Trastornos de alimentación, la importancia de informar responsablemente

Ayer, Oriana Sabatini compartió un video en que reveló que hace diez años sufre trastornos alimenticios. A las pocas horas su posteo ya era viral. Por eso, nos pareció pertinente entrevistar al equipo de “Cuerpos Libres”, para recopilar información de quienes militan por la diversidad corporal.

Crédito: eldesconcierto.cl

Por Emi Urouro

Primero, quise saber ¿Qué es un ‘atracón’ ? Las psicólogas Valen Aquino y Kari Dominguez, me explicaron que el trastorno por atracón se incluye dentro de lo que son los espectros de trastornos de la conducta alimentaria, junto con la anorexia y la bulimia, entre otros.

“Consiste en consumir una gran cantidad de alimentos en un periodo corto de tiempo, y la manera en que se consumen esos alimentos son sin disfrute, con la sensación de que se perdió el control”, agregaron desde Cuerpos Libres.

Las militantes por la autoaceptación, agregaron que mediante ese consumo se busca -quizás- quizás emociones desagradables que la persona esta experimentando. Comentaron que algo característico que tiene el atracón es que es un impulso que la persona siente, como algo que no puede frenar.

“Tiene la necesidad de hacerlo, y tiene que responder a esa necesidad inmediatamente. Ahí es donde está la pérdida de control, y el malestar posterior a esta gran ingesta”, sostuvieron las entrevistadas.

Así mismo, aclararon que mas allá de lo corporal, como sentir el cuerpo pesado, hay señales también en el estomago, muchas veces da sueño. También induce a que la persona vomite, no siempre, depende del trastorno. Después de un atracón, puede darse una sensación de culpa, de emociones negativas, de mucho malestar emocional.

“Nosotras creemos que la viralización del video de Oriana, si no se malinterpreta y se aprovecha su función, está bueno. Más allá de todos lo debates y cuestiones que se hayan generado, tiene que ver con una invitación a hablar de un problema que sucede a una gran parte de la población”, expresaron

Las militantes de “Cuerpos Libres”, me informaron que Argentina ocupa el segundo lugar en el ranking mundial de trastornos de la conducta alimentaria.

En ese sentido, agregaron que hay muchas personas, en su mayoría mujeres que sufren o que padecen esta enfermedad. En esa línea, explicaron que los trastornos de conductas alimentarias son una enfermedad mental seria, que requiere de atención, de un diagnóstico y de un tratamiento, en la mayoría de lo casos multidisciplinario.

¿Esto qué implica? un tratamiento nutricional, psicológico, psiquiátrico, con médicos clínicos y demás cuestiones.

Lo que motivó esta nota fue la viralización del posteo de una personalidad pública. Por eso, un punto clave es hablar sobre el impactó de esta difusión y puesta en agenda de un tema.

“La visibilización para mi es importante porque gran parte del trastorno de la conducta alimentaria está dado por una distorsión de la imagen corporal, por un deseo de ser delgado o delgada, de no engordar”, comentaron las psicólogas.

Siguiendo la cita anterior, señalaron que ese deseo es impulsado por los estereotipos físicos, presentes en la televisión, redes sociales, series, etc. Para las activistas, cuanta más delgadez e ideales inalcanzables veamos en nuestras redes y en el consumo diario, más se va a potenciar esa distorsión de la imagen tratando de alcanzar ese ideal de belleza.

“La idea es que las imágenes a las que estamos expuestas/os o que consumimos y vemos sean diversas para poder identificarnos con distintos tipos de cuerpos. Hay tantos tipos de cuerpos como personas en el mundo”, resaltaron las entrevistadas.

Para las profesionales es importante que influencers, personalidades publicas o los medios de comunicación que tratan estos temas, lo hagan desde la responsabilidad y la información y con respeto.

Ahora bien ¿Cómo se pueden visibilizar o poner en debate los trastornos de alimentación, para contener a quienes se encuentran en esa situación?

“Lo primero que consideramos importante a la hora de tratar estos temas y de poder brindar ayuda, es informarse. Hay muchos mitos, lo asocian a caprichos o a que la persona por moda no quiere consumir alimentos, no quiere comer. Esto es clave, porque afecta la calidad de vida de las personas y pone en juego su salud, sus vínculos y su desarrollo en diferentes áreas”.

Desde “Cuerpos Libres” consideran que hablar y poder preguntar sobre este tipo de trastornos es necesario. Por ejemplo, si en nuestro entorno hay alguien que padezca problemas de conductas de la alimentación, es importante saber que detrás de todo esto hay una persona que esta sufriendo.

Las militantes por la autoaceptación recomiendan apuntar al dialogo desde la empatía, es decir, no perder de vista la parte emocional del trastorno, como vive y como se siente esa persona.

“También fijarse en los comentarios que hacemos sobre nuestro propio cuerpo, sobre el cuerpo ajeno, sobre lo que vemos en las tele, en las redes, porque no sabemos como puede afectar ese comentario a la persona que tenemos cerca”, agregaron.

Consideran que como sociedad es importante que hagamos un cambio, y que podamos empezar a dirigirnos a las personas más bien en función de las características positivas de su personalidad, y no tanto de lo físico.

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