Con 135 votos a favor y 115 en contra, se aprobó la reforma que retrocede los derechos de los trabajadores. Debe volver al Senado para su ratificación.

La Cámara de Diputados dio media sanción en la madrugada de este viernes a la Reforma Laboral, normativa que despertó fuertes rechazos por constituir un grave retroceso en los derechos de los trabajadores.
No alcanzó el paro general (incluso con su alta adhesión) ni las manifestaciones en contra (brutalmente reprimidas) para frenar al oficialismo, que logró la aprobación en gran parte gracias a diputados dialoguistas.
Con 135 votos a favor y 115 en contra en la votación en general, para ser convertida en ley la Reforma Laboral debe volver a la Cámara de Senadores para ser ratificada, puesto que se eliminó el artículo 44, que habilitaba la disminución salarial de hasta un 50% a trabajadores por enfermedades o accidentes incapacitantes o que disminuyan su rendimiento habitual.
Luego de la victoria en Diputados, La Libertad Avanza aspira a conseguir la legislación de la Reforma Laboral en el Senado alrededor del 27 de febrero. LLA convocó a un plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto para este viernes a las 10, para emitir dictamen.
¿Quiénes votaron para que los trabajadores vivan peor?
Quienes votaron a favor de esta ley que, entre otras cosas, permite jornadas de hasta 12 horas sin pago de extras o salarios «dinámicos» según rendimiento fueron diputados de La Libertad Avanza, Fuerzas del Cambio (UCR, MID, y PRO), Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia, y algunos diputados monobloquistas.
Quienes votaron en contra de esta reforma fueron todos los diputados de Unión por la Patria, la mayoría de los diputados de Provincias Unidas, todos los integrantes del Frente de Izquierda, y los monobloques de Marcela Pagano, Natalia de la Sota y el puntano peronista Jorge Fernández.
Gobernadores peronistas colaboraron en el quórum
La sesión comenzó con 130 diputados en el recinto, de la Libertad Avanza, el PRO, Innovación Federal, la UCR, el MID, Independencia, Elijo Catamarca, y Producción y Trabajo.
Los gobernadores peronistas que colaboraron para que el oficialismo tenga quórum fueron Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Saénz (Salta) y los provinciales Hugo Passalacqua, y Marcelo Orrego (San Juan) y los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdes (Corrientes).
La sesión fue tensa: Martín Menem, presidente de la Cámara Baja, intentó someter la votación a mano alzada. Germán Martínez, Paula Penacca, Eduardo Valdés, Lorena Pokoik, Horacio Pietragalla y Nicolás del Caño se levantaron a exigirle que rectificara esta decisión.
En otro momento, el peronismo quiso suspender la sesión al advertir que se había perdido el quórum. Silvana Giudici y Luis Petri evitaron ese escenario.
Para los legisladores a favor, la ley va a aumentar las contrataciones en blanco
Lisandro Almirón, presidente de la comisión del Trabajo, fue el único legislador libertario que expuso antes de votar. En la Cámara de Diputados, defendió la Reforma Laboral argumentando que la actual legislación expulsa a los trabajadores hacia la informalidad.
“No podemos ignorar la realidad de la que partimos y la realidad es que hoy el 55% de las personas están en la informalidad. Millones de argentinos trabajan por afuera del encuadre de las leyes vigentes sin aportes, sin obra social”, graficó.
Para él y otros diputados a favor, abaratar el costo del trabajo registrado para los empleadores aumentará las contrataciones en blanco, así el precio a pagar sea empeorar las condiciones laborales de esos trabajadores registrados.
El diputado nacional de Unión por la Patria Sergio Palazzo aseguró que la reforma laboral va a traer “una catarata de pedidos de inconstitucionalidad”.
“Han contrabandeado detrás de la palabra modernización un brutal retroceso histórico en los derechos de los trabajadores”, agregó.
Palazzo insistió en dos puntos críticos de la reforma: el derecho a huelga, vulnerado mediante la ampliación de actividades consideradas esenciales, imposibilitadas de hacer paros totales; y el vaciamiento del sistema previsional, ya debilitado, mediante el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este fondo traslada una parte de los costos de despido al sistema jubilatorio.
La diputada nacional de Unión por la Patria Vanesa Siley acusó a sus pares dialoguistas: sostuvo que “los chorros” son los diputados peronistas como los tucumanos de Independencia y los de Elijo Catamarca, que dieron quórum a la sesión para que el oficialismo pueda votar la reforma laboral.
“A esta ley también la está atravesando una Banelco. Pero lo lamentable de esta nueva Banelco es que se hace a la luz del día, que son las cajas de las provincias”, siguió.
El diputado nacional de Encuentro Federal Miguel Pichetto consideró que el sistema de convenios por empresa que impulsa el proyecto de reforma laboral del oficialismo “es un error” y que es “mejor negociar” con la representación sindical donde existen “marcos de mucha más racionalidad”.
“Va a ser peor el sistema de los convenios por empresa. Eso es un grave error. La historia demuestra que los convenios por empresa terminan siendo negativos”, alertó.
Desde la izquierda, el diputado Néstor Pitrola desmintió que existan “problemas de costos laborales” en el país, como afirma el Gobierno.
“No hay en el país problemas de costos laborales en un país donde la canasta de pobreza es 1.300.000 pesos y la mayoría de los trabajadores están por debajo de la línea de pobreza”, graficó.
“El problema son las tasas de interés, la desinversión, la fuga de capitales, la especulación financiera, el vaciamiento de empresas, los impuestos que van al pago de una deuda ilegítima y usuraria. Esos son los problemas, no el costo laboral. Es una burrada y por eso van a fracasar”, vaticinó.
El diputado radical mendocino Lisandro Nieri defendió el proyecto al asegurar que la actual ley “es vetusta y no les sirve a los trabajadores ni a los empresarios porque el costo laboral es muy alto”.
“El marco laboral actual, lo único que ha logrado en los últimos años, es aumentar la litigiosidad, la informalidad y los costos laborales”, subrayó.
El diputado nacional de Provincias Unidas Martín Lousteau sostuvo que “Argentina necesita una reforma laboral pero no es ésta”, y lamentó que mientras se dice que “no hay plata” para mejorar las jubilaciones, sí haya plata para subsidiar despidos”.
La diputada nacional de la Coalición Cívica Mónica Frade advirtió, en la misma línea de Palazzo, que con la implementación de la reforma laboral que impulsa el Gobierno “va a haber un nivel de litigiosidad muy grande”, y se van a “plantear muchas inconstitucionalidades”, con “muchas medidas cautelares”.
Juan Grabois de Unión por la Patria consideró que esta ley “es de obsolescencia y regresión”, y que deja afuera cuestiones muy actuales como “la inteligencia artificial, el teletrabajo, la telemedicina”.
La diputada nacional de Coherencia Marcela Pagano aseguró que ella estaba a favor de impulsar una reforma laboral, “pero no así”, recordando que ella misma presentó un proyecto que no fue tenido en cuenta por el oficialismo.
Sobre los riesgos que supone la reforma del Gobierno, la ex periodista dijo que está en juego la libertad de expresión a partir de la derogación del Estatuto del Periodista Profesional.
Myriam Bregman (Frente de Izquierda) alertó que la reforma laboral del Gobierno “perjudica especialmente a las mujeres trabajadoras”.
Mencionó en ese sentido la política del banco de horas, que pone en riesgo la jornada laboral con horarios establecidos e impide que los trabajadores puedan organizar sus vidas.
El diputado nacional de Unión por la Patria Máximo Kirchner sostuvo que la ley de reforma laboral “porque va a fracasar”. Aclaró que no se opone al proyecto “por capricho” o porque “pertenece a otro espacio político”.
“Me opongo a esta ley porque va a fracasar y porque va a someter a los argentinos y a los más pibes a la patronal o al dueño de turno”, consideró.
Según alertó, la reforma laboral le va a otorgar a los empleadores “mucho más poder sobre sus empleados para poder despedirlos o destrozar su salario y el poder adquisitivo del mismo”.
En el cierre de Unión por la Patria, el jefe de bloque, Germán Martínez, avisó que cuando el peronismo asuma nuevamente el poder “esta ley va a ser derogada inmediatamente”.
“Es llamativo tener una normativa tan absolutamente anti obrera y tan absolutamente anti trabajador”, consideró el santafesino. Para Martínez, la ley laboral del oficialismo “no solamente no moderniza nada” sino que “es pre peronista” y “pre yrigoyenista”.
A pesar del acalorado debate en Diputados y la manifestación en las calles, el oficialismo consiguió la media sanción a la Reforma Laboral prácticamente sin cambios (salvo por la eliminación del artículo 44, sobre licencias por enfermedad). Todo indica que será ratificada en el Senado y con ello, se abre un nuevo y más oscuro capítulo en el ya golpeado mundo laboral de los argentinos.

