Frida Kahlo a 117 años de su nacimiento: arte, feminismo y dolor

Un 6 de julio de 1907, nació Magdalena Carmen Frida Kahlo en Coyoacán, México. Al día de hoy, su imagen trasciende épocas y perdura en la memoria colectiva. El arte, el dolor y el feminismo signaron su corta pero intensa vida.

Por Carmela Laucirica

El 6 de julio de 1907, en lo que hoy conocemos como la Casa Azul, nació Frida Kahlo. Aquel día, nadie se imaginó que Magdalena Carmen Frida Kahlo llegaría al mundo para mostrarle su arte, sufrir desgarradores dolores y luchar en nombre del feminismo. 113 años después, seguimos recordando a la artista mexicana que alguna vez dijo no necesitar los pies, si tenía “alas para volar”.

Actualmente, a Frida se la asocia con distintos componentes de su vida: el feminismo, la discapacidad y el amor libre (a veces no tanto). Incluso, para intentar reflejar un poco de todo eso, Netflix ofrece una película sobre la vida de Frida, protagonizada por Salma Hayek. En ella, Alfred Molina interpreta a Diego Rivera, la pareja de la protagonista.

Durante toda su vida, Frida sufrió graves problemas de salud. Usualmente, lo que más se recuerda es su accidente de tránsito, en donde el transporte escolar en donde iba chocó contra un tranvía. Ese día, con sólo 18 años, Frida sufrió numerosas fracturas incluyendo la columna y la pelvis. Así, pasó semanas inconsciente y posteriormente postrada en una cama, en donde comenzó a pintar.

Aquel accidente acompañó a Frida durante toda su vida, corta pero intensa. En 47 años, la pintora mexicana se sometió a 32 operaciones, aunque el dolor físico y emocional la acompañaron igualmente. “Quise ahogar mis penas en alcohol, pero las condenadas aprendieron a nadar”, dijo Kahlo alguna vez.

Sus obras no eran ficción, representaban su vida tal cual

De entre todas sus obras, podemos destacar dos, las cuales representan lo que aquel accidente dejó en Frida. Una de ellas es “La columna rota“, un autorretrato en donde la artista se representa abierta por el torso, con una columna jónica rota reemplazando a su espina dorsal. La imagen se completa con su cuerpo lleno de clavos, y un fondo desértico, por la soledad que sentía. La otra pintura es “El Venado herido“, en donde Frida se retrata en el cuerpo de un venado atravesado por flechas.

La columna rota, Frida Kahlo, 1944 (Foto: especial)
“La columna rota” de Frida Kahlo.

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El amor también la hizo sufrir, pero la empoderó

Frida Kahlo se refería a su gran amor Diego Rivera como su segundo accidente, mucho peor que el choque contra el tranvía. “A Diego: Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida, uno fue el tranvía, el otro fuiste tú”. Durante muchos años, Frida toleró que Diego le fuera infiel, aún cuando su relación se basó en un acuerdo mutuo de matrimonio monogámico.

La artista llegó a contar hasta 20 infidelidades de su esposo, incluyendo una con su propia hermana, Cristina Kahlo. A pesar de su sufrimiento, Frida también tenía relaciones extra matrimoniales tanto con hombres como mujeres, por eso la asocian con el concepto de “amor libre”. Uno de estos vínculos fue con León Trotsky, disidente ruso perseguido por Stalin. En 1937, Frida y su esposo acogieron a Trotsky en su casa, ya que ambos eran comunistas.

Pero después de poco amor y mucha desilusión, a pesar de haberse divorciado y vuelto a casar con Diego Rivera, Frida se enfocó en su carrera artística y se empoderó. Así, en 1938, la artista tuvo su primera exposición individual, en Nueva York. Hasta ese momento, había estado a la sombra de su marido, también pintor.

Frida y el feminismo: ¿qué tienen que ver?

La pintora mexicana se sentía representada por el nacionalismo revolucionario de México. De esta manera, vistiendo faldas largas y accesorios precolombinos, se dice que no seguía las tendencias de la moda. Sumado a esto, buscaba reflejar un concepto de belleza no hegemónico, dejándose una “uniceja” y un bigote. Así, se negaba a seguir con el ideal de femineidad impuesto.

Además, podríamos decir que si Frida estuviese viva ahora, su obra “Unos cuantos piqueticos” sería un claro repudio a los femicidios, a pesar de haberse pintado en 1935. La misma surgió tras escuchar la noticia de un hombre que mató a puñaladas a una mujer, pero al ser arrestado aseguró que sólo le había dado “unos cuantos piqueticos”.

Los últimos tiempos de Frida

Un año antes de morir, en 1953, Frida pudo tener su única exposición individual en México. Si bien su salud ya estaba desmejorada, y le recomendaron no asistir, la artista llegó en ambulancia y presenció el evento desde una camilla. Tras amputarle una pierna por gangrena y múltiples intentos de suicidio, Frida falleció el 13 de julio, a los 47 años.

Paradójicamente, una vida llena de sufrimiento dejó una gran cantidad de excelentes obras, además de un lugar para las mujeres en los grandes museos. Hasta el día de hoy, con mayor o menor sentido, podemos ver la cara de Frida en todo tipo de indumentaria y productos. Si bien sabemos que el fin es comercial, también denotan cómo el legado de la artista sigue vivo.

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