Pérdida y desperdicio de alimentos: ¿somos conscientes de ello?

Hoy es el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Esta fecha se celebra por primera vez este año y fue dispuesta por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Día Internacional de concientización sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos

Por primera vez, hoy se celebra el Día Internacional de Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. La fecha fue dispuesta en diciembre del año pasado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. El objetivo de este día es visibilizar estas problemáticas y generar consciencia al respecto. Así, se insta a los gobiernos, empresas e instituciones trabajar sobre esta propuesta.

Paradójicamente, la primera celebración de esta nueva efeméride se enmarca en un contexto de pandemia, en el cual se están replanteando las formas de producir alimentos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Argentina desperdicia 16 millones de toneladas de comida al año.

Esta última cifra significa que cada argentino desecha aproximadamente 38 kilos de alimentos anualmente. Mientras tanto, a nivel mundial se estima que se desechan 1.300 millones de toneladas de alimentos. A la vez, un tercio de todo lo que cocina nunca llega a ser consumido.

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De esta manera, continúa vigente una lógica alimentaria en la que se sigue desechando comida mientras muchas personas pasan hambre a diario. Una de las principales razones del desecho de alimentos es lo que sucede en la poscosecha de los mismos. Durante uno u otro eslabón de la cadena de producción, los alimentos pierden calidad y dejan de ser aptos para el consumo.

Acá podríamos poner en el foco de la discusión a la producción local. ¿De qué manera? pensémoslo así: un producto que proviene desde muy lejos para por diversos lugares y estadios de producción, en donde puede perder esa calidad de la que hablamos. Mientras tanto, mientras ese producto pase por “menos manos”, no solo se abaratan costos sino también riesgos de desecho.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas relacionó a la tecnología y la producción alimentaria. Así, plantean tres maneras en las que la primera puede contribuir a reducir la pérdida y el desperdicio de los alimentos. Ellos son: aplicaciones para maximizar la venta o donación de alimentos, nueva tecnología mediante el diseño de productos en 3D y equipos simples utilizados de forma innovadora.

Según la ONU “las compras compulsivas por parte de los consumidores durante la pandemia provocó un gran desperdicio alimentario y el desabastecimiento en los supermercados”. Este desabastecimiento impide también que las empresas puedan hacer donaciones a bancos de alimentos, quienes buscan asistir a las personas que perdieron su empleo durante la pandemia.

“Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos requiere la atención y las acciones de todos, desde los productores de alimentos hasta las partes interesadas de la cadena de suministro de alimentos, las industrias alimentarias, los minoristas y los consumidores”, expresa la ONU en su web. Para ello, la FAO publicó “15 consejos breves para reducir el desperdicio de alimentos”.

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