¿Sabías que usamos términos racistas todo el tiempo?

Así es, por más conscientes que estemos de que el racismo y la discriminación no caben en nuestra sociedad, algunas veces usamos palabras con estos tintes sin saberlo realmente. ¿Queres saber cuáles? En esta nota vamos a mencionar algunas de ellas

Por Carmela Laucirica

Hoy es 12 de octubre, primero fue el Día de la Raza y ahora el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. En materia de efemérides y sus nombres, un avance interesante. Ahora bien, en cuanto a palabras usadas a diario, todavía nos falta un golpe de horno. ¿De qué hablo? hablo del racismo presente en nuestra habla cotidiana, aunque no lo hagamos intencionalmente o siquiera sepamos de qué hablamos cuando hablamos.

Así, existen una cantidad de palabras usuales, cotidianas y adaptadas al castellano que continúan connotando ideas y preconceptos racistas. Suena complejo, enredado y como algo que no haríamos ¿cierto? Resulta ser que si, y muchas veces no es más que ignorancia, no una mala intención.

Según Louis Yupanki, afroargentina antirracista, “el lunfardo de Argentina tiene palabras de matriz afro, el cuál fue apropiado sin conocer su significado”. Así, existen una serie de palabras que vamos a mencionar luego, que según ella “reproducen una supremacía de la raza blanca de otras épocas”.

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¿Cómo que lo que dije fue racista? ¿Por qué?

A continuación, dispongámonos a leer una suerte de “glosario racista”, de manera tal que podamos reflexionar ante él. Puede sorprendernos que pocas, muchas o todas estas palabras estén dentro de nuestro hablar cotidiano. Si es así, nos invito a repensarlas antes de abrir la boca la próxima vez -lo dice quien nunca imaginó que “mambo” era racista-.

  • Mambo: se trata de un africanismo de origen congolés, el cuál denomina a ciertos ritmos afrocubanos o bien a sacerdotes de la religión vudú. De esta manera, nuestro uso de esta palabra la convierte de algo neutro o positivo a algo totalmente negativo. Para muchos, mambo significa lío, problema, desorden y hasta incluso una dificultad para ordenar las ideas en la cabeza.
  • Quilombo: proviene de “quiombo”, palabra que refiere a los espacios de resistencia afro, en donde ellos se refugiaban de los blancos. A la vez, se usaba la palabra “quilombo” para referirse a los prostíbulos en donde trabajaban mujeres afrodescendientes y africanas, destinados a personas de bajos ingresos. Hoy en día, esta palabra se usa para denominar una situación caótica, difícil de resolver o abordar.
  • Catinga: representa un olor fuerte y desagradable que emanan algunos animales o plantas. En épocas de esclavitud, este término se usaba para nombrar al olor del sudor de las personas esclavizadas (en su mayoría, negros). Anteriormente, era una palabra peyorativa, y actualmente también; dado que ahora se usa para calificar a una persona negra. “Sos un negro o negra catinga”, se suele escuchar cuando alguien intenta insultar.
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Y la lista continúa…

  • Mucama: mujer afro que trabajaba como empleada doméstica en las casas de personas blancas, y que al mismo tiempo eran las amantes de sus patrones. Este término tiene dos variantes: una racista y otra machista. De esta manera, lo correcto sería hablar de “empleadas domésticas” o “personal de servicio doméstico”.
  • Esclavo: persona privada de su libertad y sus derechos, ya que otra persona dispone de su vida por completo y puede venderla o comprarla como le plazca. Si, antes y ahora, las personas eran y son tratadas como mercancía. Una vez más, en su mayoría se trata de personas negras. Acá lo importante es lo siguiente: destacar que ante todo, son personas. Así, lo correcto sería referirnos a ellas como personas esclavizadas, y no solo esclavos.
  • Trabajo en negro: usado comúnmente para referirse al trabajo informal o no regulado. En este caso, ¿por qué la precarización laboral o la falta de regulación debe asociarse al color negro?
  • Mulato/a: esta palabra proviene de la unión entre un burro y una yegua, que da lugar a un mulo (una cría estéril). Desafortunadamente, las personas de origen mestizo han cargado con la desdicha de ser llamados mulatos, cuando no es para nada igual.

¿Les suena alguna de estas palabras? a mí si, y en mi propio vocabulario cotidiano. No es nuestra culpa, es nuestra responsabilidad erradicar estos términos de nuestra manera de expresarnos. Porque no somos superiores por nuestro color de piel, porque las palabras tienen un significado y por algo es así. Ante palabras racistas, soluciones y decisiones antirracistas.