El pasado jueves, Clarín informó sobre esta posible medida del Gobierno nacional, que trascendió tras una reunión entre funcionarios y empresarios.

En el marco de la reforma laboral que prepara el Gobierno nacional, se analiza la posibilidad de eliminar el régimen de monotributo, vigente en nuestro país desde 1998.
La medida fue discutida en reuniones privadas entre funcionarios del equipo económico y empresarios y difundida el pasado jueves por el medio Clarín.
Actualmente, 3 millones de trabajadores independientes son monotributistas. En caso de avanzar con la eliminación de este impuesto, esos trabajadores pasarían a ser autónomos, categoría que también sería modificada: se analiza elevar la base mínima de aportes y permitir deducciones de gastos personales. De este modo, todos los contribuyentes pasarían al régimen impositivo general.
En su creación, el monotributo tenía como objetivo formalizar pequeños contribuyentes y brindar acceso a jubilación y salud, unificando el pago de tres impuestos: IVA, Ganancias y Aportes previsionales.
Su posible eliminación y las demás medidas que conforman el paquete de reformas laborales y tributarias para el segundo período de gobierno aún no han sido oficializadas. Sin embargo, ya generan inquietud entre sectores profesionales, pymes y contadores.
El periodista Juan Manuel Barca adelantó que el Ministro de Economía Luis «Toto» Caputo se encuentra analizando el borrador de la propuesta, titulado “Una reforma para formalizar la economía, impulsar el mercado de capitales y resolver la sustentabilidad previsional”.
Según el relato del Gobierno Nacional, el objetivo de modificar o eliminar el monotributo sería “formalizar la economía y fortalecer el sistema previsional”, así como reducir cargas laborales para fomentar la contratación en blanco.
¿Qué modificaciones están en discusión?
El Gobierno Nacional considera un paquete de reforma laboral y tributaria con varios ejes: además de la mencionada eliminación del monotributo y la modificación de la categoría de autónomos, se contemplan ajustes en el Impuesto a las Ganancias y en el IVA, e incentivos en la contratación de empleo formal.
En Ganancias, el mínimo no imponible se unificaría en torno a un salario promedio de $1,7 millones mensuales en 2025. Un trabajador soltero sin hijos comenzaría a tributar con ingresos brutos cercanos a $2,84 millones mensuales, según el borrador.
En IVA, se establecería un umbral mínimo equivalente a la Categoría F del monotributo, es decir, unos $3 millones mensuales de facturación.
En paralelo, se mantendría la escala de alícuotas del 5% al 35% y se elevaría el tope de deducciones a $5 millones.
«Régimen laboral simplificado» para reducir el costo del empleo formal
Otro de los ejes en evaluación refieren a un nuevo régimen laboral simplificado para estimular la contratación de empleo formal, a partir de la disminución de contribuciones patronales y aportes personales.
El esquema en discusión propone que en el caso de nuevas contrataciones —en especial de exmonotributistas o personas con más de seis meses sin trabajo—, las contribuciones patronales bajen del 25,5% al 17% y los aportes personales del 17% al 13%.
La medida apunta a abaratar el costo del empleo registrado y de este modo ampliar la base de aportantes al sistema previsional.

