La relación entre el embarazo no planificado y el aborto

Según el último informe realizado por el Instituto Guttmacher, a mejor acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, el número de embarazos no planeados ha disminuido a nivel mundial. Además, afirma que cuando el aborto es legal se realizan menos interrupciones voluntarias del embarazo.

Por Carolina Moroni

El embarazo no planeado y el aborto son experiencias compartidas por personas en todo el mundo independientemente del nivel de ingresos del país, de la región o del estatus legal del aborto. Aproximadamente 121 millones de embarazos no planeados ocurrieron cada año entre 2015 y 2019. De estos embarazos no planeados, el 61% terminó en aborto. Esto se traduce en 73 millones de abortos por año.

Los datos nacen del reciente estudio de investigadores del Guttmacher Institute publicado de Lancet Global Health que aborda la incidencia del embarazo no planificado y el aborto desde 1990 a 2019 donde la proporción de embarazos no planeados que terminaron en aborto ha aumentado en los países que tienen más restricciones legales vigentes y donde puede ser más difícil tener acceso a métodos anticonceptivos seguros y apropiados.

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Tendencias en el embarazo no planeado y el aborto a nivel mundial

Desde 1990, conforme a mayor acceso a anticonceptivos, la tasa de embarazo no planeado ha disminuido. Entre 2015–2019, hubo 121 millones de embarazos no planeados por año. Lo que corresponde a una tasa global de 64 por 1.000 mujeres en edades de 15 a 49 años. Esto es una disminución en comparación con las 79 por 1.000 mujeres en el período 1990–1994.

El 61% de los embarazos no planeados (73.3 millones) terminaron en aborto entre 2015 y 2019, lo que corresponde a una tasa global de 39 por 1.000 mujeres en edades de 15 a 49 años. Las tasas de aborto y las tendencias variaron a través de las regiones. La disminución más significativa ocurrió en Europa y América del Norte, donde la tasa de aborto decreció en 63% entre los períodos 1990–1994 y 2015–2019.

Pero el avance no ha sido uniforme. Las mujeres en los países más pobres tuvieron una probabilidad casi tres veces mayor de enfrentar embarazos no planeados que aquellas en los países más ricos, lo que revela persistentes desigualdades en el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva.

Cuando se consideran conjuntamente los aspectos legales y de ingreso, las tasas más bajas de aborto ocurren en los países con ingreso alto donde el aborto es legal en términos amplios, 11 por 1.000 mujeres en edad reproductiva, en comparación con 32 por 1.000 en los países de ingreso alto donde no lo es.

Los abortos que ocurren en entornos legalmente restrictivos expone a las mujeres a un mayor riesgo de afecciones físicas y mentales que incluyen infección, hemorragia, lesiones internas y trauma psicológico. Los abortos inseguros contribuyen entre el 5% y 13% del total de muertes durante el embarazo y el parto. Lo que representa entre 22.800 y 59.280 muertes cada año.

“Imponer restricciones legales para prevenir o impedir el acceso al aborto no reduce el número de personas que buscan esos servicios. Pero ciertamente aumenta el riesgo de daños físicos y emocionales innecesarios. Y puede resultar en sanciones legales, así como en dificultades financieras”, afirmó Zara Ahmed, Directora de Guttmacher Institute.

En resumen

Existe una relación inversa entre la cantidad de embarazos no deseados que terminan en un aborto y el nivel socioeconómico de los países. Es decir, los países más ricos tienen menor cantidad de embarazos no planeados que terminan en un aborto.

A su vez, en los últimos 25 años, la cantidad de embarazos no deseados a nivel mundial descendió. Mientras que la tasa de embarazos que terminó en un aborto aumentó. Esto indica que, aunque haya menos embarazos no planeados, más personas buscan interrumpirlo diferentes motivos.

Y, por último, el informe muestra que en los países donde el aborto es ilegal o está restringido la cantidad de embarazos no deseados, y el porcentaje que termina en abortos, aumentó en los últimos 25 años.

El embarazo no planeado y el aborto son experiencias de salud reproductiva que comparten millones de personas cada año en todo el mundo. Sin importar el estatus o circunstancias personales. Lo que difiere son los obstáculos (legales, sociales o económicos) que enfrentan las personas en el ejercicio de su autonomía reproductiva. E indican la necesidad de una mayor acción para lograr la equidad global en la salud sexual y reproductiva y reducir el número de muertes maternas.