¿Tanta pantalla seguida nos va a hacer mal?

El teletrabajo, las clases virtuales, el consumo de películas, series, juegos y otras alternativas de entretenimiento, provocaron un aumento significativo del encendido de pantallas. ¿Podría esto afectar en la vista de las personas? ¿Qué recomiendan los expertos para reducir los riesgos?

Hace algunas semanas hablamos de los problemas posturales en las personas, uno de los daños colaterales que trajo consigo el confinamiento por la pandemia de coronavirus. Ahora, traemos a colación otro de los perjuicios producto del encierro: el deterioro en la vista.

El teletrabajo y las clases virtuales, combinadas con el exponencial crecimiento del consumo de películas, series, juegos y otras alternativas de entretenimiento, provocaron un aumento significativo del encendido de pantallas. Y, sobre esto, divulgó un informe UNCiencia.

Según el INDEC, en el cuarto trimestre de 2019 más del 80% de los hogares urbanos del país tienía acceso a internet y el 60% acceso a una computadora. Además, el sondeo reveló que el 84,3% de la población usa celular, el 79,9% usa internet y el 41,4% usa alguna computadora.

Actualmente, la Cámara Argentina de Interner cuenta que el tráfico de esta red creció el 35%, lo que significa que aumentó exponencialmente las horas de uso de computadoras, celulares y otras pantallas.

Frente a estos datos y a una previa investigación científica, la investigadora del CIQUIBIC – UNC/Conicet, María Ana Contín, plantea la hipótesis de que el aumento “social” de la exposición a la luz provenientes de fuentes artificiales podría, a largo plazo, producir disfunción e incluso muerte de células fotorreceptoras.

La córnea y todas las estructuras del ojo filtran bastante la luz UV, pero no la luz azul del espectro visible, que es la de mayor carga energética y la que tiene un impacto especial en la retina. Justamente, la luz azul es la que predomina en las luces led y las pantallas de la totalidad de los dispositivos móviles.

Los conos y bastones, fotoreceptores de la retina donde ocurre la fototransducción, contienen lípidos y proteínas. Durante el día, la luz que proviene de distintas fuentes los va degradando. Durante la noche, en las horas de descanso, se regeneran.

Por las noches notaba ardor en los ojos y terminó descubriendo que  desarrolló glaucoma | ChapinTV

El uso del celular, tablet o computadora durante la noche altera ese proceso de recuperación, que solo ocurre cuando la retina está en descanso. Los bastones son neuronas: si no logran recuperarse y mueren, no son reemplazados.

Lo que plantea Contín es que la sobreexposición de luz, especialmente en momentos en los que supuestamente el organismo regenera las áreas afectadas, podría aumentar el riesgo de aparición –en edades tempranas– de patologías como la degeneración macular, que suele presentarse en adultos mayores.

No obstante, la investigadora remarca que por ahora es una hipótesis: todavía no hay información suficiente para afirmar taxativamente que las luces led afectan la visión humana. Existen, en cambio, estudios en animales (roedores) que sí han corroborado su efecto negativo. Pero no es posible extrapolar estos resultados a humanos ya que las ratas son animales nocturnos muchos más sensibles a la exposición de la luz.

Aun así, hay recomendaciones que pueden implementarse de manera preventiva:

  • disminuir el uso del celular o cualquier dispositivo durante la noche;
  • reducir el brillo de las pantallas;
  • activar el “modo oscuro” en las aplicaciones;
  • alejarlo lo más posible de la vista.
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