La elefanta Mara, camino a un santuario en Brasil

El sábado pasado, la elefanta Mara dejó el Ecoparque de Buenos Aires para continuar su vida en un santuario brasileño. Desde 1995, Mara vivía en lo que anteriormente fue un zoológico, tras ser decomisada del Circo Rodas. Su trayecto hacia el Santuario de Elefantes de Brasil está por completarse.

Después de 25 años viviendo en el ex zoo y actual Ecoparque de Buenos Aires, la elefanta Mara comenzó su traslado hacia un santuario en Brasil. Después de ser decomisada del Circo Rodas, Mara pasó sus días en Buenos Aires, pero ahora la esperan en el Santuario de Elefantes de Brasil para una vida nueva.

Tras nacer y vivir en cautivero, siendo vendida a zoológicos y circos en donde se lucraba con ella para entretener, Mara ya no estará encerrada. La elefanta realizará todo su traslado en una caja especial, acompañada por cuidadores y su veterinaria. El traslado toma entre cuatro y cinco días, y por lo que se sabe, Mara ya cruzó la frontera con Brasil.

Durante la travesía, se pautaron paradas de entre 10 y 30 minutos, para asegurarse de que la elefanta esté bien. Estas paradas se realizan cada dos o tres horas, viajando a una velocidad de 60 km por hora.

“Estamos muy contentos por dar vuelta su historia y porque empieza una nueva, que es el último tramo de la vida de Mara en un santuario”, dijo Federico Iglesias, subsecretario del Ecoparque. Mara pasó 25 años en circos y 25 en zoológicos, pero por lo menos podrá disfrutar sus últimos años en el santuario de Mato Grosso.

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Mara está llegando a destino

Teniendo en cuenta los protocolos de higiene por el Covid-19, quienes acompañan a Mara no pudieron cruzar la frontera con ella. Sin embargo, del otro lado la esperaba el equipo del santuario, con quienes emprenderá su último tramo hasta la Chapada dos Guimarães. Mara era la única elefanta asiática del Ecoparque.

Se estima que Mara tiene entre 50 y 54 años, y su especie cuenta con una esperanza de vida de 75 años en cautiverio. La elefanta nació en la India, en la década del ’60 y en cautiverio. Durante su vida, pasó por Alemania, Uruguay y Argentina, siempre en zoológicos o circos.

Desde hace más de siete años, gracias a la Fundación Franz Weber, se lucha porque Mara y otros elefantes sean trasladados a una vida mejor. Guillermo Wiemeyer, gerente de Bienestar Animal del Ecoparque y veterinario de Mara, afirmó a Infobae que “lo único bueno” de su paso por el circo fueron algunas costumbres que les permitían asistirla en higiene y salud.

23/10/2015. Los propios trabajadores del ex zoológico porteño se manifestaron contra lo que sucedía allí adentro y las muertes de animales. (Télam)
Trabajadores del ex zoológico manifestándose por las condiciones del mismo (Télam)

El activismo que sigue abriéndose paso

“El activismo es una parte fundamental en el traslado de los animales en cautiverio porque lleva el tema el ámbito social y entonces hace que exista el debate social y que la gente se empiece a posicionar”, asegura Alejandra García, miembro de la Fundación Franz Weber en Argentina.

Con lamentables hechos como la muerte del oso polar Winner en 2013, o el mismo final para el oso polar Arturo en 2016, zoológicos de todo el país fueron instados por los activistas a cerrar y reconvertirse. Así, el activismo por los animales ha logrado ecoparques, traslados a santuarios y cierre de zoológicos.

Por Carmela Laucirica

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