Ralph: el conejo antropomorfo que puso al testeo en animales en debate

Más allá de las críticas que puedan hacerse sobre la campaña, tuvo gran repercusión: rápidamente se viralizó y llegó a ser tendencia en la red social del pajarito. La gran pregunta es por qué. 

Ralph el conejo

Por Natalia Paesky

Esta semana circuló en redes sociales el video “Save Ralph”, producido por Humane Society International como parte de una campaña global que busca generar conciencia y prohibir las pruebas en animales que se realizan en laboratorios. 

La producción audiovisual tiene como protagonista a Ralph, un conejo animado con aspecto de humano que relata su vida como animal de laboratorio: ha perdido un ojo, la audición y tiene heridas en el cuerpo como consecuencia de las pruebas a las que fue sometido. Lo cierto es que el mundo está lleno de millones de Ralph: conejos, ratas, monos, perros y otras especies son utilizados a diario para testear productos.

Más allá de las críticas que puedan hacerse sobre la campaña, tuvo gran repercusión: rápidamente se viralizó y llegó a ser tendencia en la red social del pajarito. La gran pregunta es por qué. 

A la hora de ensayar una respuesta podríamos decir que el hecho de que Ralph tenga aspecto de humano (postura, ropa, lenguaje, etcétera) actúa como factor decisivo a la hora de generar empatía. El especismo, es decir la discriminación arbitraria hacia especies no humanas, lo hizo una vez más: empatizamos con un conejo animado que de conejo tiene poco. 

Otro aspecto a considerar es la crueldad relatada por el protagonista y que no dista de lo que sucede en la realidad, de hecho, se queda corta. Sin embargo, ¿importan 2realmente los métodos que se utilizan en las distintas industrias o es hora de cuestionarnos un poco más?

Crecemos en un mundo especista que, a partir de diferentes estrategias, nos hace reducir a los animales no humanos a meros productos de consumo. Angela Davis, activista afroamericana antirracista y feminista, explica nuestro consumo de seres sintientes sosteniendo que está conectado al concepto de “mercancía” que genera el capitalismo. En un sistema especista, los animales no humanos son vistos como productos que podemos utilizar para nuestro supuesto beneficio y luego desechar. La supremacía humana nos hace colocar nuestros intereses por encima de sus vidas.

Ralph representa a un conejo de laboratorio de la industria cosmética, pero hay miles de animales no humanos siendo explotados en otras industrias: los utilizamos para alimentarnos, vestirnos, entretenernos, transportarnos. 

¿Qué lugar queremos ocupar frente a esta injusticia? Ralph nos invita a asumir la incómoda tarea de reconocernos privilegiades y opresores. 

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El mensaje nos llegó a todxs: ¿productos cruelty free?

Compartir un video en redes sociales no es suficiente si no cuestionamos nuestra parte de responsabilidad en los hechos. Si bien la solución no pasa solamente por cambiar nuestros hábitos de consumo, abandonar el uso de productos que contienen ingredientes de origen animal o que fueron testeados en animales es un buen paso inicial.

En este sentido, es importante destacar la diferencia que hay entre los productos “cruelty free” (libre de crueldad) y aquellos que son aptos para veganxs. Técnicamente, los primeros no han sido testeados en animales, como así tampoco sus ingredientes. Este tipo de productos suelen llevar un sello que permite identificarlos.

Sin embargo, ¿qué tan “libre de crueldad” puede ser un producto que contiene ingredientes de origen animal? Muchas marcas se autoproclaman “libres de crueldad” en un desesperado intento de dar respuesta a un reclamo que cobra cada vez más fuerza, el de cientos de consumidores que buscan opciones “más éticas”. En las lógicas del sistema capitalista dejar de vender no es una opción, pero lo cierto es que resulta mínimamente irónico que un producto que contiene ingredientes que fueron extraídos de cuerpos de animales lleve el sello “cruelty free”. También hay que señalar que, en una industria capitalista depredadora y extractivista, no podemos hablar de productos “libres de crueldad”. El sistema capitalista se basa en la explotación de la tierra, los recursos naturales y los cuerpos, tanto  de animales humanos como no humanos.

La siguiente pregunta es si un producto “cruelty free” es apto para veganxs. La respuesta es NO.

El veganismo es una postura ética y política que rechaza todo tipo de explotación animal. Esto significa que, para que un producto sea apto para veganxs, además de no haber sido testeado en animales no debe incluir en su fórmula ingredientes de origen animal.

Cambiar este sistema especista requiere mucho más que revisar etiquetas o buscar sellos en productos, es igual de complejo que erradicar otras formas de opresión y discriminación como el sexismo, el racismo, el clasismo, la transfobia, la gordofobia, el capacitismo. ¿Qué papel queremos ocupar en la sociedad en la que vivimos? ¿Seguimos en un rol apático o buscamos transformarla en una más justa? 

Ese maldito lugar llamado Vivotecnia

El jueves 8 de abril fue difundido por la ONG Cruelty Free International (CFI) un video de casi 9 minutos con imágenes de conejos, ratas, monos, perros y cerdos siendo sometidos a diferentes pruebas en Vivotecnia, un laboratorio de la ciudad de Madrid (España) dedicado a la investigación toxicológica y farmacéutica.

Rápidamente los medios de comunicación replicaron estas imágenes llamando a la reflexión, las redes sociales se llenaron de hashtags y decenas de personas se concentraron en las puertas del laboratorio exigiendo la liberación de los animales.

Finalmente, luego de realizar una inspección y corroborar el horror que sucedía puertas adentro en Vivotecnia, la Comunidad de Madrid anunció el 11 de abril la suspensión de la actividad en dicho laboratorio y el traslado de los animales a santuarios y centros de protección.

Vivotecnia no es un caso aislado, Vivotecnia es un cruel reflejo de la realidad. Los animales no humanos son vistos como recursos y desde esa lógica utilizados, explotados, asesinados y desechados.

Si queremos un mundo más justo debemos incluir en nuestras luchas a todxs lxs oprimidxs.

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