Educación en tiempos de pandemia, un modelo con baches

Las clases virtuales fueron la única opción que encontraron las autoridades nacionales y provinciales para continuar con el ciclo escolar. ¿Todas y todos los alumnos pudieron acceder a la virtualidad? De eso y más hablamos con Gerardo Bernardi, secretario general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

Los docentes debieron aplicar nuevos modelos de enseñanza, atravesados completamente por herramientas digitales y conectividad. Siguiendo esa línea, Bernardi comentó que una de las peores consecuencias de la pandemia es la educación remota.

“Esto de dar clases virtualmente ha caído pesadamente sobre los hombros de los docentes, ya que ha vulnerado fuertemente una de las condiciones laborales, por ejemplo, de la jornada laboral. Estamos trabajando muchas más horas al día, en forma desorganizada”, comentó el entrevisyado.

Esta situación de alguna manera ha violado el derecho a la intimidad, el derecho a la desconexión, y el derecho al descanso post trabajo. Para el secretario, también están poniendo para trabajar sus propios recursos tecnológicos: notbooks o celulares. A eso debemos agregar que docentes costean de su propio bolsillo los gastos que ocasiona la educación remota.

“Valoramos el esfuerzo del Estado Nacional en el sentido de contribuir con alguna medida económica durante la cuarentena, por ejemplo, con los ATP para el pago de la mitad de los salarios, o también con la posibilidad de acceder a créditos para la compra de PC”, señaló Bernardi.

Pero agregó que estos esfuerzos no son suficientes. Los problemas de conectividad no han sido resueltos, y esto ha ocasionando una gran desigualdad social, económica y en términos de educación.

Recientemente se aprobó la ley de teletrabajo, una modalidad que cobró protagonismo teniendo en cuenta la emergencia sanitaria.

“Desde Sadop no estamos de acuerdo con la ley, no avalamos esta forma de trabajo porque de alguna manera, el teletrabajo desnaturaliza nuestra tarea pedagógica, siendo la educación una experiencia social y afectiva que depende directamente de la presencialidad”, indicó el representante del sindicato.

Siguiendo la cita anterior, señala que hay un fallo grande en la normativa, ya que no resuelve los problemas que están teniendo actualmente los docentes y alumnos/as, como la los recursos digitales y la conectividad.

“Es una ley que va a ser aplicada a futuro, pero no está resolviendo las situaciones negativas que estamos teniendo en el día de hoy”, resaltó.

Ahora bien, ¿Alcanza solamente con dar acceso a Internet y computadoras para la planta docente y el estudiantado?

“En principio no, de todas maneras ninguno de ambos temas fueron resueltos, seguimos con problemas de conectividad, sobre todo en los pueblos mas alejados de las grandes ciudades, y muchos niños tampoco tuvieron herramientas tecnológicas con las cuales acceder, razón por la cual nos parece prioritario que el Estado vuelva a recuperar presencia en este sentido, por ejemplo, con el Plan Conectar Igualdad, para que todos los alumnos puedan disponer de alguna herramienta tecnológica con la cual poder trabajar”, señaló el entrevistado.

Por último, Gerardo Bernardi expresó que la pandemia ha descubierto la desigualdad social y económica, que también es cultural y educativa. En ese sentido, piensa que cuando se pueda regresar al aula se deberían priorizar a las y los alumnos que tuvieron dificultades para acceder a las clases virtuales, por no tener los recursos suficientes.

×