Esta semana, nuestro país presentará un escrito ante la Justicia estadounidense buscando suspender la orden de la jueza Loretta Preska.

Argentina busca suspender la entrega de acciones de YPF ordenada por la jueza estadounidense Loretta Preska.
El martes 22 de julio, nuestro país presentará ante la Corte de apelaciones del segundo circuito de Nueva York un escrito en el que argumentará su postura a favor de que se mantenga suspendida la entrega de acciones de YPF ordenada por la jueza Preska.
Actualmente, el Tribunal Superior ordenó una suspensión que solo abarca el lapso que dure las presentaciones de las partes. Con este escrito, el objetivo de Argentina es lograr extender dicha suspensión durante todo el tiempo que dure el proceso de apelación de fondo.
Un escrito previo presentado por los beneficiarios del fallo expresó a la Corte de Apelaciones que no desean quedarse con las acciones de la petrolera, aunque reclaman que Argentina deposite una garantía de u$s16.100 millones para tramitar la apelación.
El cambio de posicionamiento de los beneficiarios respecto a la entrega de acciones de YPF se da por el respaldo legal que el gobierno estadounidense le dio al argentino mediante un amicus curiae.
Entre los argumentos del amicus del Departamento de Justicia estadounidense para rechazar la entrega del 51% de las acciones de YPF, está la violación a la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (FSIA, Foreign Sovereign Immunities Act en inglés).
Según dicha ley, las propiedades de los Estados extranjeros están protegidas frente a embargos, salvo que se encuentren dentro del territorio de Estados Unidos. Y como las acciones de YPF están en Argentina, no son embargables bajo el FSIA.
Además, con el amicus EEUU evita iniciar conflictos internacionales entre ambos países y sentar un precedente que pueda perjudicar a bienes estadounidenses en el exterior, en caso de que otros Estados quieran iniciar acciones contra el país norteamericano.
El actual clima judicial favorece a Argentina, por lo que se espera que el escrito de extensión de la suspensión rinda frutos, logrando transitar la apelación en la misma instancia bajo otro panorama.
En caso de que sea rechazado, la orden de Preska se reactivará, obligando a la Argentina a cumplir para no enfrentar el riesgo de desacato que puede conllevar efectos negativos en los mercados internacionales.
La declaración de desacato en Estados Unidos hace referencia a la desobediencia de un fallo judicial y aunque no está previsto para un Estado, puede derivar en una multa y significar otro aliciente negativo que dañe la credibilidad en Argentina de la comunidad global y organismos crediticios, dificultando el acceso a los mercados internacionales.

