“Hubo un tiempo en donde nos cambiaron el rezo”

Tiempo atrás, los dioses y diosas a los que nuestros ancestros rendían culto pertenecían a la propia naturaleza. Hoy en día, conviven con los dioses que se nos han impuesto.

Zapam Zukum: Madre de las Algarrobas y diosa protectora de niñas y niños
a las que amantaba con su leche.

Por Fernando Guzmán – Comunidad Sikiman

Dicen las abuelas y los abuelos kakanes, a través de Rita Cejas y Antonio Caro, que hubo un tiempo en donde nos cambiaron el rezo. Nos impusieron los rezos a los dioses del cielo y nos olvidamos poco a poco de rezarle a quienes nos cobijan y acompañan desde siempre. Las diosas y dioses de la Madre Tierra, Telkara para los pueblos kakanes.

Para las culturas “amerindias”; la naturaleza (surumana), es la energía creadora. La energía o la fuerza de la vida es la materia de la creación, lo que sostiene nuestro planeta tierra y a todos los seres que habitan en él.
Es esa misma fuerza que hace brotar las semillas, equilibrar vientos, producir la lluvia. Es decir esa fuerza que se refleja en toda la naturaleza es la responsable de generar vida, muerte y renacimiento.

La Madre Tierra nos dio el regalo de poder hacer uso de sus frutos controlando la energía de la misma naturaleza. Entender su funcionamiento, es una forma de descubrir los secretos de la creación y de la vida misma.

Los dioses y diosas de ahora no son los de antes

En la antigüedad las plantas, arboles, piedras, flores eran consideradas como diosas que otorgaban sus fuerzas benefactoras a los humanos. Y aún hoy parte de ese conocimiento perdura en la sabiduría de los Tukmas y Liwas, hombres y mujeres medicina que las usan para curar cuerpo y alma.
Se invoca al espíritu de esas plantas sagradas o piedras sagradas para que traiga el conocimiento.

La naturaleza es dual, los elementos también, todo nace de la dualidad.
Todo lo que tiene vida en ella, tiene el acompañamiento de distintas diosas y dioses elementales que trabajan en dualidad para generar, proteger y multiplicar los seres que fueron poblando la Tierra. Y aún es así.

Los seres del agua, la humanidad verde, los tiempos de dinosaurios y los que caminaban con ellos, los gigantes, lumures, los que vivieron antes del diluvio, la nueva humanidad y los seres arco iris que están viniendo a esta nave Madre Tierra, fueron acompañados, guiados y protegidos por seres mágicos. Dioses y diosas que rigen el gran Consejo de la Vida.

¿Qué dioses y diosas nos regala la Madre Tierra?

  • Tak’nak: El dios que cabalga en todo para que todo sea, padre de los Tukmas, médicos del sol y la luna.
  • Serimak: La diosa femenina que acompaña a las mujeres en los partos y las enseña a sentir esa fuerza de vida que tiene la mujer por el hecho de dar vida.
  • “Apachita: Gran padre protector de la humanidad, dios de la vida. De ahí proviene el nombre de Apas, el de las montañas sagradas, o el de la mas alta autoridad de un pueblo, o el de Apacheta, la montañita de piedras que se arma sobre la huaca (boca sagrada donde se ofrenda) y con la cual de cierra la ceremonia de Telkara.
  • Telkara: Diosa Madre Tierra.
  • Caié: Hijo de Apachita, hace cumplir su tarea en la tierra.
  • Tassi: Diosa de las Estaciones (Primavera-Otoño)
  • Takao: Dios de las estaciones (Invierno-Verano)
  • Yastay: El dador de las semillas del Taku Sagrado, Yastak algarrobo, protector de los animales.
  • Zapam Zukum, (hermana de Telkara): Madre de las Algarrobas y diosa protectora de niñas y niños a las que amantaba con su leche.
  • Surumana: Diosa de la Naturaleza, la que sostiene el verde.
  • Pullay: (hermano de Surumana) Dios de la alegría y abundancia, del canto con caja o con la quena, para que la lluvia venga y llene de verde los valles.
  • Chiki: al que se le ofrenda para que no haya guerras.
  • Yakurmana: Diosa de las madres del agua de ríos y lagunas.
  • Uchimar: Dios de los vientos.
  • Anga: Diosa de los vientos.

A ellas y ellos se les hacían grandes esculturas de piedras en su honor, se los tallaban en grandes menhires o en maderas, se los bañaban en oro o plata, para tenerlos en las casas, en donde generalmente había 3. También se hacían medallones para llevarlos siempre y que nos sigan acompañando, protegiendo, guiando en nuestro viaje por el universo en esta nave tierra.

Compartí la nota