Masterchef: la violencia especista al servicio del rating

Actualizado: 5 abril, 2021

Hace unos días Telefé ofreció a sus millones de espectadores, a través del programa más consumido de su grilla, escenas con fuerte contenido de violencia especista.

Por Feminati

Hace unos días Telefé ofreció a sus millones de espectadores, a través del programa más consumido de su grilla, escenas con fuerte contenido de violencia especista. Lxs participantes, como en todas las ediciones, debían ingresar a una sala para recolectar los ingredientes que utilizarían luego para cocinar. Pero en este caso, con el aditivo de deber hacerlo a oscuras. El programa aprovechó esa oscuridad para asustarlxs con partes de cuerpos de animales no humanos colgados desde el techo del lugar.

Ya estamos habituadxs en este tipo de programas a ver a los animales no humanos exhibidos como ingredientes de futuras preparaciones. Aún se justifica su uso para alimentación humana bajo argumentos que ya han sido refutados por la evidencia científica. Sin embargo, esta vez fueron más allá: los cuerpos de los animales no estaban exhibidos solo como ingredientes. Sino también como parte esencial en un show televisivo que pretendía entretener y causar simpatía. Así, se produjo la materialización de la violencia más explícita. Tal como sucede en otros “entretenimientos” como la tauromaquia y la doma, que ya cuentan con un cuestionamiento más aceptado por la sociedad. 

Una cabeza de un chancho colgada de un techo para asustar a lxs participantes y hacer reír a lxs espectadores no puede contextualizarse en una situación de alimentación. Ni siquiera de tradición o costumbre: es supremacía humana. 

Te puede interesar: “¿Por qué el feminismo debe ser antiespecista?”

Cae sobre los animales no humanos una opresión que se encuentra totalmente normalizada y naturalizada. Por su pertenencia de especie son vistos como productos y desde esa lógica utilizadxs, torturadxs, explotadxs, asesinadxs y desechadxs. 

Basada en la supremacía humana, la ideología especista es reafirmada por los medios masivos de comunicación y los discursos hegemónicos. En pleno 2021 la discriminación de los animales no humanos aún no es reconocida ampliamente como un problema.

Espectacularizar la violencia animal

Los medios masivos de comunicación cumplen hoy una función central en la constitución del orden social y de hegemonías. Teniendo un lugar privilegiado de autoridad desde el cual se regula lo legítimo e ilegítimo. Con las mismas lógicas mercantilistas que operan en la actualidad y en plena consonancia con el ordenamiento social desigual y excluyente, ejercen, en palabras de Bourdieu, una violencia simbólica que establece jerarquizaciones y estigmatiza a quienes escapan de la norma.

La violencia registrada a través de una cámara con música de fondo y edición profesional para ser emitida en la plataforma y bajo el formato que mayor rating está teniendo la televisión actual, habla a las claras que las discusiones que la sociedad está teniendo en cuanto a los derechos animales todavía no han llegado a ese campo de batalla tan importante que representa la televisión de entretenimiento. 

Esta espectacularización de la violencia pareciera enseñar al público a no tener empatía con las víctimas: sus cuerpos aparecen descuartizados. Las partes fragmentadas de los animales son, además, renombradas para disimular el hecho de lo que alguna vez fueron: animales no humanos, con capacidad de sentir como nosotrxs.

Los medios, una vez más, están llegando tarde a los debates que definen y delinean los comportamientos humanos. Y exponen una profunda desconexión con los avances en materia de cuestionar las prácticas tradicionales. Como en todas las luchas, debe ser tarea de las bases sociales imponerles esa agenda a los grandes medios de comunicación.

Compartí la nota