Argentina, en el laberinto de reestructurar la deuda pública

En un tire y afloje entre bonistas y el gabinete económico del Gobierno nacional, la renegociación de la deuda no llega a un acuerdo en días decisivos.

Alberto Fernández se reunió con empresarios, sindicalistas y demás sectores para forjar un respaldo en la propuesta para renegociar la deuda pública.

Ayer se hizo de público conocimiento que, los tres principales grupos de bonistas que concentran cerca del 50% de las tenencias de los bonos que el Gobierno pretende reestructurar, rechazaron la oferta por la deuda.

Cada uno de los tres grupos de tenedores de bonos y las instituciones que representan, junto con varios otros inversores, desean reiterar y dejar en claro que no pueden respaldar la oferta de intercambio recientemente anunciada por la República, y no entregarán sus bonos en dicha oferta, porque, entre otras razones, los términos requieren que los tenedores de bonos argentinos sufran pérdidas desproporcionadas que no son justificadas ni necesarias“, explicaron los acreedores en un comunicado.

A su vez, sostuvieron que “cada uno de los tres grupos de tenedores de bonos está preparado para discutir constructivamente con Argentina” con el fin de “encontrar una solución viable a los desafíos financieros actuales de la República”.

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Por esta razón, el Gobierno nacional emitió un comunicado respondiendo que está “decepcionado con la declaración del día de hoy por parte de tres grupos de acreedores”.

Teniendo en cuenta la postura “dialoguista” que manifestaron los bonistas en su comunicado, el Gobierno no descarta hacer modificaciones para llegar a un acuerdo.

Sobre esto, dijeron: “Tenemos la esperanza de que nuestros acreedores reconozcan que, especialmente a raíz de la crisis del Covid-19, Argentina no puede pagar más… Si los tenedores de bonos tienen un enfoque diferente que se adecúe a esas limitaciones, deberían presentar una propuesta específica. El Gobierno argentino permanece dispuesto a escuchar y tratar de encontrar un denominador común. Pero cualquier propuesta debe pasar primero la prueba del sentido común”.

Mientras tanto, la Nación busca mostrar al mundo que hay un respaldo sólido detrás de esta propuesta de renegociación. Este lunes 4 de mayo, presidente Alberto Fernández recibió el unánime apoyode los sectores empresarios, del campo y de la CGT para la propuesta de renegociación de la deuda frente al posicionamiento de los bonistas.

Además cuenta con el aval de todos los gobernadores provinciales, incluyendo al jefe de Gobierno porteño, Rodriguez Larreta.

Son día clave para el Gobierno por la reestructuración de la deuda. En 3 días vence el plazo fijado por el ministro de Economía Martín Guzmán para que los tenedores de bonos soberanos de la Argentina decidan si aceptan la oferta.

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El ministro de Economía

¿Cuánto debe Argentina y a quienes?

La deuda pública total alcanza los US$ 323 mil millones, según los últimos datos del Ministerio de Economía de marzo último. Esta deuda representaba a fines de 2019 el 89,4% del Producto Bruto Interno (PBI) según la estimación oficial, el máximo valor desde 2004. Es decir, la Argentina debe casi el 90% de lo que se produce en un año en el país.

De estos US$ 323 mil millones, el 40% el Estado nacional se lo debe a otras agencias del Sector Público (este es el caso de provincias u organismos como la ANSES que poseen bonos del Estado nacional, por lo que se considera más fácil de negociar), mientras que el 37% de la deuda pública está en manos de privados (como pueden ser empresas o fondos de inversión nacionales o extranjeros) y el 23% restante corresponde a organismos multilaterales y bilaterales (principalmente el Fondo Monetario Internacional -FMI-, aunque también hay deuda con otros organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo -BID-).

¿Que propuso el Gobierno nacional?

A mediados de abril, el gabinete económico del Gobierno nacional armó una propuesta de restructuración de la deuda con el apoyo de todos los gobernadores y gobernadoras del país. La oferta, que desde el comienzo fue rechazada por los bonistas, pretende renegociar sólo la deuda que está en moneda extranjera (dólares, euros y francos) y bajo legislación extranjera, que alcanzan poco más de US$ 66 mil millones.

Para enfrentar esa totalidad, Guzman propuso crear 10 bonos nuevos con vencimientos que llegan hasta el 2047, con un “período de gracia de 3 años”, donde “la Argentina no pagaría nada durante los años 2020, 2021 y 2022”.

La mayor reducción se da en los intereses, que bajarían US$ 37.900 millones, lo que “equivale a una quita de intereses del 62%”. La reducción del capital -es decir, de los montos que inicialmente se le prestaron al país- sería considerablemente menor, de US$ 3.600 millones, por lo que sería “una quita del 5,4% sobre el stock adeudado de la deuda externa” que se busca reestructurar.

Por Cristian Dominguez

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