La distribución desigual de vacunas perjudicará al mundo

Los países desarrollados han comprado dosis de vacunas que superan a su población, esta acción no solo fomenta una crisis sanitaria, sino que la economía también peligra.

La pérdida de puestos de trabajo de los trabajadores migrantes de países pobres ha reducido la cantidad de dinero que han enviado a casa. Crédito Marco Bello / Reuters

Un estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), advierte que si no se distribuye la vacuna Covid-19 en los Estados pobres, se agravará el daño económico, en consecuencia, los países ricos asumirán la mitad de los costos.

El informe plantea que en el escenario más extremo, con las naciones ricas completamente vacunadas a mediados de 2021 y los Gobiernos pobres mayoritariamente excluidos, la economía mundial tendrá pérdidas superiores a los 9 billones de dólares, cifra superior a la producción anual de Japón y Alemania.

¿Quienes pagarían esos costos? Pronosticaron que casi la mitad serían absorbidos por Naciones como Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña.

Recordemos que la OMS advirtió sobre esta práctica egoísta de monopolizar la cura. Hasta el 18 de enero, 39 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus ya se administraron en al menos 49 países ricos y en pocas naciones en desarrollo, entre ellos Argentina.

Para el organismo internacional encargado de la Salud, además de reducir el trágico número de muertes y ayudar a controlar la pandemia, la introducción de una vacuna evitará que la economía mundial pierda US$ 375 000 millones cada mes. 

Ahora bien, volviendo al informe, en el escenario “más probable”, donde los países en desarrollo inmunicen a la mitad de sus poblaciones antes de fin de año, la economía Global absorbería un golpe de entre $ 1.8 billones y $ 3.8 billones. Más de la mitad de ese costo se concentraría en los países ricos.

“Ninguna economía se recuperará por completo a menos que se recuperen las otras economías”, dijo Selva Demiralp, economista de la Universidad Koc en Estambul, una de las autoras del estudio.

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El trabajo, encargado por la Cámara de Comercio Internacional, examinó a 65 países y 35 sectores, y refleja el impacto negativo de la distribución desigual de vacunas en el ámbito del comercio internacional (CI).

Dato a tener en cuenta: la mayor parte del CI no implica productos terminados, sino piezas que se envían de un país a otro. De $18 billones en bienes que se comercializaron en 2020, los llamados bienes intermedios representaron $11 billones.

“Si las personas en los países en desarrollo permanecen sin trabajo debido a los cierres necesarios para detener la propagación del virus, tendrán menos dinero para gastar, lo que reducirá las ventas para los exportadores de América del Norte, Europa y Asia oriental”, sintetiza el NY Times sobre el informe.

Y agrega: “Las empresas multinacionales de países avanzados también tendrán dificultades para asegurar las piezas, los componentes y los productos básicos necesarios”.

REUTERS Zohra Bensemra /ZOHRA BENSEMRA

Si la pandemia continua en los países con menos recursos, repercutirá en las industrias que dependen de proveedores de todo el mundo, por ejemplo, la automotriz, los textiles, la construcción y el comercio minorista, donde las ventas podrían caer más del %5.

“Ninguna economía, por grande que sea, será inmune a los efectos del virus hasta que la pandemia termine en todas partes”, expresó John Denton, secretario general de la Cámara de Comercio Internacional. 

El documento es conciso, una distribución equitativa de las vacunas contra el Covid-19 debería ser de interés económico para todos los Estados. Y sin obviar la razón humanitaria de un acceso amplió a una cura para salir de una pandemia.

Fuente: NY Times, Oficina Nacional de Investigación Económica.

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