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El suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en nuestro país

Publicado por:Anouk Rubini

Después de la pandemia, el suicidio escaló posiciones y hoy es la primera causa de muerte entre los 15 y 34 años, superando incluso a los accidentes de tránsito.

Desde el año 2022 el suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes y adultos jóvenes. En dicho año, este motivo ocupaba el primer lugar en el segmento etario de 15 a 24 años; en 2024 la franja se amplió, abarcando también a los jóvenes de entre 25 a 34 años.

El dato surge de un análisis realizado por la plataforma Chequeado, que observó la evolución estadística de este indicador. La organización expresa que la muerte por suicidio es un fenómeno que responde a una variedad de causas, desde psicológicas hasta sociales y comunitarias, y que en la mayoría de los casos se puede prevenir.

Qué dicen los datos sobre Argentina y la región

Según el último informe de Estadísticas Vitales de la cartera sanitaria, en 2024 se registraron 3.614 suicidios: 787 adolescentes y 957 jóvenes adultos. El dato equivale a 7,8 muertes por suicidio cada 100 mil habitantes, con especial impacto en la población masculina: 4 de cada 5 personas que se quitan la vida son varones.

La cifra comenzó a cuantificarse en 2005. Desde entonces, su momento más bajo había sido en 2021, con 6,3 suicidios cada 100 mil habitantes. Más allá de las variaciones en la cifra exacta según la fuente empleada, los suicidios muestra una confirmada tendencia en ascenso, en nuestro país y en el continente entero.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la mortalidad por suicidio entre personas de 10 a 24 años en Sur, Centro y Norte de América aumentó de 5,7 a 7,8 muertes cada 100 mil habitantes entre 2000 y 2021. Desde 2000, la tasa de mortalidad por suicidio en la población general del continente americano aumentó en más de un 17%, lo que convierte a América en el único continente con esta tendencia en alza.

No existe una única causa

Matías Irarrázaval, asesor regional de Salud Mental y Consumo de Sustancias de la OPS, dialogó con Chequeado respecto a la multicausalidad y prevención del suicidio.

El especialista remarca que uno de los factores más importantes es el desigual acceso a la atención en salud mental: “En la región, de 10 personas que sufren un problema de salud mental solo 2 están recibiendo un tratamiento. Eso evidentemente hace que muchas veces se vayan empeorando los problemas de salud mental y sabemos que el suicidio se asocia a depresión, consumo de sustancias, trastorno de personalidad, trastorno del ánimo en general y otro problemas”, sostuvo.

El aumento en la cifra de suicidios también puede relacionarse al impacto psicológico post pandemia de COVID-19, que aumentó en un 30% los trastornos depresivos y de ansiedad.

La prevención es la clave

Políticas públicas de salud mental conducidas a largo plazo, educación, intervenciones comunitarias que concienticen a la población sobre la depresión y la comunicación de las emociones y la desestigamatización de las problemáticas de salud mental son algunas de las medidas a tomar para prevenir el suicidio.

Ante un fenómeno multicausal, las respuestas necesitan ser integrales e interdisciplinarias. A su vez, cualquier conversación sobre salud mental debe ir de la mano con el cuestionamiento a sistemas económicos excluyentes que precarizan y explotan la vida de millones de personas. El acceso a derechos básicos, el tiempo de ocio y recreación, la capacidad de proyectar un futuro, vivir en un ambiente sano: son muchos factores los que aportan su grano de arena en el deterioro o la prosperidad de la salud mental, individual y colectiva.

En ese sentido, Irarrázaval explicita: “Hay una dimensión clínica innegable, porque muchos casos se asocian con trastornos mentales que requieren identificación temprana y tratamiento. Pero también influyen la pobreza, el aislamiento, la discriminación, el acceso a medios letales y la forma en que la sociedad habla sobre este tema”.

Los cuatro ejes que enfatiza la OMS para prevenir el suicidio

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OPS crearon una guía titulada «Vivir la Vida» que propone 4 grandes líneas de acción con evidencia científica para reducir las estadísticas de muertes por suicidio:

  • Restringir el acceso a medios letales cuando corresponda.
  • Fortalecer la atención de la salud mental -especialmente en el primer nivel de atención-.
  • Promover una cobertura responsable en los medios de comunicación.
  • Desarrollar sistemas de vigilancia que permitan identificar poblaciones y territorios con mayor riesgo.

El psiquiatra Demián Rodante, vicepresidente del Capítulo de Suicidología de Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA), explicó en diálogo con Chequeado que “muchas veces la sociedad salva más vidas que el profesional en el consultorio”.

“Tenemos que enseñarles a una mamá, a un compañero de escuela, a un primo o a un docente cómo mantener una conversación con alguien que está atravesando un momento de mucho sufrimiento”, agregó Rodante.

El especialista añade que uno de los espacios de transmisión de herramientas emocionales y comunicativas para manejar crisis de salud mental tiene que ser las escuelas, mediante la incorporación en la currícula obligatoria de estos contenidos, que el profesional remarca como necesarios para la vida.

Programas educativos, acceso a salud mental y vigilancia epidemiológica reducen los suicidios

Los suicidios disminuyen si hay políticas de Estado sostenidas en el tiempo que aborden adecuadamente esta problemática, afirma la OPS. Por poner como ejemplo el caso concreto de Chile, la tasa de suicidios bajó alrededor de un 30% en hombres durante 8 años de seguimiento. La disminución de casos fue posible gracias a programas de concientización en las escuelas, vigilancia epidemiológica y el fortalecimiento del acceso a la atención de salud mental.

Rodante insistió en la importancia de desarmar los estigmas en torno a la salud mental, no solo a nivel comunitario sino también individual y familiar: “Tenemos que tratar de acompañar, también revisar si es que es necesario la búsqueda de ayuda profesional sin estigmatizar y, ante una crisis, contactar las líneas de ayuda”, explicó.

Rodante concluyó con un mensaje dirigido a quienes atraviesan un momento de sufrimiento: “Existen intervenciones y tratamientos que han demostrado funcionar. Las personas pueden mejorar y construir una vida valiosa. Lo importante es que reciban la ayuda adecuada a tiempo”.

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