La marcha fue el 15 de julio en protesta por los casi 400 despidos inminentes en CONICET. Tras vencerse las becas posdoctorales, cientos de trabajadoras y trabajadores científicos no recibieron notificaciones sobre su renovación, como parte de los recortes del Gobierno Nacional a la ciencia argentina.

CONICET se enfrenta una grave crisis artificialmente generada por decisiones políticas del Gobierno Nacional: en esta ocasión, se trata del despido inminente de 379 becarias y becarios posdoctorales, profesionales altamente calificados, cuyas becas vencen este mes y que no serán renovados.
No es noticia que la gestión libertaria viene librando una batalla contra el conocimiento, la ciencia y la tecnología argentinas. Las prioridades de La Libertad Avanza son explícitas: el desguace de todo lo público y el avance indiscriminado de intereses extranjeros sobre suelo nacional.
En otro capítulo de decisiones políticas destinadas a recortar a nuestros organismos científicos, el CONICET se enfrenta a 379 despidos inminentes de un capital humano extremadamente valioso, codiciado en otros países y que a la Argentina le cuesta años de inversión en educación pública, gratuita y de calidad, apostando al desarrollo productivo, económico, social y comunitario de nuestro país.
Trabajadoras y trabajadores de CONICET nucleados en ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) marcharon el 15 de julio en rechazo a las desvinculaciones, enfatizando el enorme esfuerzo que realizan las y los becarios posdoctorales a lo largo de su trayectoria y reclamando un freno al desguace de la ciencia y tecnología argentinas.
Asimismo, remarcaron que la situación crítica excede a CONICET: otros organismos clave para el desarrollo argentino como CNEA, el INTI y el INTA atraviesan similares condiciones de despidos masivos, proyectos paralizados, sueldos desactualizados y fondos retenidos.
14 años de formación tirados a la basura
«Al menos 6 años de una licenciatura + 5 años de un doctorado + 3 años de posdoctorado es la formación que tiene 379 becarixs posdoctorales que están a punto de quedar en la calle», afirma ATE en redes.
Y continúa: «¿Por falta de mérito? NO, POR DECISIÓN POLÍTICA de un gobierno que entrega nuestra ciencia y que nos quita el trabajo. Por decisión política de quienes administran el ajuste también, como Darío Genua, el Secretario de Ciencia y Tecnología; Daniel Salomone, el presidente de CONICET (ambos puestos por el Ejecutivo); y por el directorio del organismo».
Desde el gremio enfatizan que los despidos se traducen en proyectos y grupos de investigación interrumpidos y desintegrados, «años de inversión pública a la basura o regalada a otros países».
La coyuntura actual significa una nueva «fuga de cerebros» en nuestro país: miles de científicas y científicos de excelencia que, ante la falta de oportunidades en Argentina, se van con ese capital a otros países.
ATE cerró su mensaje remarcando que en CONICET no sobra nadie y la necesidad de defender la soberanía argentina uniendo fuerzas con otros sectores en lucha. Esta última moción se vio en el acompañamiento de las y los manifestantes a la 119° ronda de jubiladxs en Córdoba.

