Chistes de siglos pasados en medios actuales

Hoy salió publicada en Clarín una viñeta que unió todo lo que no causa gracia. Cuándo las “bromas” (¿Es broma si nadie se ríe?) reflejan machismo, fomentan estereotipos de belleza y menosprecian lenguajes inclusivos, se perpetúa la cultura patriarcal.

Por Emi Urouro

La primera vez que vimos la caricatura fue a través de un posteo de María Esperanza Casullo, politologa y profesora de la Universidad de Río Negro, y nos hizo pensar debemos seguir trabajando, militando y organizándonos si queremos lograr una sociedad para todas y todos.

Ahora bien ¿De qué estamos hablando? De la caricatura de tres varones que manifiestan comentarios que ya no andan en estos tiempos. Por ejemplo, uno de los personajes expresa que las empresas deberán tener un directorio integrado equitativamente por mujeres y hombres. ¿Esto sería negativo para el humorista?.

Sobre este punto, encontramos una nota de Chequeado muy pertinente que brindó un dato de la realidad que quizá el autor desconoce: en 2017 sólo el 10,4% de los cargos directivos de empresas se encontraban ocupados por mujeres y, si se analiza sólo a las empresas públicas, el dato baja al 7,8%, es decir, sólo 5 cargos de los 64 totales. (Fuente Comisión Nacional de Valores “CNV”).

La falta de mujeres en directorio se refleja en diversos estudios, según la nota citada previamente, por ejemplo, el informe de la CNV indica que del total de 236 directoras, sólo 7 (el 3,0%) ostentan el cargo de presidentas de los directorios de las compañías a las que pertenecen y 20 de ellas (8,5%) son vicepresidentas. 

Siguiendo con el tema del porcetaje de mujeres presentes en directorios en Argentina, el portal Chequeado también cita un estudio de la consultora privada KPMG.

Ese trabajo reveló que “la presencia de mujeres en los directorios de las 500 empresas con mayores ingresos del país: solamente el 8,4% de los cargos directivos de estas se encuentran ocupados por mujeres (288 del total de 3.413 cargos analizados). De las 500 empresas estudiadas, sólo 130 presentan aunque sea alguna mujer en sus directorios”. 

El “chiste” quizá responde a lo anunciado a principios de agosto por a Inspección General de Justicia (IGJ) dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

La IGJ estableció que los órganos de administración y fiscalización de distintas organizaciones de la sociedad civil y empresas deberán tener la misma cantidad de hombres y mujeres.

¿Sería negativo que hubiera paridad de género es esos ámbitos? ¿Afectaría el funcionamiento de las empresas sumar nuevas perspectivas? Personalmente no lo creo. La diversidad sirve para impulsar acciones e incluir a todas y todos en diferentes sectores de la sociedad.

Otro punto repudiable: De nuevo el foco en el cuerpo de las mujeres. Otro sujeto menciona que estos directorios deberán hablar de ‘Dietas” ¿En serio? ¿Hasta cuando van a querer imponer un determinado cuerpo como parámetro de belleza?. Existen tantos cuerpos como mujeres y diversidades, ahora la lucha es visibilizar a todos y todas, no imponer un tipo de físico. 

Sobre el párrafo anterior, parece oportuno traer a colación una entrevista previa con la activista Bodypositive Brenda Mato: le parece que hay mucha irresponsabilidad en los medios en poner siempre, constantemente, el foco en el cuerpo, como si todo lo que importara de las personas fuera esa parte. Considera que las personas tenemos cosas mucho mas interesantes de las cuales opinar.

El humorista termina si historieta con un personaje usando de manera incorrecto una suerte de lenguaje inclusivo- una burla del autor a quienes usan otras maneras de comunicarse-, ¿Qué les molesta tanto a los medios tradicionales?.

Sobre el lenguaje inclusivo hablamos hace tiempo con Ivana Alochis, Licenciada en Lengua y Literatura castellanas y Doctora en Estudios de Género de la UNC.

“La lengua no es más que el correlato de la exclusión permanente que hacemos de lo que se considera permanentemente los cuerpos que no importan, las elecciones marginales por diversas”, explicó la licenciada.

Para Alochis, el lenguaje inclusivo, además de ser una manera de abarcar las diversidades, es un comportamiento disruptivo de la lengua. El lenguaje en cuestión no solo pretende incluir sino que busca incomodar para poner en su lugar un debate respecto de qué es hegemónico en la lengua.

¿Falta perspectiva de género? Para nosotros y nosotras esta claro. Hay comentarios que parecen de otra época.

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