Un informe alerta sobre la deserción de las mujeres en la industria informática

Un informe alerta sobre la deserción de las mujeres en la industria informática

El informe “La deserción de las mujeres en la industria informática: el caso de la ciberseguridad”, realizado por la Asociación de los Derechos Civiles (ADC), alerta sobre la deserción de las mujeres en la industria informática. En la década de ’70, en Argentina, las mujeres conformaban el 75% del alumnado en carreras informáticas, hoy representan el 18%.

Desde ADC, explican que el problema más grave no es la falta de acceso a Internet -en Argentina, el 76% de la población tiene acceso (varía según zonas urbanas o rurales)-, sino el hecho de que las mujeres no son protagónicas en los espacios de producción de tecnología. Por lo tanto, los productos son fabricados desde una perspectiva hegemónica masculina.

La desvalorización de su trabajo, el acoso sexual por parte de compañeros y superiores, la arbitrariedad en cuanto los ascensos profesionales -la especulación sobre un posible embarazo participa en la decisión-, la brecha salarial, son algunos de los motivos por los que las mujeres abandonan la industria informática, según el informe.

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“Entre las razones que se citan para explicar la pérdida progresiva de las estudiantes en el sector, podemos encontrar, en particular, los estereotipos culturales en relación con las capacidades de las niñas y mujeres para desenvolverse en áreas como tecnología, informática, ciencia y matemática”, puede leerse en el informe.

Las investigadoras de ADC brindan propuestas para promover la inclusión y la permanencia de las profesionales en la industria del software. La elaboración de programas dirigidos a niñas y adolescentes en las escuelas que apunten a romper con los mitos de las carreras en ciencia y matemática, y la ampliación de licencias por paternidad, por maternidad y por enfermedad de hijos, que favorezcan la corresponsabilidad para incentivar una distribución más justa de las tareas de cuidado familiar, son algunas de las ideas del informe.

Las políticas de Estado que promueven una conciliación entre el trabajo formal y el doméstico, además de fomentar una división más equitativa de este último, permiten reducir la desigualdad de género, aumentar la oferta laboral, disminuir la pobreza y potenciar el desarrollo”, concluye el documento.

Por Emi Urouro