Violencia de género y femicidios: ¿Y si reformamos la Justicia?

Llaman, denuncian, van a la comisaría. Vuelven a llamar, vuelven a denunciar, vuelven a ir a la comisaría, pero el sistema no responde. Mujeres y diversidades son asesinadas diariamente por motivos de género.

Foto: Archivo

Por Emi Urouro

Entre el 1 de enero y el 28 de febrero del 2021, se registraron 69 muertes violentas de mujeres, travestis y trans en la Argentina, de las cuales, 47 son femicidios. Los datos se desprenden del último informe de Mumalá, y reflejan una problemática que el Estado no está pudiendo resolver.

¿Qué llamó la atención de ese último reporte? El aumento del porcentaje de denuncias previas que habían realizado las víctimas: se observa un 29% frente a un promedio del 20 % de meses anteriores.

Entonces, las denuncias existen, por lo tanto, falla el Estado y la Justicia. Para reflejar este panorama crítico, podemos mencionar tres ejemplos – que sucedieron entre enero y febrero del 2021-, algunos de los cuales terminaron en movilizaciones masivas.

El femicidio de Úrsula Bahillo marcó la agenda mediática y social, la Fiscalía General de Junín comunicó que existían denuncias previas que la joven y su madre habían hecho en contra del oficial de policía Matías Ezequiel Martínez por amenazas. Sus amigas fueron reprimidas por la policía cuando fueron a exigir justicia. La realidad supera la ficción, ¿no?

En el sur del país, más precisamente en Villa La Angostura, otro varón asesinaba a su ex pareja, y la ciudadanía salió a las calles para apoyar a la familia de la víctima. Guadalupe Curual denunció tres veces a Juan Bautista Quintriqueo por amenazas y violencia. “No tuvo botón antipánico por falta de conectividad”, fue una de las explicaciones oficiales que dieron ante el crimen.

Los femicidios no paran: movilización por Úrsula

La indignación fue tal que, el 1ro de marzo, el magistrado de Familia, Civil y Comercial de esa localidad, Jorge Alberto Videla, presentó la renuncia a su cargo en el Juzgado, donde estaba radicado el expediente con las denuncias por violencia de género que había presentado Guadalupe.

Y la situación se repite en Córdoba, al igual que en el resto del país. En Villa María, Liliana Stefanatto fue asesinada por su ex pareja, Ignacio Aldeco. El detenido tenía un juicio pendiente por violencia de género iniciado por la misma víctima.

El Estado y los Tribunales fallan porque las denuncias existen, reitero. Entonces, ¿es posible una reforma judicial feminista? Para hablar del tema, nos comunicamos con la abogada Melisa García, titular de Asociación de Abogadas Feministas (Abofem Argentina). 

En febrero, este colectivo elevó la impugnación de 52 jueces que se postularon sin formación de género ante el Consejo de la Magistratura. 

Abofem descubrió que ese número de aspirantes a cargos, de un total de 138, no tenían ninguna acreditación en género al momento de la carga del currículum, dato que se refleja en diferentes sentencias, como los ejemplos mencionados anteriormente.

El colectivo de abogadas, explicó que la capacitación en perspectiva de género es obligatoria y es un requisito excluyente para toda persona que desee inscribirse a concurso para cubrir cargo de juez.

Para García, esta acción forma parte de una reforma judicial que responde a cuestiones de género. Si bien señaló que desde hace tiempo se habla sobre la necesidad de generar un cambio en el sistema de justicia, ha tomado fuerza la idea de que sea feminista.

¿Qué implica una reforma judicial feminista en Argentina? Contempla una ampliación de derechos, de aplicación de la perspectiva de género, de reconocer la asimetría de poder, y garantizar la formación de los tres poderes del Estado.

Es decir, no es solamente considerar la unificación de fueros, procedimientos legales y penales, administración de Justicia, estructura burocrática, sino también ampliar esa mirada.

La reforma es urgente, Melisa reiteró que es fundamental que haya un Poder Judicial eficaz que resuelva las contiendas de manera rápida, que realice las evaluaciones de riesgo correspondientes, que haga un seguimiento de casos y que no estereotipe las denuncias motivadas por el género.

“Es necesario entender que los abordajes que se están dando son insuficientes e ineficaces porque seguimos lamentando una mujer muerta cada 22 horas”.

Melisa García, titular de Asociación de Abogadas Feministas.

En esa línea, el colectivo apunta a la formación de quienes van a interpretar los delitos, y esto no significa aumentar las penas -hacer foco en el punitivismo no resolvería la problemática-, sino cambiar los paradigmas con los cuales se mira, repudia, condena la violencia de género.

La entrevistada resaltó que hay varias cuestiones además de la reforma judicial en sí, que tienen que ver con la prevención, con la eficacia de las medidas cautelares que se toman en la entrega de tobilleras -en el mejor de los casos- o del botón antipánico, que deben trabajarse.

Respecto del proyecto de reforma judicial del Ejecutivo, la titular de Abofem, en diálogo con Página12, expresó que debería incluirse que en los concursos o en las selecciones de fiscalas y fiscales se pondere no sólo que las mujeres puedan tener un rol de paridad respecto de los puestos, ya que persiste el estereotipo de que todas las juezas van al fuero de Familia y los jueces y fiscales van al Penal. 

“El proyecto plantea algunas modificaciones interesantes con la unificación de fueros, más procesos orales y que aquelles que vayan a formar parte de los diferentes espacios contengan desde la formación perspectiva de género, lo que hoy a la distancia estamos reclamando” dijo la abogada. 

Pero en la actualidad, el panorama es desalentador. La doctora fue clara, cada víctima fatal de la violencia machista muestra que el sistema está fallando, que el Estado no está cumpliendo con su rol, entiéndase a sus tres poderes, no solo el Ejecutivo y sus políticas públicas, también son parte de este fracaso el Legislativo y el Judicial.

El movimiento feminista será quien promueva esa reforma, urgente y necesaria, ya lo está haciendo, desde las bases, las calles, motorizando nuevas políticas, nuevas formas de prevenir la violencia de género, de contener a quienes están en esa situación.

Por último, Melisa García resaltó la importancia de “seguir lidiando y luchando contra este sistema patriarcal que vulnera derechos, no solamente en mujeres sino en disidencias y personas no binarias”.

Si estás o conocés a alguien que está en situación de violencias por motivos de género, llamá al 144. Es gratuito, funciona para todo el país, las 24 hs y todos los días. Si no podés hablar, escribí por WhatsApp al 1127716463 o por mail a [email protected]

“Es importante que sepas que no se trata de una línea de emergenciaAnte casos de riesgo es necesario que te comuniques con el 911“, explican desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidades.

En la provincia de Córdoba, también contamos con la asistencia del Polo Integral de la Mujer (Entre Ríos 680, capital), cuyo personal esta de guardia las 24 horas, todos los días del año. O llamando al 0800-888-9898, una línea gratuita que recepta denuncias las 24 horas.

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