Cuando la desigualdad supera el cupo

Tras la aprobación de la ley de cupo femenino en festivales y el paso de “La Nueva Generación” por Córdoba, se mantienen los interrogantes en cuanto al porcentaje de artistas mujeres que participan en festivales. La casi nula presencia de artistas mujeres en los escenarios principales y en horarios centrales en LNG impulsó la pregunta; ¿Cuáles otras variables están en juego además del cupo la hora de hablar de igualdad de género?

Foto tomada el día domingo 17 de octubre en La Nueva Generación.

Una mujer tarda el doble de años que un varón en desarrollar los mismos pasos de una carrera musical. En Argentina sólo 1 de cada 46 festivales tiene una presencia de más del 30% de líderes mujeres según el relevamiento realizado para fundamentar la, ahora ya aprobada, ley de cupo. Si analizamos los festivales por género musical, las cifras apuntan al rock como el género más desigual. En total, menos del 5% de solistas mujeres o bandas lideradas por mujeres participan en sus grillas. En definitiva, de los 46 festivales analizados (1611 artistas solistas o agrupaciones), menos del 10% incluye a artistas mujeres y si sumamos las agrupaciones mixtas el número apenas sube a 15,7 %.

La nueva ley de cupo propone que aquellos espectáculos que convoquen a un mínimo de tres artistas o agrupaciones deberán incluir mujeres en los escenarios. A partir de los diez (10) artistas programados, se entiende que el cupo femenino se cumple cuando se llega al 30% de representación.

En palabras de Celsa Mel Gowland, ex vicepresidenta del Instituto Nacional de la Música, se trata de una herramienta que “no va a solucionarlo todo pero va a ser un gran impulso para la profesionalización de la mujer… la finalidad es lograr la inclusión efectiva de la mujer en la música en vivo”.

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El festival La Nueva Generación que tuvo lugar en Córdoba el pasado fin de semana funciona como ejemplo de porqué el cupo es una herramienta que aunque funcione como impulso, necesita también ser controlada y cuestionada.

Si analizáramos el festival teniendo en cuenta la nueva ley, se cumplió con el cupo al menos el día domingo (con 37%), no así el día sábado (28%). Sin embargo, el balance general del festival lanza un 35% de cupo femenino incluyendo a agrupaciones mixtas. El término agrupaciones mixtas refiere a cuando se incluye un mínimo del 30% de participación femenina dentro de ellas (es por esto que, por ejemplo, la agrupación Crewrood queda fuera del conteo aunque incluya una mujer). Por último, si habláramos de representación femenina exclusiva la cifra bajaría a un 27%.

Hecha la ley, hecha la trampa

Uno de los principales reclamos que dieron sustento a la ley de cupo, además de fomentar el trabajo y la inserción laboral de las músicas, es la visibilidad del campo artístico y su impacto cultural. Citando el proyecto de la ley “es importante que los festivales, que son instancias que ofrecen un panorama heterogéneo del hacer música, contribuyan a construir imaginarios de los géneros y las sexualidades más equitativos”. 

A pesar de haber cumplido con el cupo, las quejas hacía el festival LNG se refirieron principalmente en cuanto al horario y los escenarios a los que fueron confinados las mujeres. Incluso la artista Miss Bolivia cerró su show agradeciendo a los organizadores pero reconociendo que le hubiera gustado que las mujeres tocaran en los escenarios principales y no en un galpón donde hacía calor. 

El line up general incluía para ambos días mujeres en la primer linea de artistas, lo que hacía pensar que estarían en horarios u escenarios principales, aunque luego no fue así. Si se presta atención hay líneas que incluían tipografía más grande, lo que se podría haber interpretado como headliners o artistas principales. Dentro de estos artistas “resaltados” no se incluyó ninguna mujer.

Por otra parte, muchas de las mujeres que sumaron a la cifra del cupo se encontraban en las últimas lineas del line up y ni siquiera aparecieron en las grillas por horario como SaraMalacara, Taichu y Oddmami. Además el día sábado, Eli Almic aparecia primera en la grilla general pero última en la grilla de horarios tocando a las 15:40. 

Analizando una por una las grillas por horario se observa que en los escenarios principales (verde y púrpura) hubo una sola mujer a las 15:00. Es decir que según los cronogramas compartidos por la organización del festival, entre los dos escenarios principales del domingo, el cupo fue de un 6%. Nicki Nicole, Miss Bolivia y Chita, las artistas más fuertes del festival tocaron en el escenario “nave” donde, como resaltó Miss Bolivia, hacía mucho calor y el sonido era malo. En este escenario hubo un 62% de representación femenina, el mayor de todo el festival. Las demás mujeres tocaron en el escenario “flat”.

¿Dónde estuvieron las mujeres que conformaban el cupo el día domingo? El 35% se encontraba en el escenario nave, el 28% en el flat, el 7% en el verde , un 0% en el purpura y el resto no figura en las grillas por horario aunque si en el line up. Además, si organizamos por horarios tomando desde las 17 hs hasta el final como “franja principal”, la representación femenina en los dos escenario principales fue nula. 

Dicho esto entonces, ¿Realmente el cupo cumple su función si el 30% de las mujeres que participen serán marginadas con los horarios, escenarios y días que participen? ¿Funcionará como herramienta si las mujeres serán convocadas solo para llenar lugar y continúan siendo las menos pagas? La nueva generación también es feminista.

Mujeres o agrupaciones sólo femeninas: Nicki Nicole, Miss Bolivia, Chita, HTML, Malena Villa, Emme, Neoseñoras, Lara91k, SaraMalacara, Taichu, Oddmami, Eli Almic, She Teiks, Bimbo y Custodio.  

Mujeres o agrupaciones mixtas: Salvapantallas, lxs familia, six sex, ainda dúo.

Por Sofía Oliber

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