Home office en cuarentena: ¿cómo hacemos?

Antes de la pandemia, del Covid-19 y la cuarentena, el home office ya existía. Con este nuevo contexto, más de uno se adaptó a esta modalidad casi “por obligación”. En dialogo con Pablo Martín Fernandez, periodista de Chequeado y conocedor del home office, nos sacamos algunas dudas.

Por Carmela Laucirica

Ya vamos más de dos meses en cuarentena, con flexibilizaciones y vueltas atrás de por medio, pero cuarentena al fin. Hasta ahora, nada que no sepan todos o casi todos los argentinos. Pero lo que quizás muchos no sabían antes del 20 de marzo, es cómo trabajar desde casa: cómo trabajar en modalidad “home office”.

Lo cierto es que el home office ya existía antes de la cuarentena. Acá, en la otra punta del mundo y en la otra cuadra había gente trabajando desde casa. Esta modalidad puede darse por múltiples razones: madres o padres que se quedan con sus hijos, personas que tienen alguna lesión o post operatorio, o simplemente quienes disfrutan más su trabajo desde su hogar.

Como en todo, encontramos múltiples rubros o empresas que adhieren al home office y lo avalan para sus empleados. Sin embargo, algunas otras todavía son reacias a esta forma de trabajar. Esto no quiere decir que todos los trabajos, empresas y personas sean funcionales al home office. Aún así, se trata de una modalidad que vale la pena intentar.

En dialogo con Pablo Martín Fernández, miembro del medio digital Chequeado, nos sacamos algunas dudas sobre el home office. En la serie de podcasts que conduce con Martina Rúa, Pablo toca este tema varias veces. Tras escucharlo, decidimos preguntarle sobre cómo llevar adelante un buen home office, qué beneficios tiene y demás.

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El home office no es para todo el mundo, pero la cuarentena nos “obliga” a intentarlo.

¿Qué puedo hacer para tener un “buen” home office?

Para lograr un home office positivo o “bueno”, los factores son muchos y diversos. Según nuestro entrevistado, lo ideal es “encontrar un lugar de la casa en el que te sientas cómodo”. Acá, el factor comodidad juega varios roles a la vez. No sólo estamos hablando de una silla diferente a la que usamos para cenar, más bien ergonómica o “de oficina”, sino también de un espacio con suficiente luz natural por ejemplo.

Otra cuestión básica respecto a la comodidad, se relaciona con nuestra computadora. Según Pablo Fernandez, es muy importante que este dispositivo este a la altura de nuestros ojos a la hora de trabajar. Esto puede lograrse situándolo sobre una pila de libros, una caja o algunas maderas.

En cuanto a nuestra postura, Pablo señala que hay que cuidarla un poco más que antes. ¿Por qué? Esto es así debido a que, según él “no es lo mismo estar un par de horas trabajando en un bar, que ahora que nos pasamos toda la jornada laboral de esta manera”. Como ya mencionamos, una buena silla puede ayudar, pero debemos prestar atención a cómo está nuestra postura.

Aunque pueda sonar antipático, cuando estamos haciendo home office está bueno “aislarse un poco”. Según Pablo, cerrar la puerta de nuestra “oficina” en casa es una opción viable, así podremos sacar más provecho del tiempo trabajado. Algo no menor, es que si sentimos a nuestro espacio de trabajo como algo agradable y propio, nuestro home office será más positivo.

Los beneficios y los no tanto del trabajo en casa

Entre el home office en general, y el mismo enmarcado en cuarentena, existe una diferencia importante: al primero lo elegimos y lo planificamos, al segundo no tanto. De esta manera, Pablo cree que lo que no se elige puede no salir del todo bien. Caso contrario, cuando el home office se planifica, se pueden sacar un montón de beneficios.

En el caso de nuestro entrevistado, él elige mechar entre algunos días trabajando en casa y otros en la oficina. Si bien rescata el contacto con otras personas que le ofrece la oficina, también reconoce que “en casa en general uno maneja mejor sus tiempos, se puede concentrar más y puede ocuparse de cosas de la casa que tienen horarios diferentes a los de la oficina”.

Otra cuestión fundamental que se aprovecha al trabajar desde casa, es que uno no se traslada. Esto no es cuestión de vagancia, sino de optimizar tiempos. ¿Alguna vez consideraste cuánto tiempo al día o a la semana te tomas para ir y venir del trabajo? Algunos afirman que hasta 3 horas diarias.

Como ya dijimos, el home office no es para todos y es totalmente válido. Por ejemplo, muchos de nosotros podemos excedernos en horas de trabajo cuando lo hacemos desde casa. Para resolver un poco esto, Pablo Fernández aconseja que tengamos una rutina definida a pesar de no salir de casa.

“Después podes romperla, pero primero hay que tener una rutina como si estuvieses en la oficina. Vestirse como para trabajar, ordenar el escritorio y lo que hay que hacer en el día, no improvisar”, recomienda el co conductor de “Cómo fabricar tiempo”.

Cooperativa de trabajo El Resaltador
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