Corrupción, venta ilegal de armas y falta de justicia. La historia de la explosión que terminó con la vida de siete personas, hirió a 300 y dañó históricamente a una ciudad entera. No te pierdas esta nueva edición de Relatos y un Fernet.

El 3 de noviembre de 1995, Río Tercero voló por el aire a causa de las explosiones en la fábrica militar de la ciudad.
En el lugar, no quedó nada en pie. Murieron 7 personas: Romina Torres, Laura Muñoz, Aldo Aguirre, Leonardo Solleveld, Hoder Dalmasso, Elena Rivas de Quiroga y José Varela. También se contabilizaron 300 heridos.
Miles de habitantes huyeron hacia pueblos vecinos en busca de ayuda. Otros caminaban desorientados y algunos heridos. Alrededor de 30 mil proyectiles cayeron sobre escuelas y patios de casas.
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El presidente Carlos Saúl Menem apresudaramente lo catalogó como «accidente». Las sospechas sobre lo ocurrido surgieron casi al instante: ¿Por qué motivo el presidente instaló esa idea? ¿Había algo oculto?