El Gobierno Nacional busca eliminar la ley popularmente conocida como de Etiquetado Frontal. La norma es un avance concreto en la prevención de enfermedades cardiovasculares y otras patologías asociadas a una alimentación de baja calidad nutricional. La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) es una de las más de 300 organizaciones que rechazan la derogación.

Ante la iniciativa del Gobierno Nacional de eliminar la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida popularmente como Ley de Etiquetado Frontal, más de 300 organizaciones se expresaron en contra.
Una de ellas es la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). Las y los especialistas de salud indican que esta norma significa un avance concreto en la lucha contra enfermedades cardiovasculares, fuertemente ligadas a una alimentación con alto consumo de azúcares, grasas saturadas, grasas trans, sodio y calorías.
Está comprobado científicamente que cuando son consumidos en exceso, estos componentes, presentes en muchos alimentos (especialmente en los ultraprocesados) «contribuyen al desarrollo de obesidad, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, dislipidemia y enfermedad cardiovascular aterosclerótica«, señala la SAC.
La organización remarca que estas enfermedades son la principal causa de muerte, en nuestro país y en el mundo.
El Etiquetado Frontal es una herramienta de salud pública y prevención
Es por ello que las y los cardiólogos argentinos se expresaron en un comunicado alertando sobre la posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal: «Los sellos octogonales constituyen una herramienta de salud pública que permite a los consumidores identificar de forma rápida, sencilla y clara aquellos productos cuyo consumo frecuente puede incrementar el riesgo cardiometabólico. El etiquetado frontal facilita decisiones de compra más informadas y promueve una mayor conciencia sobre la calidad nutricional de los alimentos disponibles en el mercado».
La SAC remarca que las enfermedades cardiovasculares requieren especialmente de un enfoque preventivo, con el desarrollo de hábitos saludables mucho antes de que aparezca la patología.
Por el contrario, si la exposición a los alimentos insalubres es prolongada, más aún si comienza en la niñez, «favorece la aparición progresiva de factores de riesgo que, años más tarde, se traducen en infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y enfermedad vascular periférica«, explica el texto.
Es nuestro derecho saber lo que comemos
La SAC destaca que la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y múltiples otras sociedades científicas internacionales coinciden en que sostener políticas públicas que promuevan hábitos alimentarios saludables es una de las mejores estrategias para disminuir la cantidad de casos de enfermedades cardiovasculares, especialmente considerando su relativo bajo costo de implementación.
«Si bien todo sistema regulatorio es perfectible y debe ser evaluado periódicamente a la luz de nueva evidencia científica, la discusión sobre posibles mejoras no debe confundirse con la eliminación de una herramienta que cumple un rol preventivo fundamental. La revisión de aspectos técnicos específicos puede enriquecer la política pública, pero no debería implicar un retroceso en el derecho de la población a recibir información clara y visible sobre los productos que consume», argumenta la Sociedad.
La Ley 27.642 no solamente se trata del etiquetado frontal; también dispone otras medidas, como la regulación de la publicidad de alimentos dirigida a niños y adolescentes, la promoción de entornos escolares saludables y acciones de educación alimentaria y nutricional.
Más prevención, no menos: No a la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal
La SAC remarca que la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares están en ascenso y que en ese sentido, políticas públicas que ayuden concretamente a reducir el riesgo de contraer dichas patologías aumentando los hábitos alimenticios saludables son iniciativas a fortalecer, nunca a eliminar.
«La Sociedad Argentina de Cardiología reafirma su apoyo a la continuidad del etiquetado frontal de advertencias como parte de una estrategia integral de prevención cardiovascular y promoción de la salud. Los sellos octogonales representan una herramienta de información, educación y protección del consumidor que contribuye a generar elecciones alimentarias más saludables y a reducir la carga futura de enfermedad cardiovascular en nuestro país«, defiende el texto.
Y concluye: «La prevención cardiovascular comienza con decisiones cotidianas. Brindar información clara sobre el contenido de azúcares, grasas y sodio de los alimentos es una responsabilidad sanitaria que debe ser preservada y fortalecida en beneficio de toda la población«.

