Denuncian hacinamiento y tratos inhumanos en la cárcel de Cruz del Eje

Denuncian hacinamiento y tratos inhumanos en la cárcel de Cruz del Eje

Según publicó el portal Agencia Para la Libertad (APL), en la cárcel de Cruz del Eje “no piden la libertad, ni conocer a la jueza, o al asesxr letradx. No piden por sus derechos. Sólo piden agua, un colchón, ir al baño, y poder tomar algo caliente. Sólo piden que los dejen de torturar”. 

La situación se da ante el crecimiento desmedido de encarcelamiento que se produce por año. El mes pasado, el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo, elaboró un informe sobre las cárceles en Argentina y determinó que existe una sobrepoblación de más de dos mil presos y que en 2018 el número de detenidos fue récord.

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Respecto a esto, el comunicado de APL indica: “El poder judicial, uno de los principales responsables, hace su parte mediante el abuso de la prisión preventiva. Alrededor del sesenta por ciento de los hombres tiene prisión preventiva, y con las mujeres sube ese porcentaje al ochenta por ciento. Lxs juezxs de ejecución se desentienden de la situación, ignorando su función, se olvidan de las personas bajo su protección“.

Es por esto, que el servicio penitenciario no puede garantizar educación, salud, alimentación ni visitas familiares. En algunos casos, ni siquiera puede garantizar la asesoría legal de los detenidos. “Lxs asesores letradxs están abarrotadxs de personas a defender. Hay personas que después de dos años de encierro, nunca tuvieron una entrevista con la asesoría letrada que le designaron”,  explican desde la Agencia.

El hacinamiento y los tratos inhumanos en las cárceles es una situación que denuncian desde hace tiempo las organizaciones sociales y de familiares de detenidos. Así, detalla el mensaje de la Agencia Para la Libertad sobre cómo viven los y las presas en Cruz del Eje:

“A la lejana y aislada cárcel de Cruz del Eje, el hiper hacinamiento también llegó, como resultado del crecimiento desmedido de encarcelamiento que se produce por año. Ya hay personas pernoctando en el patio, igual que en Bouwer, por falta de espacio en los pabellones. Están allí las personas que recién ingresan, o que no quieren incorporarse a algunos pabellones donde, debido a la superpoblación y a los malos tratos que reciben, hay mucha violencia. A las seis de la mañana los sacan al patio, y está dieciocho horas afuera. Sin baños, sin agua, sin tener donde tirarse. Los tuvieron dos días sin agua, y es lo que más reclamaban. Recién a las doce de la noche los entran y los arrojan en los locutorios de abogados, y allí, a las doce de la noche, les tiran algo parecido a un colchón. Pero no todos ingresan, a algunos, quienes tienen el poder, les designan dormir en el patio. A la intemperie, con cinco grados de temperatura. Quienes tuvieron la fortuna de ir a parar a un box, no tienen colchón, ni baño, ni donde calentar un poco de agua”.