¿Cómo afecta el cambio climático a los barrios populares de Córdoba?

Aumento de la temperatura global, reducción de las superficies cubiertas con hielo y nieve, modificaciones en los patrones de lluvia y demás. ¿Cómo afectan estos fenómenos a los barrios cordobeses?

Córdoba – 2015
Créditos: Irma Montiel/Télam

Nos dicen calentamiento global y automáticamente pensamos en el oso polar arriba de un pedacito de hielo derritiéndose. Nos dicen inundaciones y pensamos en zonas vulnerables como los países del Caribe y sus precarias estructuras.

Pero el cambio climático también se siente en Córdoba, con máximas de 39 o 40 grados. Las inundaciones están a la vuelta de la esquina, por ejemplo en Carlos Paz, en donde el agua arrastró un contenedor de basura y también la vida de una mujer.

En palabras de Maximiliano Taibi, miembro de este medio, al final “quienes más contaminan son quienes menos perjudicados se ven”. También podemos pensarlo al revés, cuando el mismo compañero reflexiona: “en nuestros sectores más vulnerables, los que más sufren los efectos del cambio climático son los que menos los generan”.

Entonces, cuando pensamos en el cambio climático, ¿pensamos en los barrios populares de nuestra propia ciudad o país? La verdad es que no siempre.

Te puede interesar: “CTA Nacional: Sindicalismo y feminismo”

Inundaciones: medio Córdoba será declarada en emergencia | Reporte Regional

¿Cómo se viven los cambios climáticos en los barrios populares y relegados?

En diálogo con Marisa Caridi, coordinadora provincial del movimiento social Barrios de Pie, le preguntamos por las consecuencias del cambio climático en los barrios populares. Cuando en pocas horas llueve en demasía, ¿cómo hacen quienes viven en barrios con poca o sin estructura alguna para soportarlo?

“En los barrios populares, el tema es de mucha angustia cada vez que llueve. Son los barrios más postergados en todo sentido, la infraestructura brilla por su ausencia, las calles son de tierra en su mayoría y los servicios de desagües son precarios e insuficientes”, explica Marisa Caridi.

A esto se le suman las precarias condiciones de las viviendas, las cuales para Marisa “no tienen un afuera y un adentro” cuando llueve. Muchas veces, se trata de una sumatoria de problemas: inundaciones en las casas por su infraestructura, imposibilidad de conservar alimentos por falta de electricidad en pleno veranos, entre otros.

Al final del día, “son las propias organizaciones sociales las que arman redes e intentan buscar soluciones a estas problemáticas”, relata Marisa. En estos barrios, el cambio climático no es solo el aumento de las temperaturas; es el riesgo de inundación, la falta de agua potable, y el listado sigue.

En el plano internacional, los matices respecto al cuidado del ambiente son variados. Estados Unidos es uno de los países con mayor emisión de gases de efecto invernadero, pero decide salirse del Acuerdo de París. Argentina, con casi un 50% de su población en situación de pobreza, aprobó en 2019  la Ley 27520 de presupuestos mínimos de adaptación y mitigación al cambio climático global.

Entre los objetivos de la Ley 27520, está el de “reducir la vulnerabilidad humana y de los sistemas naturales ante el cambio climático, protegerlos de sus efectos adversos y aprovechar sus beneficios”. Entonces, si hablamos de vulnerabilidad, no podemos dejar de lado a quienes conviven día a día con las consecuencias visibles del daño que sufre nuestro planeta.

Compartí la nota