Coronavirus: ¿Cómo sobrellevar el distanciamiento social?

Actualizado: 19 marzo, 2020

Como es de público conocimiento, el Gobierno Nacional está tomando medidas para disminuir la propagación del coronavirus. El distanciamiento social es una realidad, y la cuarentena ya está siendo aplicada para determinados grupos, por eso es fundamental cuidar nuestra psiquis, y para eso acudimos a Mauro Gross, coordinador de la Red de Psicólogos en Córdoba (RedPSICba).

Italianos cantan en sus balcones, en plena cuarentena

¿Qué medidas tomaron las autoridades? Nombramos algunas: 14 días sin clases a nivel nacional; empleados privados o estatales mayores de 60 años, embarazadas, trabajadores con diferentes afecciones de salud y quienes deban cuidar a hijos menores estarán dispensados de concurrir a sus puestos de trabajo.

“Los efectos psicológicos negativos que puede generar el aislamiento en las personas, aumentan significativamente en relación a la cantidad de días en los que se guarda cuarentena. Pueden variar en muchos casos entre un estado de ansiedad y angustia, otras veces alcanzan sentimientos de ira e incluso estrés postraumático. Se trata de un cambio de la dinámica cotidiana, lo que puede resultar en una sensación de desorganización y confusión”, explico Gross.

El entrevistado, comentó que cuando se trata de personas que pertenecen efectivamente a grupos de riesgo, el temor o miedo se hace más patente en relación no sólo a su condición de salud actual, sino la proyección en el tiempo, conforme se prolongue el aislamiento.

Sobre la paranoia, una palabra que ha sido muy usada en estos días, también se explayó el psicólogo: “Pienso que quizás el temor más intrínseco en relación a esto es la pérdida del control frente al posible contagio. El desconocimiento de la situación, la ausencia de un antídoto, etc. nos ubica en un estado de incertidumbre que es muy difícil de tolerar para algunas personas”.

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A la sensación de perdida de control, según explico Gross, se le suma cierto estigma acerca del contagio y lo que significa portar o no cierta enfermedad. Esto sin mencionar los temores personales, las fantasías e ideas, a las que nos enfrentamos cuando hay casos mortales. “El miedo a que pueda ser uno el próximo resulta a veces angustiante”, dijo el psicólogo.

La propagación del virus es una realidad pero podemos tomar medidas para combatir, mental o emocionalmente, esa sensación de ‘no saber qué hacer’.

“Más allá de la solución singular que cada quien pueda armarse, lo que significa que aquello que es útil para algunos o algunas no necesariamente lo será para otros, lo cierto es que muchos profesionales coinciden en algunos puntos comunes a la hora de paliar el aislamiento”, afirmó el entrevistado.

¿Qué sugerencias dio Mauro Gross para disminuir las consecuencias psicológicas de la pandemia?

  • Tomar conciencia de la situación real y actuar en consecuencia. Asumir y cumplir responsablemente las recomendaciones oficiales.
  • Organizarse a la nueva dinámica. Comprender que el aislamiento implica cambios significativos en la vida cotidiana. Por lo tanto no es recomendable actuar sobre la marcha, aunque esto signifique planificar detalles mínimos del hogar, cuidado, higiene, etc.
  • No bombardearse de información. Cuando el caudal de noticias es tan excesivo muchas veces termina confundiendo, generando dificultad para diferenciar la información amarillista de lo veraz y confirmado. Esto puede aumentar innecesariamente la paranoia. Es importante atender a la información oficial.
  • Sostener los lazos sociales. En la actualidad la tecnología permite continuar comunicados de muchas maneras, por más que no podamos hacerlo personalmente. Esto puede ser beneficioso no solo para menguar la soledad y ansiedad, además, el intercambio con otros/as que están en la misma situación nos dará ideas y permitirá encontrar soluciones o alternativas a situaciones que conllevan el aislamiento.
  • Mantenernos ocupados/as. Estar activos puede ser útil para evitar el aburrimiento y que el tiempo pase más rápido. Más allá de las preferencias personales, y de los/as convivientes en algunos casos, el aislamiento puede ser un buen momento para realizar aquello que no podemos hacer habitualmente. Esto incluye también ponerse al día con el descanso.
  • No descuidar la salud e higiene personal. Así como el cuidado físico, es importante no variar significativamente las rutinas diarias, tanto en la alimentación, horas de sueño y baño. Esto último, además de ser importante para el bienestar personal, es fundamental como el lavado de mano para prevenir el COVID-19.
  • Intentar no ajustarse a fechas rígidas. Como se ha dicho, los plazos en esta situación son móviles, se “verá sobre la marcha”. Por esto es importante mantener las expectativas de días o plazos con cierta flexibilidad a lo que pueda acontecer.
  • Pedir ayuda profesional si es necesario. Como se ha dicho hasta aquí, la situación de cuarentena puede despertar en algunas personas malestares difíciles de sobrellevar. En la medida que se sienta que esto es algo que nos afecta significativamente de manera emocional, o a nuestros/as convivientes, siempre es pertinente solicitar ayuda a un profesional de la salud mental debidamente matriculado.

Por Emi Urouro

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