Nueva Córdoba: denuncian a centro de estética por reutilizar agujas y material descartable

Actualizado: 28 abril, 2021

Ex empleadas cuentan cómo fueron explotadas laboralmente, cómo fueron las denuncias de clientas y cómo eran obligadas a desinfectar los elementos. En los últimos años, el local fue denunciado públicamente en varias ocasiones.

La estética Brushing Chic está ubicada en San Lorenzo 73, frente al Paseo del Buen Pastor.

El sábado 24 de abril se hizo pública una denuncia de una ex empleada contra un centro de estética ubicado en Nueva Córdoba. El escrache hace principal alusión a la reutilización de material descartable como agujas y guantes y a la baja calidad de los servicios que allí brindan.

Camila cuenta con detalle cómo llevan a cabo los procedimientos a la hora de hacer microblading y otro tipo de servicios. “Reciclan agujas con las que hacen microblading. Esto es gravísimo y lamentablemente no me sorprende”, comienza el video viral que en apenas dos días acumula más de medio millón de reproducciones.

La estética Brushing Chic, ubicado frente al Paseo del Buen Pastor, pertenecería a Ivana Catalá, quien fue denunciada por situaciones de violencia.

El local opera con estrategias de marketing digital masivas y ofrece sus trabajos a “muy bajo costo”. Allí, se atiende a muchas personas y se ha visto desbordado en varias ocasiones. El año pasado, durante la pandemia, clientas compartieron imágenes en donde se podía observar el establecimiento en donde no se cumplían los protocolos de bioseguridad por coronavirus.

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Clientes y clientas argumentan haber recibido tratamientos de baja calidad y sin respetar protocolos sanitarios.

“Los reclamos se dan por malos trabajos de uñas, cejas y peluquería. Hay gente que no es peluquera y atiende ahí. Yo estaba de runner pero un día me hicieron teñir a una mujer, sin tener título de nada porque estábamos desbordados”, aseguró a El Resaltador la ex empleada.

Los testimonios son diversos. En las redes sociales existen miles de comentarios desde hace años en donde clientes y clientas argumentan haber recibido tratamientos de baja calidad y sin respetar protocolos sanitarios.

Otro de los puntos de los reclamos hace hincapié en los sistemas de cobro. Los y las clientas abonan por adelantado y en muchos casos no eran atendidas en el mismo día a raíz de la cantidad de personas que asistían al local. En muchos casos, aseguran que no querían devolverles el dinero o simplemente demoraban días en brindarles finalmente el servicio.

“Vi cómo pegaban pestañas con La Gotita. Vi cómo chicas de ‘Pestañas’ bajaban al sector de barbería y alzaban pelos de barba recortados de clientes para hacer extensiones de pestaña pelo por pelo. Había quejas de gente que ha recibido quemaduras de pelo, de cuero cabelludo. A muchas clientas se les cayó el pelo por el alisado”.

camila, ex empleada de brushing chic
Otros testimonios, sostienen que los productos eran rebajados con agua para extender su duración.

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Temor por la salud

Según el testimonio de Sofía, otra ex empleada, las clientas acudían al local con miedo de haberse contagiado de alguna enfermedad luego de realizarse algún tratamiento.

“Clientes han ido con herpes en la boca, conjuntivitis. Hasta cinco clientes en un mismo día, por lo mismo. Vi como en el sector le decían que era normal que les salga herpes por el estrés de tatuarse la zona”, denunció la ex trabajadora.

La reutilización de materiales como agujas y jeringas, es un riesgo para la salud. La transmisión de enfermedades como el VIH, hepatitis o cualquier otro virus de transmisión sanguínea es posible.

“A partir de la primera denuncia se hicieron cambios dentro del local. Empezaron a traer agujas nuevas y selladas, y guantes como corresponden, anestesia local mucho más fuerte y efectiva. Por ejemplo las anteriores no tenían efecto”, agregó Sofía.

Las ex empleadas argumentaron que al finalizar las jornadas laborales, depositaban guantes descartables y agujas en cestos y que luego eran “esterilizadas” y envueltas en paquetes como si se tratasen de materiales nuevos y sin uso. Otros testimonios, sostienen que los productos eran rebajados con agua para extender su duración.

“Yo hacía reciclado de las agujas, con un liquido de material quirúrgico que se activa con un activador. Te mandan a hacerlo, te obligan. Lamentablemente una agacha la cabeza y lo hace, porque el alquiler se tiene que pagar. Los guantes se lavaban con lavandina y alcohol en gel”.

testimonio de ex empleada
En muchos casos, aseguran que no querían devolverles el dinero o simplemente demoraban días en brindarles finalmente el servicio.

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Maltrato, precarización laboral y amenazas

Sofía trabajó un mes y diez días, hasta que vio el escrache por redes sociales. Todo culminó con una denuncia en la Unidad Judicial n°4 por maltratos hacia ella y hacia su pareja por parte de la dueña de Brushing Chic.

La ex empleada contó que les advertían que no iba a haber dinero para cobrar algunos días, que eso era normal. “En una semana cobramos solo $500”, explicó y aclaró que no podían quejarse porque se los habían advertido y sabían que eso era así. Las jornadas laborales tenían una extensión de hasta 12 o 13 horas diarias.

Camila dijo que “una clienta me habló con miedo de haberse contagiado de algo después de hacerse un microblading. No tenía dinero para hacerse estudios médicos. Desde el local le dijeron que no le haga caso a mi denuncia de las redes sociales, que era porque a mí me habían echado por fumar porro en el baño. Que todo era mentira y que estaba todo bien”.

En el video, se exhibe el testimonio de otra ex empleada la cual habría recibido amenazas de muerte. “Me dijo que no iba a poder tatuar más, que me iba a cagar la carrera de tatuadora, me amenazó de muerte. Que le iba a pagar a un par de negros para que me metan un tiro“, detalló.

Al momento, las personas denunciantes quisieron reservar su identidad a la hora de hablar con El Resaltador. Argumentan miedo a represalias y deseo de preservar su seguridad.

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