Desigualdad en el trabajo: hombres y mujeres no cobran lo mismo

Según la nueva edición del informe “La desigualdad de género se puede medir”, de Economía Femini(s)ta, la brecha salarial entre hombres y mujeres aún persiste en Argentina. En promedio, las mujeres cobran un 22,9% menos que los hombres.

En promedio, las mujeres cobran un 22% menos que los hombres en Argentina

A través de la nueva edición del informe “La desigualdad de género se puede medir”, de Economía Femini(s)ta, pudimos conocer más sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres. Teniendo en cuenta el primer trimestre del 2020, se supo que las mujeres cobran un 22,9% menos que los hombres.

En su informe, Economía Femini(s)ta explica que al basarse en la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC sólo pueden analizar información sobre géneros binarios (hombres y mujeres). Así, piden por “la incorporación definitiva de una pregunta, que nos permita tener información sobre la identidad de género de las personas en el próximo censo nacional”.

Esta exigencia se debe a que sólo se tiene en cuenta el sexo asignado al nacer, dejando afuera a la población travesti-trans. De esta manera, el estudio de los datos no es completo, ya que no todos son tenidos en cuenta. La postergación del censo nacional de este año parece ser una oportunidad para repensar estas preguntas que excluyen.

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Desigualdad de género

¿Cómo se compone el mercado laboral?

Entre las variables que analiza el informe para definir la composición del mercado laboral, nos encontramos con la tasa de actividad. La misma comprende la relación entre la población que participa del mercado laboral y la población total. En este sentido, el porcentaje de hombres supera por más de un 20% al de las mujeres, debido a que muchas de ellas se dedican a tareas domésticas sin remuneración alguna.

Lo mismo sucede con la tasa de empleo, que por la misma razón que la anterior registra una diferencia de más de 20 puntos porcentuales entre hombres y mujeres. A diferencia de estas dos tasas, las de desocupación y subocupación tienen en cuenta a la Población Económicamente Activa. De esta manera, en ambos casos las tasas son más altas para mujeres que hombres.

Si tomamos la edad como referencia, el grupo de mujeres con mayor desocupación y subocupación son las de entre 14 y 29 años, con un 23,9%. Comparativamente, el porcentaje de los hombres desocupados y subocupados de la misma franja etaria desciende al 18,5%. La brecha también puede verse en los puestos jerárquicos, con un 8,5% de hombres ocupándolos respecto a un 4,6% de mujeres en la misma situación.

Fuente: Economía Femini(s)ta

¿Qué significa ese 22,9% realmente?

Cuando el informe de Economía Femini(s)ta afirma que las mujeres cobran un 22,9% menos que los hombres, tiene en cuenta “todos los ingresos que se perciben, sean de origen laboral o no laboral”. Así, los ingresos que perciben las mujeres son un 22,9% menores, sean salarios, pensiones, asignaciones y demás.

A la vez, las mujeres ganan en promedio un 25% menos que los hombres, dato que tiene en cuenta a toda la población ocupada. Peor aún, si tenemos en cuenta a quienes no perciben descuentos jubilatorios, por ende trabajan en peores condiciones, la brecha se amplía de 22,9% a 31,2%. Ni hablar de la brecha que hay entre las jubilaciones de los hombres y las mujeres.

Si miramos la brecha desde la óptica de las horas trabajadas, podremos ver que en muchos casos “las mujeres trabajan menos horas que los varones”. Si bien esto es real en muchas situaciones, cabría preguntarse por qué sucede esto, ya que forma parte de la explicación sobre la brecha salarial.

Fuente: Economía Femini(s)ta
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