Organizaciones ambientalistas en alerta por el extractivismo en la Amazonia colombiana

Según advirtieron las organizaciones ambientales, el Plan Nacional de Desarrollo, promovido por el gobierno de Colombia, amenaza la cuenca amazónica, y pone en peligro a los pueblos originarios que viven en la zona.

Las concesiones a empresas petroleras para realizar actividades extractivistas, abarcan un 70 por ciento de territorios ancestrales, que reclaman los pueblos originarios.  En Putumayo, nexo entre los valles andinos y la selva colombiana, la actividad petrolera en las reservas indígenas, perjudica los ecosistemas y las comunidades autóctonas.

El gobierno de Colombia, otorgó la concesión de once pozos nuevos en Putumayo, los mismos se suman a los 161 sitios de perforaciones extractivistas hasta 2022. Según la nota Amazonia colombiana: Las tierras autóctonas saqueadas por el extractivismo, publicado en La Tinta, la cantidad de perforaciones habilitadas a  partir de 2019 son cuatro veces más que las actuales.

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La petrolera inglesa Amerisur Resources, multinacional británica, ha sido la mayor beneficiada por el gobierno, no solo explota hidrocarburos del subsuelo de Buenavista, sino que ahora suma tierras de exploración y explotación en Putumayo. Los nuevos contratos firmados con la Agencia Nacional de Hidrocarburos en 2019, ha multiplicado por cuatro sus inversiones en el país.

El sector minero, fue impulsado en el año que corre por el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022. El objetivo es reactivar los mercados del oro y del cobre, cuyas reservas han sido poco explotadas en Colombia.

Julia César Jamioy, presidente de la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana, explicó que en Amazonia de su país, en los departamentos de Caquetá y de Vichada, la técnica del fracking sería utilizada. 

Eso nos preocupa sobremanera, ya que el empleo de esta técnica es una amenaza de contaminación mayor aún de los ríos y de las aguas subterráneas, mayor que la que provoca la extracción clásica, y podría llegar a provocar catástrofes medioambientales importantes, dada la actividad sísmica que caracteriza al territorio colombiano”, concluyó Jamioy en el Repoterre.

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