Córdoba: en casi 20 años, se quemaron más de 700 mil hectáreas

A partir de imágenes satelitales, miembros del Instituto Gulich (UNC-Conae) mostraron las zonas serranas afectadas. Entre 1999 y 2017, se quemaron 700.385 en 5.358 incendios.

Entre 1999 y 2017, las sierras de Córdoba sufrieron 5.358 incendios, los cuales afectaron 700.385 hectáreas. Esta cifra representa un 28,9% de la superficie que suman las Sierras Chicas, las Sierras Grandes, las Sierras del Norte y las Cumbres de Gaspar, a lo largo de la franja occidental del territorio provincial.

Estos datos provienen de un informe realizado por las investigadoras y los investigadores del Instituto Gulich (UNC-Conae). El grupo de investigación llevó adelante este estudio por casi dos décadas, basándose en las imágenes del satélite Landsat. Así, dejaron asentados los datos en registros cartográficos.

Así, según los datos aportados, en 19 años el fuego afectó el 38,3% de las Sierras Chicas (311.544 ha.), un 30,1% de las Sierras Grandes (176.238 ha.), el 15,6% de las Sierras del Norte (122.689 ha.) y el 36,9% de las Cumbres de Gaspar (89.905 ha.). El año con mayor número de incendios en este periodo fue 2003. Un total de 364 incendios perjudicaron 102.992 hectáreas durante ese año.

Sin embargo, el año récord fue el 2013, ya que a pesar de registrar menos incendios (153) se quemaron más hectáreas (106.206). Muchos de estos ocurren en áreas que conectan sectores rurales con sectores urbanos (interfaz urbano-rural), de acuerdo al estudio publicado en el portal UN Ciencia.

Te puede interesar: “Toma de tierras: qué hay detrás del humo mediático”

Superficie quemada UNCIENCIA
Fuente: UN Ciencia

Lamentablemente, el estudio revela lo que muchos ya sabemos: el principal desencadenante de los incendios es la actividad humana. Desde la quema de pastizales, hasta la reducción de basura con quemas a cielo abierto: todo esto lo generan las personas. Otra cuestión habitual es la quema para el desmonte, lo cual deriva en la urbanización de sectores naturales.

“Las especies de las sierras de Córdoba son de crecimiento bastante lento: se habla de entre 5 y 20 centímetros al año. Por eso se necesitan entre dos y tres décadas para que puedan crecer y alcanzar una altura suficiente que les permita escapar a un fuego subsiguiente”, explicó el investigador Juan Argañaraz.

Entre las principales consecuencias de los incendios, están la reducción de biodiversidad y el bosque nativo, la erosión del suelo y las pérdidas materiales que acarrean las llamas. Lo que muchos no saben, es que las áreas quemadas son propensas a sufrir incendios nuevamente en el corto plazo.

“Donde antes tenías un árbol de cuatro o cinco metros, ahora vas a tener vegetación que comienza a crecer del suelo, vas a tener pasto y una comunidad más arbustiva. Eso te provee combustibles más finos, ya que todos los años esos pastizales se secan tras las primeras heladas. Es un material muy inflamable y te da continuidad vertical de combustible. Por esa razón es más factible que este tipo de comunidad vuelva a quemarse luego de haber sufrido un incendio tiempo atrás”, remarcó Argañaraz.

×