Más policías no equivale a más seguridad

Un informe sobre la seguridad en Córdoba durante la última década arrojó que a pesar de haber más efectivos policiales y más detenidos, la inseguridad no descendió.

Pese al aumento de efectivos policiales, un informe reportó que en los últimos diez años la seguridad en Córdoba no disminuyó y las detenciones aumentaron. El documento fue elaborado por la doctora Valeria Plaza, y explica cómo entre 2010 y 2020 los policías en las calles fueron cada vez más, aunque los detenidos en las cárceles también. Durante este periodo, la población carcelaria se duplicó. De controlar la inseguridad, ni noticias, somos el tercer distrito más inseguro del país.

Córdoba se configura como una provincia con 1.712 robos por cada 100.000 personas, un índice 63% superior a la media nacional. “Hay que preguntarse entonces si la propuesta es producir más detenidos o reducir el crecimiento del delito. Si la respuesta es lo segundo, urge cambiar el rumbo”, diagnosticó Plaza en el informe “Seguridad e inseguridad en Córdoba 2010-2020”.

En total, Córdoba tiene 22.000 agentes policiales: uno cada 625 habitantes. Esta cifra cuenta con un crecimiento constante que tuvo un pico en 2011. Aquel año se contrataron 9.000 nuevos agentes. Ese crecimiento del personal “no está acompañado necesariamente de mejoras en las condiciones laborales”, aclara Plaza.

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Por su parte, la población carcelaria superó las 9.600 personas en febrero 2019. Esta cifra contrasta con la de 2015, que no llegaba a los 6.500 reclusos. Hubo un ritmo de crecimiento de 1.000 presos por año. El ritmo de inseguridad tampoco desciende, ubicando a Córdoba entre los 3 distritos más inseguros del país, después de Neuquén y CABA.

Desde hace 4 años, los robos en Córdoba aumentan sistemáticamente y denotan un índice similar al de hace una década. En 2019, se denunciaron 197.460 hechos delictivos. En este sentido, Plaza apunta a reforzar las medidas preventivas y no seguir apelando solo a la privación de la libertad, la cual es ineficiente y costosa.

Así, cabe repensar el rol de las fuerzas de seguridad y dejar de asociar cantidad de efectivos con la eficiencia de los mismos. ¿Cómo nos cuidan quienes deberían hacerlo?

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