Argentina se opone a la transformación de los sistemas alimentarios

El país participó del debate sobre las Directrices Voluntarias sobre los Sistemas de Alimentación y Nutrición (Dvsan) de la ONU. Junto a países como Australia, Canadá, Estados Unidos, Rusia y Brasil, se posicionó en favor del agronegocio.

Durante febrero del año pasado, el Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) de la ONU aprobó las Directrices Voluntarias sobre los Sistemas de Alimentación y Nutrición (Dvsan). De este debate que tomó alrededor de 4 años, formaron parte países como Rusia, Estados Unidos, Canadá y hasta Argentina. ¿Qué tienen en común estos países? Todos ellos, junto a Brasil y Australia, definieron una postura en favor del agronegocio y en detrimento de la agricultura familiar y sustentable.

Por su parte, países como Senegal, México, Cuba, Suiza y el bloque de la Unión Europea se unieron para impulsar cambios en este ámbito. Estas directrices buscaban, en principio, fomentar el desarrollo sostenible y saludable de los sistemas de alimentación. Desafortunadamente, esos intereses impulsados por los sectores campesinos y pueblos originarios fueron pasados por alto, la definición estuvo en manos de países pertenecientes al agronegocio, como Argentina.

Las Dvsan se enmarcan en una convocatoria realizada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para este año. El funcionario difundió la invitación a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios 2021, como parte del Decenio de Acción para alcanzar los objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

¿Cuál es la justificación de las directrices de la ONU?

Entre las razones están el hambre, la malnutrición, el cambio climático, las epidemias, pandemias y crisis a corto y largo plazo. Todas ellas repercuten en la salud, la economía y la vida de los habitantes de todo el planeta, más precisamente en los sectores vulnerables y empobrecidos. Con nuevas maneras de generar alimentos y nutrir a la población, la ONU cree que estas problemáticas podrían al menos intentar saldarse.

Pero una vez más, el agronegocio pisa más fuerte y deja en segundo plano el pedido de colectivos como el Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas (MSC). “Tanto en el documento final de las directrices como los ejes planteados para la Cumbre ofrecen soluciones que siguen en el status quo para no cambiar el modelo agroindustrial”, advierte Magdalena Ackermann -co-facilitadora del Grupo de Trabajo de Alimentación y Nutrición del Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas (MSC)– a la agencia de noticias Tierra Viva.

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¿Qué sabemos del Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas?

El Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas (MSC) surgió en 2010, luego de que el Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) se reformara. Así, se le dio voz a las poblaciones más afectadas por la malnutrición, como lo son los pequeños productores agrícolas y los pueblos originarios. El MSC ha elevado propuestas dentro del CSA, que no han tenido amplia repercusión por ahora.

¿Cuáles han sido los objetivos propuestos por el MSC para transformar los sistemas alimentarios en el marco del debate? Tierra Viva los recopiló en el siguiente listado:

  • El enfoque holístico de los sistemas alimentarios que reconoce y protege los objetivos públicos de los sistemas alimentarios.
  • El enfoque holístico de los derechos humanos como pilar central para la transformación de los sistemas alimentarios.
  • La aclaración de las funciones, la priorización de las personas más afectadas por el hambre y la malnutrición y las regulaciones en favor del interés público.
  • Las dietas saludables sostenibles.
  • La priorización de los sistemas alimentarios locales, resilientes y agroecológicos.
Los pueblos indígenas,"guardianes de la naturaleza"
El Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas (MSC) surgió en 2010, luego de que
el Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) se reformara.

Las Dvsan como documento “débil”

Como producto final, quedó un documento “débil” y que, por tanto, “no es útil para el trabajo de los movimientos sociales en sus territorios”, señaló Magdalena Ackerman, argentina y miembro del MSC sobre las Dvsan. Además, advirtió que el resultado del documento “puede amenazar lo que se ha alcanzado en políticas públicas para la agricultura familiar y los pequeños productores hasta el momento”. Asimismo, lamentó nuevamente las “presiones” de los países agroexportadores por sobre países como Senegal, México, Cuba, Suiza y el bloque de la Unión Europea que buscan generar un cambio.

Argentina y una polémica posición dentro del debate

Durante el debate de las directrices, Argentina realizó comentarios al borrador del proyecto, que fueron entregados antes del inicio de la ronda de negociaciones finales. Las sugerencias de nuestro país son alarmantes en muchos casos. Un ejemplo de ello es, ante la referida propuesta de insertar la “transición” o “transformación” a sistemas alimentarios sostenibles, la respuesta de Argentina. “Prejuzgan respecto de la sostenibilidad actual de varios sistemas alimentarios e indican una necesidad de cambio que puede no ser apropiada en algunos de ellos, que ya son sostenibles en las dimensiones social, económica y ambiental” y pidió “evitar este tipo de referencias”, comentaron nuestros representantes.

La defensa del actual modelo agroindustrial queda clarísima cuando se lee la postura Argentina. Tal es así, que la delegación solicitó también que se elimine la expresión “más sustentable”. Esto es porque “prejuzga respecto de la sostenibilidad que podría ya haber sido alcanzada por determinados sistemas alimentarios”.

Por otro lado, respecto de los derechos de los pueblos indígenas, pidieron quitar de un párrafo la descripción que mencionaba la necesidad de que los Estados protejan los “derechos de pueblos indígenas y otras comunidades con sistemas tradicionales de tenencia de la tierra que ejercen la autogobernanza de las tierras, la pesca y los bosques”. Así, pidió limitarlo a “la legislación y normativas nacionales, según sea apropiado”; pedido que quedó reflejado en el texto final de las directrices. El término “según sea apropiado” también se usó en otras partes del documento final para limitar la consulta a los pueblos indígenas.

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Carta abierta al gobierno Argentino en favor de la agroecología

En un formulario de Google, diversas organizaciones y personas firmaron una carta dirigida al gobierno nacional, para exigirle que “no se oponga a la agroecología en las negociaciones del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la ONU, de cara a la Cumbre Mundial sobre Sistemas Alimentarios”. Los firmantes aseguran que el país no está defendiendo los intereses del pueblo, sino solo de un pequeño sector empresarial.

Actualmente se está negociando sobre el documento de “Recomendaciones de Políticas sobre enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores”. El mismo se va a definir entre el 4 y el 10 de mayo en Roma. Así, la postura de que decida tomar Argentina frente a este documento podrá revertir la que asumió cuando se debatieron las Directrices Voluntarias sobre los Sistemas de Alimentación y Nutrición (Dvsan).

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