Cuerpo-Territorio, ¿Cómo afectan a la salud las problemáticas socioambientales?

Actualizado: 5 mayo, 2021

Del trabajo final del curso de “Introducción al análisis de los procesos de salud en contextos de extractivismos” del Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad de Rosario, resultó un mapeo de las consecuencias fisiológicas y psicológicas en los cuerpos del impacto de los modelos extractivistas. La publicación cuenta con el apoyo de la Fundación Rosa de Luxemburgo. Parte 1.

A finales de marzo pasado, se publicó el póster “Cuerpo –Territorio: 10 problemáticas socio ambientales en Argentina y Sudamérica y sus graves consecuencias en la salud”.

El diseño visual presenta 10 conflictos socioambientales puntuales e identifica en qué lugar y cómo impactan en los cuerpos. Se parte de la concepción de una única salud, y de la noción del cuerpo como el primer territorio que habitamos. El cual es, a su vez, una extensión del territorio geográfico en el que vivimos. “No podemos desconectar la salud del territorio, de la salud de los seres humanos y de las otras especies. Cuando hablamos del territorio, no hablamos sólo del suelo y del agua. Hablamos de las especies que lo habitamos” explica Damián Verseñazzi, director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (INSAA).

Entonces si partimos desde esa realidad inseparable, cuerpo-territorio ¿Cómo afectan en nuestra salud los modelos extractivistas que degradan nuestro ambiente, hábitat y principal casa que es la tierra?

El trabajo es la conclusión de los trabajos finales de participantes de los cursos “Introducción al análisis de los procesos de salud en contextos de extractivismos” dictados por el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario (INSAA). El diseño del mapeo es obra de Iconoclasistas y el proyecto cuenta con el acompañamiento de la Fundación Rosa de Luxemburgo.

Te presentamos un análisis del póster, que va a tener dos partes. Lo dividimos según los modelos de extractivismos que presentan.

Agronegocios

Plantación de soja. Foto: Ipsnoticias.net

Viviendo en la “pampa húmeda”, conocemos bastante sobre los efectos en la salud humana de la agroindustria. Tan sólo hay que recordar la lucha de las madres de barrio Ituzaingó Anexo. O lo que pasó y pasa en Sebastián Elcano (tenemos un documental al respecto: Sebastián Elcano: el costo de la agroindustria). El uso de agroquímicos para mejorar la producción y proteger la cosecha de insectos y bichos genera contaminación en agua, suelo y aire. 

Pero además, directamente ingerimos estos alimentos fumigados, como lo demuestra el informe “El plato fumigado” donde se indica que se encontraron 82 agroquímicos distintos en 38 frutas y verduras. Tumores, malformaciones congénitas, alteraciones neurológicas y hormonales, pérdidas de embarazo, son sólo algunas de las consecuencias que sufrimos en nuestros cuerpos.

Estos agroquímicos destruyen la cadena trófica (en el cole, le decían cadena alimentaria), y afectan al resto de los seres vivos del ecosistema. 

Por ejemplo, nos explica Damián Verseñazzi que “hay agrotóxicos que se usan en la agroindustria que tienen impacto negativo sobre las abejas tanto en mortalidad como en cuanto a destrucción cognitiva y neurológica de las abejas. Esto disminuye ostensiblemente la posibilidad y capacidad de polinización que estos insectos generan. Entonces hay una alteración en toda la cadena trófica a partir de la alteración y la destrucción de los mecanismos de polinización” (lo cual trae efectos adversos de todo tipo que podés conocer en la siguiente nota: Conicet, advierten sobre posible reducción en la biodiversidad de abejas).

Feedlot

Feedlot de vacas. Foto: Cámara Argentina de Feedlot.

“El feedlot es otra cara de la agroindustria” nos indicó Damián. Por un lado, hay un impacto social, con la expulsión de las comunidades y los animales de los territorios para poder transformarlos en áreas de producción agroindustrial. Por otro lado, está la transformación de la carne en un commodity. “Para eso ante la falta de espacio porque ahora lo ocupan los transgénicos agrotóxicos, necesitás aumentar la densidad poblacional de ganado en poco territorio” nos explicó el médico.

Entre algunos de los mecanismos que utiliza este modelo está el aumento de uso de antibióticos para disminuir la aparición de enfermedades (lo cual no funciona porque no son para prevenir enfermedades) y para el engorde del animal. El antibiótico barre con la flora intestinal, con lo cual no se metabolizan correctamente los alimentos, y así aumenta la producción de grasa.

“Por otro lado, la densidad del ganado en tan poco espacio, genera una concentración de excrementos y de orina que contamina napas freáticas de agua, pero además contamina aire” explica Damián.

También la concentración de excrementos y orina contamina el suelo con los altos niveles de amoníaco y de excretas que se produce. Se generan “bacterias superresistentes o de organismos superresistentes (que soportan este ambiente) en esa acumulación de excrementos que son transmitidos y transportados por actores como las moscas, las ratas que también aparecen en la producción de feedlot”.

Entonces este modelo, a través de las distintas formas de transmisión (picadura de una mosca, consumo animal, aire contaminado), produce como efecto en nuestros cuerpos inflamación de piel, bronquitis, asma, hipertensión arterial, gastroenteritis, náuseas, vómitos, irritación ocular, fatiga, depresión, entre otras patologías.

Incendios (forestales)

Incendios en Córdoba de 2020. Foto: Ámbito.com

Los incendios tienen impacto principalmente por la emanación propia del humo y la capacidad que tienen de contaminar el aire que se respira y, por lo tanto, genera procesos irritativos que son inflamatorios sobre las vías respiratorias.

Estos efectos en la salud pueden llegar incluso a generar alteraciones genéticas que se pueden transmitir a las generaciones futuras. Por ejemplo en mujeres embarazadas, los incendios disminuyen la capacidad de incorporar oxígeno al organismo, esto reduce el oxígeno que va al feto y genera problemas de hipoxia en el desarrollo, explica Verseñazzi.

Además, los incendios generan una pérdida de biodiversidad extraordinaria interrumpiendo drásticamente los procesos biológicos de los territorios. Un claro ejemplo son los incendios en Córdoba en 2020 que arrasaron con más de 300 mil hectáreas de nuestro bosque nativo, en lo que fue un ecocidio para nuestra provincia.

El director de INSAA explica que en las regiones de humedales se dan otros impactos negativos sobre el ambiente. “Por ejemplo, los incendios en la Amazonia generaron la eliminación de los ríos voladores que son fundamentales para la regulación de los ciclos hídricos. Entonces los incendios en el humedal, destruyeron más de 500.000 hectáreas que era un territorio que además genera filtración de los cursos de agua”. 

El médico agregó que, de esta manera, disminuye la capacidad de purificación de ríos, aumentando los niveles de contaminación. Además, así se alteran los ciclos biológicos de reproducción de muchos peces o especies que viven en los humedales y que son parte de la cadena trófica-humana.

Megaminería

Mina de Andalgalá. Foto:elcohetealaluna.com

La megaminería igual que el hidrofracking tienen una gran dependencia de la química. En la megaminería se utilizan sustancias químicas como el cianuro que son utilizadas para el desprendimiento y la limpieza de los barros que salen de la explosión de las rocas. 

“El uso de químicos en estas dos grandes formas de destruir nuestro territorio es muy importante en cuanto a volumen y en cuanto a la peligrosidad de esos químicos”, afirmó Damián. 

Más allá de la peligrosidad de esos químicos, contaminan cursos de agua como pasó en Jáchal, San Juan (provincia donde siguen los conflictos contra las mineras) o como pasó en Andalgalá con Bajo la Alumbrera (donde detienen a personas por defender la tierra y la vida). Como siempre, esa agua es la que llega a la canilla de nuestras casas. Enfermedades neurodegenerativas, lesiones en la piel, daño celular y genético, tumores, malformaciones congénitas, encuentran su razón en la contaminación generada por este proceso. 

Forestales

Plantación de pinos en Misiones. Foto: Economis.com.ar

Este apartado se refiere puntualmente a las plantaciones de monocultivo de pino o eucaliptus que hay, por ejemplo, en Misiones. También es una agroindustria que expulsa a comunidades de sus tierras o las encierra entre “cortinas” de árboles.  

Respecto a la salud, los monocultivos de pino afectan mucho al sistema respiratorio. ¿Cómo? Se estudió en comunidades cercanas a estas plantaciones que el problema surge en una época del año cuando el árbol empieza a producir polen. Al ser tanta la densidad de producción, al haber comunidades que están totalmente tapadas de pino, empiezan a surgir estas afecciones.

Uno de los trabajos finales del curso de los que concluye el póster “Cuerpo –Territorio: 10 problemáticas socio ambientales…” fue sobre la situación de la localidad de Piray, que se encuentra rodeada de pinos. Allí, en época de pólen de los árboles, se saturaba el sistema sanitario por la atención de este tipo de patologías respiratorias.

Por otra parte, al igual que con el agronegocio, en las plantaciones de pino se utilizan una mezcla de agroquímicos muy fuerte, al que se denomina “arsenal”. Esto contamina suelo, agua, aire y quienes más lo sufren son aquellos trabajadores encargados de esparcir este veneno en las plantaciones. 

Además, al reemplazarse el bosque nativo con plantaciones de monocultivo, los mosquitos pierden su principal refugio con lo cual van a los centros poblacionales. De esta manera, se desarrollan también enfermedades endémicas como el dengue, chikungunya, paludismo, etc, alentados por el clima local.

Trabajo en desarrollo

Como dijimos para brindar profundidad a la comunicación de este trabajo que merece ser visibilizado, esta es la primera parte acerca del póster “Cuerpo –Territorio: 10 problemáticas socio ambientales en Argentina y Sudamérica y sus graves consecuencias en la salud”.

En los próximos días, realizaremos la segunda entrega. Pero cabe aclarar algo: “Este trabajo es un recorte, una sistematización de algunos de los trabajos finales que se presentaron en el curso. Claramente no comprende la totalidad de los impactos que genera el extractivismo”. 

Es decir, el póster es un trabajo en desarrollo, en constante cambio y evolución a raíz de las investigaciones que determinen e identifiquen nuevos efectos, impactos y daños. “El mapa es un mapa en construcción, dinámica y que, lamentablemente, no se agota en lo que nosotros pudimos mostrar en él”, expresó Verseñazi.


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