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Milei paralizó el CAREM para asociarse a un programa nuclear de EEUU

Publicado por:El Resaltador

La construcción del CAREM, el reactor nuclear de diseño cien por ciento argentino, estaba cerca de completarse cuando el Gobierno decidió paralizarlo.

La gestión de Milei paralizó la construcción del reactor nuclear argentino CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares) para asociarse como socio contribuyente a un programa nuclear de EEUU, que apenas está en sus etapas iniciales.

El reactor CAREM, el primer reactor de potencia de diseño ciento por ciento argentino, estaba cerca de finalizar la construcción de su prototipo en Zárate, Provincia de Buenos Aires.

Pero el Gobierno nacional, en un ejercicio de subordinación geopolítica, frenó completamente este proyecto de vanguardia que nos colocaba en el mercado internacional de generación nucleoeléctrica.

En lugar de un proyecto soberano, la gestión de Javier Milei optó por la vocación de colonia: Marco Rubio, Secretario de Estado de EEUU, anunció que la Argentina se suma como socia contribuyente al programa nuclear civil norteamericano de Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños (First, por sus siglas en inglés).

Qué son los SMR y por qué es tan valioso el CAREM

Los Reactores Modulares Pequeños (SMR) Avanzados generan energía nuclear segura, limpia y asequible, ya que pueden producir grandes cantidades de electricidad con bajas emisiones de carbono.

Nuestro reactor, el CAREM, es precisamente un SMR. No solo eso: fue el primer SMR del mundo, cuando se propuso en los años ’80. Su ambición es convertirse en la primera central nuclear de potencia de diseño totalmente nacional, y simplificar de forma innovadora y segura aspectos de Atucha I y II.

CAREM es un reactor de última generación, sencillo, ultraseguro y de bajo costo, y es 100% argentino. Además, sus características lo hacen «ideal para el abastecimiento eléctrico de zonas aisladas, de polos fabriles o emprendimientos productivos con alto consumo energético, también para darle potencia a plantas desalinizadoras de agua o para proveer de vapor a un proyecto industrial», según el sitio NexCiencias, de la UBA Exactas.

First es un programa estadounidense que busca soluciones en energía nuclear civil. Distintos países del mundo, a los que se suma ahora el nuestro, son socios contribuyentes: aportan financiamiento, experiencia técnica y apoyo a las iniciativas del programa.

Argentina tiene (¿tenía?) su propio SMR, el CAREM, en avanzado estado de construcción. A todas luces este reactor se conforma como un recurso estratégico, innovador y de valor incalculable para los objetivos de desarrollo científico, tecnológico y energético de nuestro país.

Cipayo mata soberanía

Las anteojeoras ideológicas de la gestión del Presidente Milei, fanático del país norteamericano, una vez más lo llevaron a considerar que es mejor quitarle dinero y talento al desarrollo del CAREM para ponerlo en un proyecto estadounidense en pañales.

El CAREM se impulsó y se trabó incontables veces desde sus inicios, por distintas voluntades políticas. El gobierno de Néstor Kirchner lo reanudó luego de años de parálisis; el de Macri volvió a detenerlo; el de Alberto Fernández lo continuó post pandemia, y el de Milei parece decidido a hundirlo por completo.

Si bien el Gobierno Nacional no hizo pública la decisión de detener al CAREM, lo hizo en los hechos. No ejecutan presupuesto desde octubre 2024, despidieron a 150 trabajadores de la construcción y deshacen los equipos de trabajo, «que es lo más grave porque después son muy difíciles de recomponer», afirmó Adriana Serquis, presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) desde junio de 2021 hasta mayo de 2024.

Campaña de boicot y desprestigio

La gestión de Milei lanzó una campaña de desprestigio contra el CAREM, como hace cada vez que quiere fundir algún organismo o ajustar un sector de la población (mismo procedimiento sufren el Hospital Garrahan, las universidades públicas, los discapacitados, la lista continúa).

Guido Lavalle, presidente de la CNEA, fue el encargado de difundir en medios de comunicación calumnias contra la supuesta inviabilidad del proyecto.

Sin embargo, una vez finalizado y corregido el prototipo sería totalmente posible su comercialización.

Así desminitó Serquis a Lavalle: «Habíamos elaborado un informe muy serio con economistas de la UNSAM y de YPF para empezar a planificar su comercialización y era perfectamente viable«, defendió la ex presidenta de la CNEA.

Lo que es más: según la Nuclear Energy Agency (NEA), el CAREM estaba entre los cuatro proyectos de reactores SMR más avanzados a nivel mundial.

La gestión de Milei celebró, el Día Nacional de la Energía Atómica, abandonar al CAREM y reemplazarlo con otro reactor, el ACR-300, que apenas está en los papeles.

Al menos mil millones de dólares y 10 años en el caso mas optimista es lo que tomaría poner en funcionamiento el ACR-300. Para terminar el CAREM, solo se necesitaban 200 millones de dólares.

Cabe preguntarse si la insistencia de gobiernos como el de Macri o Milei en detener este proyecto de avanzada no estaría respondiendo a intereses geopolíticos, tanto de una elite nacional como de extranjeros, en impedir que la Argentina ingrese al mercado de producción y exportación de reactores.

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