Un aeropuerto internacional pone en peligro la región del Machu Picchu

Un aeropuerto internacional pone en peligro la región del Machu Picchu

El gobierno peruano inició, el pasado enero, las obras para construir un aeropuerto internacional muy cerca de la famosa ciudadela Inca, Machu Picchu.

Machu Picchu, elegida en 2007 como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo. Su región, caracterizada por su naturaleza selvática virgen, corre peligro desde enero, momento en que comenzó a limpiarse un gran terreno aledaño para construir un aeropuerto internacional.

Frente a este proyecto, el cuál no fue bien visto en 1980 cuando se propuso por primera vez, numerosos profesionales -arqueólogos, historiadores y antropólogos peruanos y del mundo entero- enviaron cartas al presidente peruano Martín Vizcarra pidiendo que cancele el proyecto. El New York Times afirmó que el presidente busca ganar apoyo con este aeropuerto en el sur de Perú, donde tiene bajos índices de aprobación.

Los riesgos y daños de este proyecto son muchos: por un lado, expertos afirman que el daño que sufriría el emblema de la civilización Inca sería irreparable. En términos de recursos y ecología, la construcción de este aeropuerto podría disminuir considerablemente la cuenca de la laguna Piuray, fuente fundamental de agua para Cusco.

A su vez, al tratarse de un aeropuerto situado a gran altitud, estará rodeado por las montañas de Chinchero; esto incluye grandes neblinas y vientos cruzados, además de habituales caídas de granizo que podrían impedir el despegue y aterrizaje de aviones más de una vez.

Otra cuestión a tener en cuenta se relaciona con el turismo en Machu Picchu: para esta zona, la Unesco ha recomendado que no asistan más de 2500 visitantes por día, lo cual desde ya no se cumple debido a que son más de el doble las personas que visitan esta atracción a diario. Según se calculó, este nuevo aeropuerto podría cuadruplicar la cifra de turistas diarios: 22.000 visitantes al día, casi diez veces más de lo que estableció la Unesco.

Machu Picchu se construyó hace seis siglos en el pueblo de Chincero, pero no hace mucho más de cien años que fue redescubierta por un grupo de exploradores. La zona representa uno de los pocos ejemplos que aún permanecen de la magnífica arquitectura inca. Es por todo esto que la comunidad de la zona no ve con buenos ojos a este proyecto; se lo considera una prevalencia de los intereses económicos del Estado por sobre el cuidado y preservación del paisaje y el medio ambiente.

Por Carmela Laucirica