Santiago Cancinos no es un caso aislado

El hallazgo de su cuerpo impactó en la comunidad diversa, y, nuevamente, puso en agenda la violencia que sufre este colectivo.

Santiago Cancinos no es un caso aislado. Ilustración de @ratajota

Por Emi Urouro

Santiago Cancinos, joven trans, desapareció el 16 de mayo de 2017 en la ciudad de Salta, cuando tenía 14 años. Ese día, se despidió de su padre para ir a una clase de educación física en el colegio Belgrano. Salió de su casa como lo hacía habitualmente y nunca volvió.

4 años sus familiares lo buscaron. 4 años su desaparición marco el ritmo de vida de las personas que lo amaban. 4 años tardó el Estado en dar una respuesta, que ni siquiera fue intencional, ya que las investigaciones no dieron con ninguna pista firme.

Nuevamente las investigaciones son ineficaces, alejadas de toda perspectiva de género, reflejan la mirada machista y patriarcal que impregna al sistema judicial, a la policía, al Estado. No olvidemos que Tehuel de La Torre sigue desaparecido, y no hay indicios de su paradero. ¿Hasta cuándo las autoridades mirarán para otro lado?

La investigación: un descubrimiento casual

El 5 de junio, el Ministerio Público Fiscal confirmó el hallazgo de los restos óseos de Santiago. Su cuerpo estaba en una zona de amplia vegetación, ubicada cerca de la Ruta 9, a la altura del kilómetro 12.5, cerca del río La Caldera, en la localidad de Vaqueros. 

En conferencia de prensa, el fiscal Santiago López Soto dijo que “fue un hallazgo casual” ¿Por qué? porque fue gracias a un lugareño quien realizaba tareas de desmalezamiento, junto a su hijo, en un lugar que no había sido rastrillado durante las búsquedas realizadas. 

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A partir de ahora, la fiscala Poma de la Unidad de Femicidios  también intervendrá en la causa. Y precisó que van a tener en consideración la identidad de género autopercibida de Cancinos,al respecto dijo:

“Creo que mi incorporación al equipo fiscal también tiene que ver con eso, para brindar algún tipo de perspectiva sobre esta cuestión. Entendemos que esto es así, que es una realidad y la vamos a respetar, queríamos simplemente ahora hacer esta confirmación respecto del hallazgo del cuerpo, respecto de quien se trataba y a partir de ahí será todo materia de investigación y por supuesto que es un elemento que vamos a considerar a la hora de dar la información de aquí a futuro”

Durante los cuatro años que estuvo desaparecido Santiago, se barajaron varias hipótesis: Desde la teoría del suicidio, fuga del hogar, hasta un crimen por odio, por su identidad de género. Por el momento, la fiscalía prefiere no aventurarse en ninguna opción.

Santiago Cancinos no es un caso aislado

El colectivo trans y travesti es uno de los más vulnerados en la sociedad. Diariamente, atraviesan violencias que responden a un sistema patriarcal, machista y transfóbico.

El Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra la comunidad Lésbica, Gay, Bisexual, Travesti y Transexual (LGBTT) -que depende de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, la Defensoría del Pueblo de la Nación y la Federación Argentina LGBT-, en su último informe, registró que durante 2020 se cometieron 152 agresiones contra la comunidad LGBT: desde violencia verbal hasta asesinatos. 

De ese total 129 fueron contra la comunidad trans. Pero, tal como señala el documento, la cantidad podría ser mayor porque solo incluyeron los casos que han sido relevados por los medios de comunicación o han sido denunciados ante el Estado.

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Por su parte, desde el Observatorio MuMaLa “Mujeres, Disidencias, Derechos” y Libres y Diverses, presentaron los datos relevados desde el 1° de Enero al 31 de Diciembre del año 2020 sobre ataques y crímenes de odio hacia la comunidad LGTTBQ.

Hubo 104 ataques de odio, 13 crímenes de odio, entre los cuales, el 3% se registró contra varones trans, y 99 trans/travesticidios sociales.

¿Qué es un travesticidio Social? La organización lo define como el conjunto de exclusiones que se dan hacia la comunidad travesti trans (expulsión de nuestros hogares, la dificultad para acceder al sistema salud, educación, trabajo, entre otros) que llevan a la precariedad de nuestro bienestar y a la reducción de la expectativa de vida:

  • 97 de las víctimas eran mujeres trans y travestis
  • 2 de las víctimas eran varones trans.
  • 5% de las víctimas se suicidó.

Pero no solo la violencia física es la que vulnera al colectivo: Se estima que 9 de cada 10 personas travestis y trans no cuentan con trabajo formal, lo que impacta gravemente en el acceso a otros derechos fundamentales como la salud y la vivienda.

Es urgente ampliar derechos y aplicar la perspectiva de género en los tres poderes del Estado

La aplicación efectiva de la Ley Micaela es una demanda urgente, si bien, avanza en la Justicia, en las autoridades gobernantes y en quienes sancionan las leyes, todavía hay funcionarios y funcionarias que atentan contra la identidad de género de las personas, que no contemplan esa dimensión.

También es clave asegurar una Educación Sexual Integral. Considero que esa normativa es una manera para que el sistema escolar pueda prevenir las violencias de género, hablar de consentimiento, igualdad, diversidad, independencia en las decisiones, de cómo cuidar nuestros cuerpos y los cuerpos de las y los otros.

Si hablamos de diversidad en el aula, si las y los alumnos crecen en un contexto de información, las exclusiones y los prejuicios deberían comenzar a desaparecer.

4 años estuvo desaparecido Santiago, 4 años demoró el Estado en poder darle una respuesta a su familia. No podemos mirar hacia el costado mientras desaparecen pibes trans. No es un caso aislado, es violencia estructural y machista.

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