La especialista Ana Ruth Meehan advirtió que el quebracho removido por la Municipalidad de Villa Allende está en deterioro, defoliado y dañado en raíces.

El quebracho blanco de casi 300 años de edad, removido por la Municipalidad de Villa Allende para ampliar la Av. Padre Luchesse, ya muestra signos de deterioro luego de ser reubicado.
Durante la semana pasada, funcionarios municipales hicieron una aparición pública en la que hablaron de la supuesta «buena salud» del quebracho, para demostrar que la lucha de meses de organizaciones sociales y vecinos autoconvocados para evitar su remoción había sido en vano.
Sin embargo, cuando estas mismas organizaciones realizaron in situ el informe técnico del quebracho de Villa Allende, constataron su deterioro.
El árbol no presenta signos de vitalidad
Ana Ruth Meehan (Matrícula Profesional 1388), docente e ingeniera agronóma con más de cuatro décadas de experiencia, estuvo a cargo del informe. Allí, dio cuenta del desmejoramiento del árbol: pérdida de follaje y daños en sus raíces.
Meehan desmintió a los funcionarios, afirmando que, “contrariamente a lo que informa la Municipalidad de Villa Allende, el árbol no presenta signos de vitalidad”.
En su diagnóstico difundido, la docente de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), resaltaron “la gran cantidad de hojas en el suelo”, lo que “indica un proceso lento de defoliación”, además de la presencia de “ramas basales defoliadas sin emisión de hojas nuevas”.
A su vez, el histórico quebracho blanco denota una “ausencia de signos de vitalidad y opacamiento del follaje, probablemente por daño en el sistema radicular”, además de “diferencias notorias con otros quebrachos de la zona”. En esta época, algunos “sí presentan brotes, hojas verdes y comienzan su preparación para la floración”.
La Comunidad Organizada del Quebracho advierte que algunas declaraciones de funcionarios “desinforman a la comunidad y buscan minimizar una problemática evidente”.
No es ninguna sorpresa que el ejemplar de quebracho blanco que llevaba viviendo en Villa Allende unos 284 años muestre signos de deterioro: numerosos informes previos habían alertado sobre la muy alta probabilidad de que el árbol muera tras ser reubicado.
La Municipalidad y las empresas privadas (no todas, muchas de hecho se opusieron) desoyeron a las y los ciudadanos y hoy corre peligro un pedazo de la historia ecológica de Córdoba.

