La organización Juntas por el Derecho a la Ciudad presentó su proyecto “Revivir Urbano”, una propuesta para recuperar sectores degradados del centro de Córdoba.

En una ciudad donde el crecimiento urbano avanza hacia las periferias mientras sectores centrales permanecen vacíos o deteriorados, la organización Juntas por el Derecho a la Ciudad impulsa una propuesta que busca discutir otro modelo de desarrollo urbano para Córdoba.
Se trata de “Revivir Urbano: activación sostenible e inclusiva del centro de Córdoba”, el proyecto ganador de la última edición del Concurso Vida Urbana, una iniciativa iberoamericana que reunió 86 equipos de 13 países y cuyas experiencias fueron compiladas en el libro “Vida Urbana: Herramientas para mejorar las ciudades de Iberoamérica”, presentado este martes 19 de mayo en el Centro Cultural España Córdoba.
La propuesta pone el foco sobre una zona estratégica de la capital cordobesa, cercana al río Suquía, el Centro Cívico, la Terminal de Ómnibus y el Hospital de Urgencias. Allí, según describen desde la organización, conviven infraestructura urbana consolidada y servicios esenciales con edificios vacíos, galpones abandonados, escasos espacios verdes y problemas de conectividad y seguridad.

“El centro de Córdoba esconde una paradoja. Hay sectores con toda la infraestructura disponible que, sin embargo, están deteriorados y desconectados del entorno”, explicaron desde Juntas.
Frente a ese escenario, el proyecto propone una intervención integral basada en cuatro ejes: ampliación y mejora de espacios públicos verdes, incorporación de infraestructura para la vida cotidiana -como baños públicos, puntos de hidratación y espacios de descanso para trabajadores informales-, recuperación del tejido edilicio existente y mejoras en movilidad accesible y transporte público.
Pero uno de los puntos centrales de la iniciativa es la incorporación de herramientas para evitar procesos de gentrificación. La propuesta incluye modificaciones normativas para garantizar que el 25% de las nuevas construcciones estén destinadas a vivienda social.
“Hay una trampa habitual en muchos procesos de revitalización urbana, se invierte en el espacio, aumenta el valor del suelo y quienes viven ahí ya no pueden quedarse”, señalaron. “Una ciudad sostenible no puede sostenerse sobre la expulsión de sus habitantes más vulnerables”.
Desde la organización argumentan que pensar el derecho a la ciudad implica mucho más que garantizar circulación o acceso a servicios. “Es el derecho a habitarla, disfrutarla y participar en las decisiones sobre cómo se transforma”, remarcaron.

En esta línea, destacan que el proyecto fue construido a partir de experiencias y demandas de quienes utilizan cotidianamente esos espacios; trabajadores informales, habitantes del sector, personas que concurren al hospital y organizaciones comunitarias.
“Creemos que la participación no es un paso del proceso. Es la condición para que cualquier propuesta tenga sentido y pueda sostenerse en el tiempo”, afirmaron.
El reconocimiento internacional al proyecto estuvo a cargo de un jurado integrado por especialistas como Zaida Muxí Martínez, Raquel Rolnik y Felipe Vera, quienes destacaron la articulación entre vivienda, espacio público, economía social y gobernanza urbana.
Desde Juntas plantearon la importancia de un rol activo del Estado municipal y provincial en la regulación del suelo urbano y en la planificación de ciudades más equitativas.
“Córdoba tiene un enorme potencial de densificación en áreas centrales ya servidas, cuyo aprovechamiento puede contribuir a frenar la expansión hacia periferias donde debe ejecutarse nueva infraestructura. Esa lógica tiene costos sociales y ambientales muy altos”, advirtieron.
Y concluyeron: “Que un proyecto como este haya sido premiado a nivel iberoamericano demuestra que en Córdoba existen equipos y experiencias capaces de pensar soluciones urbanas a la altura de los desafíos de la región”.

