expresión de género o la orientación sexual de una persona contra su voluntad?

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Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dentro de estas terapias, se encuentran los casos en que personas LGBTI+ son sometidas a supuestos tratamientos psicoterapéuticos, internadas en clínicas o campamentos y víctimas de abuso físico.

En esa línea, Francisco Cotado, del área jurídica de 100% Diversidad y Derechos, destacó que para la CIDH, estas prácticas “son dañinas, contrarias a la ética, carecen de fundamento científico, son ineficaces, representan una grave amenaza a la salud, vulneran los derechos humanos de las personas afectadas y podrían constituir una forma de tortura y advirtió sobre el rol de los grupos religiosos en este tipo de ataques contra personas LGBTI+, particularmente los dirigidos contra hombres gay jóvenes”.

Si bien, en Argentina no existe una ley específica contra las “terapias de conversión”, diferentes normativas de salud mental prohíben diagnosticar a los pacientes exclusivamente con base en la orientación sexual y/o la identidad de género.

No son una patología, no hay nada que cambiar, nada que curar. Pero parece ser que los cultos religiosos, no entienden el mensaje. Federico fue víctima de un grupo intolerante, que lo excluyó y violentó.

Para el director ejecutivo de la organización 100% Diversidad y Derechos, las instituciones religiosas que tienen estas características, también privan a las personas LGBT religiosas de su derecho a su práctica.

“Las religiones no solo pueden respetar a las personas LGBT sino también acompañarlas y protegerlas frente al odio”, dijo Ricardo.

100% Diversidad y Derechos, una organización que busca visibilizar el caso

Para ampliar el tema, nos comunicamos con Vallarino, quién resaltó que están a la expectativa de la investigación, viendo cómo resulta la evidencia, no pueden afirmar nada todavía pero si llamar la atención teniendo en cuenta algunos antecedentes.

“Llamamos la atención para estar atentos sobre esta práctica silenciada popularmente conocida como ‘terapias de conversión’. Sabemos que muchas instituciones religiosas estigmatizan y presionan a personas LGBT+ para cambiar su orientación sexual o identidad de género”

Ricardo Vallarino, Director Ejecutivo de 100% Diversidad y Derechos.

El entrevistado indicó que cuando cualquier persona sea presionada para cambiar su orientación sexual o identidad de género por cualquier institución o familiares(típicamente sucede en organizaciones religiosas), puede realizar la denuncia, preferentemente en la Fiscalía que corresponda.

Ricardo reiteró que esta es una práctica silenciada y la gente no lo denuncia porque no se percibe como violencia ni como tortura. Y recomendó recopilar cartas, documentos, mensajes, testimonios, anotar detalles de la circunstancias para respaldar la acusasión.

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En relación al punto anterior, aconseja acercarse a organizaciones LGBT o feministas cercanas para un acompañamiento de proximidad o contactarse con 100% Diversidad y Derechos.

“El poder judicial carece de esta perspectiva y como sucede con la violencia de género las investigaciones no contemplan métodos y los contextos de violencia heterocisexistas hacia personas LGBT+”, enfatizó

Entonces, para Vallarino, por un lado, es necesario identificar esas prácticas violentas y denunciarlas. Y por el otro, exigir al poder Judicial que las encuadre como tortura a la luz del derecho internacional y teniendo en cuenta la perspectiva LGBT desde el momento de la investigación.

“Lo importante es que las personas reconozcan estás prácticas de tortura y hostigamiento. Si te quieren forzar a cambiar la Orientación Sexual u Identidad de Género, no aceptarlo y evitar llegar a las modalidades más violentas”

Ricardo Vallarino, Director Ejecutivo de 100% Diversidad y Derechos.

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