El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, es el nuevo ministro de Relaciones Exteriores. El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, renunció.

A días de las elecciones, el gabinete de Milei atraviesa dos cambios clave: el reemplazo del ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, por Pablo Quirno; y la renuncia del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
Werthein renunció al cargo unos días antes de lo esperado, en medio de tensiones con el asesor Santiago Caputo y Karina Milei, fundamentalmente por disputarle ambos personajes su rol de Canciller.
Ante la partida de Werthein, Milei se propuso acentuar el componente pro mercado en las relaciones internacionales. En esa línea, designó a Pablo Quirno, mano derecha del Ministro de Economía Luis «Toto» Caputo, que venía desempeñándose como Secretario de Finanzas.
Al anunciar el cambio en el gabinete, Milei y su equipo nuevamente enfatizaron la narrativa de que, al asumir la Presidencia en 2023, evitaron una supuesta crisis descomunal.
Desde la comunicación del Gobierno Nacional defendieron a Quirno como “un miembro clave del equipo económico que logró evitar la mayor crisis de la historia del país, y pieza fundamental de la construcción del milagro argentino”.
Nunca queda claro cuál sería el milagro, o mejor dicho para quiénes. La mayoría de los argentinos vive peor, la obra pública se paralizó, más jubilados eligen entre comer o tomar medicamentos imprescindibles, la ciencia argentina está muriendo, las universidades también, y así una larguísima lista de medidas destinadas a degradar la vida de la gente común y aumentar la concentración de la riqueza.
Una visión de la economía sobreideologizada
Desde el Gobierno nacional, afirman que el cambio en el gabinete de Milei es para profundizar los vínculos entre Cancillería y el Ministerio de Economía, “y la visión pro-mercado de la gestión de cara a la segunda etapa de su gobierno”.
Enfatizaron que la misión de Quirno será “abrir la Argentina al mundo” y “trabajar en los acuerdos comerciales necesarios para dinamizar la economía”.
Asimismo, se planteó que “continuará construyendo las alianzas internacionales con el objetivo de consolidar la reinserción de la República Argentina en Occidente” además de seguir “impulsando la batalla cultural que lidera Milei”.
En otras palabras, se trata de pisar el acelerador en el fortalecimiento de vínculos profundamente asimétricos con Estados Unidos por afinidad ideológica ultraderechista entre ambos gobiernos, en desmedro del panorama económico y geopolítico actual que pone cada vez más en el centro a otros actores como China o los BRICS.
Con Quirno, crece cada vez más el poder de Caputo
Quirno es la mano derecha del Ministro de Economía Caputo. Fueron compañeros en JP Morgan. Ambos son de «la casta» desde 2016, desempeñando juntos distintas funciones en el sector público. Recientemente, fue uno de los funcionarios que acompañó a Milei en las negociaciones con el Tesoro estadounidense.
Quirno fue primero Coordinador de la Secretaría de Finanzas, con Caputo como Secretario y Alfonso Prat Gay como jefe del Palacio de Hacienda. En 2017 ascendió al cargo de Secretario cuando Caputo pasó a ser ministro y más tarde fue nombrado Jefe de Gabinete de Asesores de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales.
En el sector privado, el flamante ministro asesoró gobiernos y compañías en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y Asia.
La mano derecha de Caputo era un usuario muy activo de redes sociales, respondiendo con sorna a quienes cuestionaban el plan libertario. A medida que el agua fue subiendo al cuello y crecieron los problemas financieros del supuesto «milagro» de Milei, Quirno disminuyó sus apariciones por streamings y X (ex Twitter).
Quien más se beneficia del nombramiento del nuevo Ministro es Caputo. «Toto» ya controla las áreas de industria, comercio, energía y transporte, la crucial Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) y el Banco Central, y ahora suma Relaciones Exteriores a su dominio en expansión.
La renuncia de Cúneo Libarona
Mariano Cúneo Libarona, actual Ministro de Justicia, comunicó que el lunes 27 de octubre renuncia formalmente al cargo.
El ministro aseguró que su partida es en buenos términos y que “se va feliz”. Deja tras de sí el terreno lista para avanzar con reformas en la Justicia, como la del Código Penal.
Todavía no se sabe quién llenará su cargo aunque se especula que podría ser Sebastián Amerio, actual secretario de Justicia y muy cercano a Santiago Caputo, o Guillermo Montenegro, el ex intendente de Mar del Plata que el 7 de septiembre fue elegido como legislador de la provincia de Buenos Aires.
Tampoco se descarta la posibilidad de que los ministerios de Justicia y Seguridad se fusionen.
Otros ministros que deberán dejar el cargo post elecciones son la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el ministro de Defensa Luis Petri y el vocero Manuel Adorni.

