El Presidente se tomó una foto junto a figuras del Gobierno banalizando el terrorismo de Estado en el lanzamiento de la campaña electoral provincial.

La oposición rechazó la banalización de Milei sobre el Nunca Más en su lanzamiento de campaña en La Matanza, Buenos Aires.
El Presidente Milei, junto a funcionarios del Gobierno y sus ocho candidatos, eligió un barrio empobrecido de La Matanza para sacarse la foto con la que lanzó la campaña frente a las elecciones legislativas provinciales. En ella posan junto a la frase «Kirchnerismo Nunca Más».
«Nunca Más» es la consigna utilizada por quienes luchan por la Memoria, Verdad y Justicia frente a los crímenes de lesa humanidad cometidos por el terrorismo de Estado en la última dictadura cívico-militar argentina.
Es el nombre que adoptó la CoNaDeP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) y con el que se enjuició y condenó a las Juntas Militares por los secuestros, torturas, asesinatos y apropiación ilegal de bebés. También es el nombre del informe que recopila los datos de la violación sistemática a los derechos humanos en los centros de detención clandestinos, entre 1976 y 1983.
«No nos van a correr con odio. No nos van a callar»
Partidos y referentes opositores cuestionaron la banalización del Nunca Más por Milei y sus funcionarios, en un repudio muy necesario para demostrar que no todo vale.
Victoria Tolosa Paz, diputada nacional, sostuvo que el uso de la frase no funciona como «provocación» hacia el kirchnerismo, sino que también «es una afrenta a los organismos de derechos humanos, a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y a la memoria colectiva de un pueblo que dijo Nunca Más al terrorismo de Estado».
«Javier Milei y su espacio cruzaron un límite inadmisible: banalizaron el dolor, profanaron una consigna sagrada y jugaron con la historia de un país que todavía busca justicia«, criticó en sus redes.
Por último, aseguró que la patria «se reconstruye con más derechos, más justicia social y más democracia, no negando el pasado». «No nos van a correr con odio. No nos van a callar», culminó.
Esteban Paulón, actual diputado y candidato a senador nacional, también se expresó sobre la banalización del Nunca Más. Para el diputado, la consigna le pertenece «a todos». Expresó que hacer campaña «banalizando una causa democrática tan sentida es inaceptable».
«No se juega con la memoria de un pueblo que le dijo ‘Nunca Más’ al terrorismo de Estado», expresó en X (ex Twitter).
Pablo Avelluto, ex ministro de Cultura durante el gobierno de Mauricio Macri, retrucó con su propia consigna: “Ultraderecha y fascismo nunca más”.
Natalia Hernández, candidata a concejala en La Matanza por el Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U), escribió en X: «Banalizan un símbolo como el ‘Nunca Más’ en un país donde peleamos contra el genocidio y defendemos los derechos humanos. No en nuestro nombre».
EL NUNCA MÁS NOS PERTENECE A TODOS
— Esteban Paulón (@EstebanPaulon) August 7, 2025
Hacer campaña banalizando una causa democrática tan sentida es inaceptable frente a nuestra historia más dolorosa.
No se juega con la memoria de un pueblo que le dijo Nunca Más al terrorismo de Estado. pic.twitter.com/fzDBlNqXla
Todo sea por la provocación
Javier Milei y su equipo consideraron oportuna la banalización del Nunca Más, con toda su carga simbólica e histórica, en una campaña política que establece una comparación absurda entre una fuerza política opositora y el terrorismo que hizo desaparecer a 30.000 personas.
No sorprende: tanto funcionarios del Gobierno Nacional como referentes libertarios son negacionistas de la última dictadura, reviviendo planteos harto discutidos como la teoría de los dos demonios, negando la cifra y visitando represores presos.
Recientemente el Ministro de Economía Luis Toto Caputo incluso se refirió (como ya lo ha hecho el Presidente Milei) a las ideas de izquierda como parásitos mentales que infectan a la gente.
Esta retórica de deshumanizar a los adversarios políticos y en realidad a todo aquél que ose pensar diferente es una forma de justificar posteriormente acciones de cada vez mayor violencia, construyendo enemigos a exterminar. Con un parásito mental no se dialoga, se lo elimina.
En la Argentina de hoy, y especialmente considerando nuestra historia, alarma muchísimo que la línea de lo que se puede decir y hacer desde posiciones de poder se meta cada vez más de lleno en el fascismo.

