Luis Juez, Carmen Álvarez Rivero y Alejandra Vigo votaron a favor de la reforma que significa un retroceso crítico en los derechos de los trabajadores.

En la jornada de ayer y tras casi 17 horas de sesión, el Gobierno Nacional consiguió media sanción para su proyecto de Reforma Laboral y tres senadores cordobeses fueron parte de esa victoria regresiva contra los derechos de los trabajadores.
Se trata de Luis Juez, del Frente Cívico; Carmen Álvarez Rivero, de La Libertad Avanza; y Alejandra Vigo, de Hacemos por Córdoba. Sus votos positivos se contaron entre los 42 a favor, contra 30 votos en contra que obtuvo la reforma. A grandes rasgos, los legisladores de nuestra Provincia coincidieron en el proyecto, con algunos disensos.
Entre los puntos más regresivos para los trabajadores se encuentran: jornada máxima de hasta 12 horas, junto a un sistema de «banco de horas» que permite que ese tiempo extra se cambie por horas o días libres; desaparecen las horas extra y eso se traduce en un recorte salarial; fin de la Ley de Contrato de Trabajo, se reemplaza por la figura del trabajador «independiente»; las vacaciones se fraccionan a criterio del empleador; fin de la Ley de Teletrabajo; limitación del derecho a huelga, aumentando la cantidad de rubros considerados «esenciales»; las indemnizaciones se convierten en fondos pagados parcialmente por el trabajador y a cobrar en hasta 12 cuotas.
Qué dijo Alejandra Vigo
Vigo votó a favor y en su discurso habló de «aggionarse» a las nuevas formas de producción. Cuando menos, extraña declaración, considerando que una de las principales críticas a la reforma es precisamente su falta de modernidad y su vuelta a jornadas y condiciones cada vez más regresivas, en un mundo en el que varios países apuestan, evidencia científica mediante, a reducir la carga laboral para aumentar la productividad y legislar considerando el home office o la Inteligencia Artificial.
De algún modo la senadora se las arregló para vincular su voto positivo al retroceso en los derechos laborales con una reivindicación histórica al peronismo de los años ’40.
Puntualizó además en la situación de las PyMEs cordobesas, enfatizando que el sector privado, «estancado desde 2016», tiene más peso que el público en la generación de empleo en nuestra provincia (89% vs 11%). En esa línea, enfatizó las dificultades de las PyMEs para contratar empleados.
Otro eje del discurso de Vigo y argumento insistente del oficialismo libertario, fue que el valor de la Reforma Laboral está en desarmar lo que el Gobierno Nacional llamó la «industria del juicio laboral».
Los puntos de la Reforma Laboral a los que Vigo se opuso fueron: el «banco de horas», salvo que se garantice que sea opcional y no afecte el derecho a tener horas extras; la eliminación masiva de estatutos laborales especiales; y el FAL (Fondo de Asistencia Laboral).
Sobre este último punto, uno de los más polémicos de la Reforma, la senadora dijo que es un «contrasentido» que se saquen recursos para compensar aportes patronales mientras el trabajador queda al margen de los beneficios de esos fondos: «Me hace acordar a las AFJP, donde el trabajador quedaba al margen de la capitalización».
Vigo cerró con un mensaje al Poder Ejecutivo, para que sea más dialoguista y funcione como un árbitro justo entre partes: «El Gobierno debe sentarse con todos los sectores, porque no siempre el Gobierno tiene razón. Los que están del otro lado y piensan distinto no están necesariamente en contra; todos queremos una Argentina donde el trabajo dignifique».
El voto positivo de la libertaria Carmen Álvarez Rivero
En el debate sobre la Reforma Laboral, Carmen Álvarez Rivero estuvo lógicamente entre las principales voces de senadores cordobeses a favor.
Sus argumentos fueron en la misma línea de la formalización del empleo como «un riesgo financiero» para los empleadores.
«Estamos empezando a desarmar ese sistema que solo convierte el trabajo en litigio», señaló. Para Álvarez Rivero, basta con reducir la litiogisidad para que aparezcan empresas nuevas y las PyMEs aumenten la contratación en blanco.
La senadora libertaria también habló contra la centralización sindical: «Los empresarios van a poder negociar cerca de sus fábricas, empresa por empresa, y no subordinados a lo que decida un sindicalista desde un sillón en Buenos Aires que no conoce la localidad ni la cara de los trabajadores».
Esto no es más que una forma de trasladar las negociaciones hacia dentro de las empresas, debilitando la capacidad de los trabajadores para poner condiciones.
«Hay que agradecer al presidente Milei porque ha hecho que la Argentina cambie de eje hacia las ideas de la libertad… y a Patricia Bullrich, que está logrando otra vez cosas que parecían imposibles», halagó la legisladora, e incluso se animó a decir que la Reforma Laboral «se quedó corta»: «Si fuera por mí, deberíamos haber ido mucho más allá para liberar el trabajo moderno fuera de regulaciones que expulsan a los trabajadores».
Luis Juez no habló en la Cámara pero también votó a favor
Luis Juez, senador por el Frente Cívico luego de dejar Juntos por el Cambio, no dio un discurso en la Cámara de Senadores, pero sí expresó sus opiniones en entrevistas fuera del recinto, antes de su votación.
Juez también fue por la vía de la reforma como una actualización necesaria. Habló de la actual normativa como anacrónica y atrasada, inadaptada al actual mundo del trabajo y responsable del estancamiento del empleo. El senador defendió la Reforma entera y sin quejas.
«Estamos modernizando convenios colectivos de la década del 70, del siglo pasado. Con lo avanzado que viene el mercado en el mundo, con la Inteligencia Artificial, seguramente en pocos años estaremos discutiendo otra reforma», planteó.
Lo que Juez no menciona es que la IA ya está más que presente hoy pero ausente en la Reforma, por lo que no queda claro de qué manera esta ley es moderna ni por qué habría que esperar años para discutir este aspecto.
Otro que habla de profundizar: para el senador Juez, la Reforma Laboral también es solo el comienzo de la generación de «empleabilidad real». Cree que a esta discusión debe seguirle la tributaria y que los gobernadores deben «dejarse de embromar con Ingresos Brutos».
La jornada de votación de la Reforma Laboral culminó con los tres senadores cordobeses a favor y logrando una mayoría notable en la Cámara, mientras afuera sucedían manifestaciones en contra de esta norma y represión policial.

