Aumentó la vulnerabilidad del colectivo travesti y trans

Un comunicado advierte que esta población vio agravado su acceso -ya precario- a la vivienda, el alimento, la salud y el trabajo, a partir de las medidas de prevención del Covid-19. El documento lleva la firma del Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis y del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

El documento explica que no hay datos oficiales de cuántas personas trans viven en la Argentina, pero saben que más de 9 mil hicieron el cambio de DNI y que hay una cantidad numerosa que no lo cambió por distintos motivos: no estar de acuerdo con la propuesta binaria masculino/femenino, temor a mayor saña en las detenciones policiales, desinterés u obstáculos en los trámites, sobre todo en el caso de migrantes.

“De La Revolución de las Mariposas se desprende que sólo el 9% de población travesti y trans está inserto en el mercado formal de trabajo y que es altísimo el porcentaje que nunca accedió siquiera a una entrevista laboral. El trabajo sexual o la situación de prostitución, la actividad más extendida, no puede realizarse en contexto de cuarentena”, puede leerse en el comunicado.

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El escrito refiere a una emergencia habitacional, por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires hay alrededor de 180 hoteles familiares declarados, pero hay muchos más sin declararse, incluidos los hoteles alojamientos que funcionan como vivienda.

Ambos espacios ofrecen condiciones de habitabilidad precaria: baños sin desagües aptos, goteras en las habitaciones, cocinas comunes sin salubridad ni seguridad. Informan que el costo base de un cuarto de hotel, muchas veces compartido, es de 800 pesos diarios.

El documento explica que un departamento en alquiler para vivienda es mucho más barato, pero se vuelve inaccesibles por la exigencia de garantías o porque las inmobiliarias o propietarios rechazan el contrato a personas travestis y trans.

“A pesar del decreto que prohíbe los desalojos, hubo numerosos casos de desalojos efectivos, amenazas y hostigamiento de dueñes de hoteles o violencia física para concretarlos. En ocasiones se retuvo el DNI o pasaporte de les inquilines”, explica el comunicado.

Quienes firman el documento, sostienen que la emergencia sanitaria desatada por el Covid-19 dejó al descubierto enormes sectores de la población que viven al día. En ese sentido, plantean que para las personas travestis y trans, la falta de políticas integrales de inclusión o regularización laboral significa hoy no tener acceso a la alimentación por sus propios medios y estar en una situación alarmante.  

Otra dimensión en crisis es la salud. El CELS y el bachiller de Mocha Selis consideran que las restricciones en el acceso se vinculan de manera central con un sistema de atención médica binaria y transexcluyente.

“La falta de atención médica especializada repercute en la interrupción de tratamientos. También hay denuncias sobre faltante de insumos como hormonas para las masculinidades trans”, enfatiza el documento. Así mismo, en otras casos, el acceso a la salud está ligado a la circulación geográfica, advierten que muchos municipios cerraron sus vías de acceso y las controlan con personal policial.

Respecto a la violencia institucional, comentan que durante la pandemia se acumularon los casos de hostigamiento policial hacia la población travesti y trans.

“Hubo denuncias de detenciones  por violación de cuarentena”a personas trans que se encontraban en la puerta del hotel donde vivían. También hubo acoso por parte de policías a quienes salieron a hacer compras en su barrio: con personas cis alrededor en la misma situación, el foco de las fuerzas de seguridad estuvo puesto en las personas trans, cuya identidad autopercibida tampoco se respetó, en violación de la Ley de Identidad de Género”, profundiza el texto.

Ante este panorama, advierten que la mayoría de las personas travestis y trans se encuentra sin ingresos y vive en la pobreza. Por eso, solicitan una integralidad en las políticas públicas, con un rol estatal activo en la reparación de los derechos vulnerados del colectivo trans y travesti, no solo de este tiempo de pandemia sino de hace muchos años.

Fuente: CELS

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