A casi una semana del fallecimiento del joven de 19 años, se conocieron mensajes de voz que había enviado a su familia antes del hecho. La causa, a cargo del fiscal Andrés Godoy, apunta a esclarecer posibles irregularidades policiales y una denuncia por violencia institucional.

Este lunes 4 de mayo se difundieron dos audios que Tomás Orihuela envió a su madre el pasado 24 de abril, cuando fue demorado por la Policía en la ciudad de Córdoba. Los mensajes, conocidos a pocos días de su muerte, serán incorporados a la causa judicial que investiga las circunstancias en las que el joven terminó en estado de coma tras una segunda detención en la comisaría sexta.
En uno de los registros, el joven de 19 años expresó temor ante reiteradas intervenciones policiales: “Me quiero ir de acá del barrio porque tengo miedo de que me frenen en algún control y me lleven por nada”. Según se desprende del expediente, Orihuela había sido retenido dos veces en menos de 48 horas con órdenes de captura que ya se encontraban vencidas.
La segunda detención ocurrió en la misma dependencia policial. De acuerdo a la reconstrucción judicial, el joven permanecía allí a la espera de una revisión médica que habilitara su liberación -luego de que la Fiscalía confirmara que no tenía causas pendientes- cuando fue trasladado a un centro de salud con signos de ahorcamiento. Horas más tarde se confirmó su fallecimiento.
Otro fragmento de los audios, difundido por Cadena 3, refuerza las denuncias de hostigamiento: “Esas guardias de la sexta siempre me paran, no puedo andar por acá. Me tengo que ir para otro lado, pero me pueden llevar por cualquier cosa para dejarme preso”.
La investigación, encabezada por el fiscal Andrés Godoy, busca determinar qué ocurrió dentro de la comisaría sexta y si existieron responsabilidades penales por parte del personal policial. Hasta el momento, cinco agentes se encuentran bajo investigación.
En el marco de la causa, la Justicia ya dispuso el secuestro de los teléfonos celulares de los efectivos involucrados y solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad de la dependencia.
Por su parte, la familia Orihuela denunció públicamente que el joven fue víctima de violencia institucional y persecución policial, y exige el esclarecimiento de los hechos. Los audios conocidos en las últimas horas podrían convertirse en una pieza clave para reconstruir los momentos previos a su muerte y aportar a la determinación de responsabilidades.
Con información de La Nueva Mañana.

