El riesgo de invertir en el mercado de valores

El termino inversión se puede definir como un hecho a través del cual una persona física o empresa dirige una parte de su economía a otra actividad. A su vez, se espera que produzca beneficios a largo plazo, en ocasiones concretos, y cuyo propósito es eludir la pérdida o el despilfarro de dicha economía.

La inversión es una actividad económica muy práctica y sencilla. Poseyendo la capacidad ahorradora suficiente para reunir todos los meses una cantidad de dinero; enfocándolo a la inversión, al cabo de un tiempo podremos observar cómo se ha incrementado nuestra economía. Asimismo, aparte de la virtud de ahorrar no será necesario realizar ningún trabajo adicional.

Sin embargo, el riesgo está presente en todo modelo de inversión. Ningún debate respecto al posible retorno o rentabilidad es relevante sin que el riesgo se halle implicado. No obstante, la dificultad para los que se inician en esta actividad radica en saber diferenciar las características del riesgo alto y el riesgo bajo.

Debido a lo impredecible que puede resultar el riesgo para estos negocios, un alto porcentaje de nuevos inversores consideran que se trata de una opción clara y adecuadamente calculada. A pesar de ello, la realidad es otra bien distinta. Realmente no existe un consenso efectivo que aclare el significado de riesgo o la manera en que ha de calcularse.

Asimismo, en la Bolsa, el riesgo va asociado a las preferencias del mercado que atañen a los movimientos que se generan en el propio mercado. De este modo, se incrementa su riesgo, vinculado a la variabilidad y volatilidad con las que se debe enfrentar el mercado global, así como la concordancia con las fases económicas. Esta clase de riesgo es el más extenso y repercute en todos los activos financieros como acciones, bonos o fondos de inversión.

En ese sentido, existen inversores que pueden minimizar el riesgo de perder dinero en una inversión. Estar capacitado para realizar dicha inversión es un factor primordial. De igual modo, ha de realizarse una adecuada recopilación de datos e información sobre el activo, así como sobre sus características y rentabilidad. Cuanta mayor cantidad de información se disponga sobre una inversión concreta, mejor será el estudio que podremos ejecutar sobre ella.

En conclusión, podríamos resaltar que el factor riesgo se encuentra vinculado a todo sistema de inversión. El mercado de valores se mueve en torno a las tendencias que el propio mercado genera incrementando de este modo el factor riesgo. En tal contexto, es posible reducir dicho riesgo y eludir la posibilidad de perder su dinero. Realizar previamente un exhaustivo análisis del activo y recopilar la máxima información se hace imprescindible para no correr riesgos.