Jubilaciones: una historia entre fórmulas, ajustes e inflación

El Gobierno anunció esta semana que desde el 1° de diciembre regirá un nuevo aumento de los haberes jubilatorios y asignaciones. ¿Qué pasará finalmente con este sector?

Por Juan Maldonado

El presidente Alberto Fernández y su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, anunciaron un aumento del 5% para los haberes jubilatorios y asignaciones en diciembre.

El aviso, en el cual también participó Fernanda Raverta, titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), dejaría una jubilación mínima de $19.035 y un incremento anual del 35,5%.

La suba, alcanzará a 7,1 millones de jubilados, jubiladas y personas en situación de pensión. También, regirá para 8,8 millones de jóvenes que cuentan con asignaciones universales.

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Cafiero declaró que con este nuevo aumento, “el 75% de los beneficios previsionales le ganan a la inflación”.

Mientras tanto, la semana que viene podría presentarse un nuevo proyecto que reconsidere la fórmula semestral establecida entre 2008 y 2017 basada en salarios y recaudación impositiva.

La metodología utilizada entre 2008-2017

Durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner se estableció la ley de Movilidad Jubilatoria, por la cual las jubilaciones empezaron a actualizarse dos veces al año: en marzo y en septiembre. La fórmula estimaba el piso de los salarios y la recaudación impositiva.

Según informa Chequeado, Carlos Martínez, economista de la Universidad Nacional de General Sarmiento, explica que el sistema no estaba preparado “para niveles de inflación semestrales tan altos”.

El licenciado interpreta que se producía “un incremento de la jubilación y luego un descenso de su poder de compra por seis meses, por la forma en la que está armado el sistema de aumentos”.

El mecanismo funcionó en términos de ganancia real durante los períodos en los que la inflación no tuvo grandes agites, pero tuvo debilidades en los primeros años de la última década.

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La fórmula macrista

A fines de 2017, el macrismo reajustó la modalidad de la suba de jubilaciones que se utilizaba hacía 9 años. Se trataba de una actualización trimestral por inflación y salarios.

Con dicha fórmula, los haberes en todo 2020 habrían llegado a 42%. Mientras tanto, y según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) difundido por el Banco Central, la inflación anual sería de unos 35,8 puntos.

El porcentaje del método suspendido es el resultado de los aumentos que hubieran correspondido a: marzo (11,56%), junio (10,9%), septiembre (9,88%) y diciembre (4,48%).

La pérdida anterior

El mecanismo impulsado por el Gobierno de Cambiemos tenía en cuenta trimestralmente la inflación y los salarios de períodos anteriores.

Durante este período hubo una baja en el salario real que impactó de lleno en la actualización de los haberes al ser uno de los indicadores.

Al mismo tiempo, en marzo de 2018, en el cambio se actualizó por la inflación de los tres meses anteriores y no de seis como se venía haciendo. ¿Qué pasó? Las jubilaciones se quedaron sin un trimestre de actualización (septiembre a diciembre de 2017).

Desde allí se sostienen las declaraciones de Cafiero que apuntan a que “estamos recomponiendo las perdidas de los haberes jubilatorios que se arrastraban desde 2018 y 2019 que, en términos reales, fueron del 19% con la fórmula del gobierno anterior”.

La ley de emergencia en 2019

El Gobierno de Alberto Fernández, dispuso un estado de alerta en la economía por lo cual suspendió la metodología utilizada para la suba de porcentajes.

Mediante la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública, el Congreso dio de baja la anterior fórmula (ley 27.426).

Se autorizó así al Poder Ejecutivo Nacional a dar aumentos discrecionales hasta consolidar un nuevo método.

Se dice que, por ejemplo, un haber mínimo de $14.067,93 a principios del año 2020 es ahora de $18.128,85 y que sería de $19.124,45 con la fórmula suspendida. Pero estas resoluciones no tienen en cuenta la deuda que arrastraba la gestión anterior.

El nuevo proyecto

El proyecto de ley de Movilidad Jubilatoria que el Gobierno intentará enviar al Congreso la semana próxima ya estaría claro. La nueva fórmula sería un regreso a la versión establecida entre 2008 y 2017.

“En diciembre va a haber una corrección de las jubilaciones, eso es seguro porque somos conscientes de que lo tenemos que hacer y además porque no queremos que las jubilaciones queden por debajo de la inflación“, dijo el presidente al canal A24.

La metodología, que se actualiza mitad por los salarios y mitad por la recaudación, abre el debate sobre lo adecuado para nuestro país. El Ministerio de Economía sostiene que “atar” los aumentos a la inflación “no es deseable”.

Distintos economistas consideran que sí se debe tener en cuenta la inflación como lo hacen otros países y apuntan en contra de la recaudación, que puede ser buena o mala dependiendo el período de crisis.

La realidad es que los jubilados, jubiladas y pensionados vuelven a estar en la incertidumbre de un sistema de ajuste que cambia las reglas al corto plazo.

Un país regido por la inflación -y ahora atravesado por la pandemia -, deja vulnerable al sector al cual deberíamos cuidar.

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